Una de las herramientas más importantes para manejar la vida es ser capaz de permanecer mental y emocionalmente centrado. De esta forma podemos pensar con claridad el mejor curso de acción. Manejar esta habilidad te permitirá permanecer pensando claramente frente al criticismo, los insultos, el enojo, los fastidios y la negatividad, permitiéndote sacar lo mejor de ti y de tu pareja.

Todos nosotros experimentamos momentos difíciles cuando nos encontramos con gente que critica, que se enoja y es hostil. Antes de decir o hacer algo en tales situaciones, necesitamos pensar claramente para saber qué decir o hacer.

Ser centrado es un estado emocional, así como lo es estar enojado, frustrado, sobrecargado, u hostil. Si la pareja de alguien está en un estado emocional negativo, hay una tendencia muy fuerte para que esa persona también entre en ese estado emocional. Cuando una persona se siente frustrada y se desquita con su pareja, esto sirve como un ancla para que la otra persona adquiera esas emociones. Si la pareja de alguien está enojada, toma mucho esfuerzo y práctica mantenerse en un estado emocional óptimo en ese momento que tanto lo necesitamos.

El beneficio de un estado emocional centrado y bueno, es que conduce a pensar claramente. Decide sobre la mejor manera de actuar. ¿Es mejor permanecer callado o decir algo? ¿Qué debes decir para permitirte llegar al estado deseado de protegerte a ti mismo y permitir a la otra persona calmarse y ser más razonable? Tanto tu tono de voz como las palabras que dices, empeorarán la situación o tendrán un efecto positivo y calmarán los aires.

Imaginemos un intercambio desagradable de cinco minutos cuando tanto el esposo como la esposa están enojados. Vamos a suponer que cada uno le dice algo al otro por aproximadamente veinte segundos. Eso le da a cada uno siete u ocho veces la posibilidad de dispararle al otro con aseveraciones desagradables. Sin embargo, en cualquier etapa de la interacción cada uno puede acceder a un estado positivo, pensar claramente sobre la siguiente movida y restaurar la paz.

La mejor manera de aprender a permanecer centrado en vista de un desafío es prepararte mentalmente a ti mismo para hacerlo. Piensa sobre los beneficios para ti y tu familia, los beneficios emocionales y espirituales, y las grandes pérdidas que sufres tú y tu familia al actuar de la peor manera en esos momentos. Estas son ganancias y pérdidas que pueden beneficiarte para toda tu vida o causar dolor por muchos años.

Si alguien te pagara una gran suma de dinero para desarrollar la herramienta de permanecer calmado y centrado cuando estás enfrentado al criticismo, el enojo y otros estados nocivos, definitivamente estarías motivado a hacerlo. Si esa suma te haría uno de los hombres más ricos del mundo, leerías todos los libros que pudieras, consultarías con los expertos, practicarías diariamente hasta manejar la técnica. Vivir una vida feliz, con un matrimonio feliz te hace más rico que la persona más rica que no es feliz. Toma el tiempo que necesites para dominar la habilidad de permanecer centrado y pensar claramente frente a cualquier reto. Desarrollar esta habilidad te ahorrará mucho sufrimiento y puede transformar situaciones difíciles en momentos de gran crecimiento y felicidad.

¿Acaso a veces piensas que tu pareja está tratando de hacerte enojar a propósito? Probablemente sí, y probablemente es una presunción incorrecta. A pesar de la veracidad de tus presunciones, la persona que te saca de quicio eres tú mismo. En cuanto te des cuenta de que estás fuera de control, repítete a ti mismo, "centrado y equilibrado". Háblate a ti mismo en formas que te permitan estar más calmado y en paz. Visualiza una escena relajante o a alguien relajado y centrado, e imagínate a ti siendo esa persona.

En la pantalla de tu mente visualiza cualquier acción nueva o patrón de habla que te gustaría integrar a tu comportamiento regular. Cuando practiques esto las suficientes veces, será parte tuya.

Pensar Claramente Frente al Criticismo

Amar el criticismo es el ideal por el cual debemos luchar. Esto está citado en el último capítulo de Pirkei Avot como uno de los caminos para adquirir Torá. El versículo en Proverbios 9:8 dice: "No reprendas al tonto pues te odiará, reprende al sabio y te amará". El Gaón de Vilna comenta: "Una persona sabia es alguien que continuamente quiere crecer en Torá. Ella aprecia si le dices lo que está haciendo mal. Su meta es el mejorarse a sí mismo, y ama cada oportunidad para ser una mejor persona".

La manera en la cual alguien trata de corregirnos es un factor clave para nuestra apertura a recibir la crítica. Hablar con amor y compasión puede provocar gratitud hacia quien da esa crítica pues es vista como que el se preocupa por ti. Nos damos cuenta de que esta persona no nos está criticando por motivos personales, como el poder o la arrogancia. El hecho de saber que esta persona en verdad se preocupa por nuestro bienestar nos da sentimientos positivos que provocan que escuchemos sus recomendaciones o correcciones.

Cuando alguien nos corrige, preferimos que sean concisos y puntuales. Algunas personas tienden a dar grandes discursos cuando tratan de corregirnos y todo el proceso es muy estresante. Si este es un problema en tu matrimonio, dile a tu pareja, "Te puedo escuchar mejor cuando eres conciso".

Si tu pareja trata de corregirte y lo hace de la manera que lo aprecias, no necesitas hacer ningún esfuerzo especial para permanecer centrado y pensar claramente. Sin embargo, si tu pareja tiende a ser sumamente crítica y parece estar siempre criticándote de una forma que no lo aprecias, haz un esfuerzo para permanecer centrado y pensar claramente. No respondas inmediatamente con un contraataque así como, "Tú tienes las mismas o peores faltas" o "No te gusta cuando te critico, ¿entonces por qué me criticas?".

Cuando estés en un estado relativamente calmo piensa sobre la crítica que acabas de escuchar. ¿Es válida? ¿Estás dispuesto a escucharla? Probablemente podría haber sido dicha con menos palabras. Probablemente el tono podría haber sido más amoroso y compasivo. Probablemente la elección de palabras pudo haber sido mejor. Si es algo cierto, puedes responder, "Gracias por decírmelo. Tienes un punto cierto. Pero en el futuro preferiría si me lo dices... (En un tono más gentil, con menos palabras, con más tacto)".

Si sientes que la crítica no es válida, puedes responder calmada y respetuosamente "Me doy cuenta de que tu intención fue buena, pero quisiera explicarte por qué tu crítica no es válida".

Si tu pareja sigue discutiendo que te mereces esa crítica y tú sigues sintiendo que no, es sabio parar. Puedes decir, "lo pensaré".

Date cuenta de que hay una posibilidad de que estés equivocado, y que la crítica sea válida. Como escribió el Gaón de Vilna en su comentario a Proverbios 26:12:

"Una persona que es 'sabia a su ojo' no hará cambios positivos. Ya que piensa que está bien, no está consciente de su comportamiento negativo y contraproducente; pero si una persona está consciente de su mal comportamiento, siempre hay esperanza de que mejorará".

Puede que sientas que el criticismo es válido, pero que ahora estás trabajando para mejorar muchas otras áreas y que este punto no está dentro de tu lista de prioridades. Probablemente si lo que estás haciendo está molestando a tu pareja, sería buena idea incluirlo dentro de la lista de prioridades.

También hay situaciones en las cuales tu pareja está criticando tus acciones en áreas que consideras sin importancia, pues un cambio en eso no hará ninguna diferencia en la vida de ambos. Si tu pareja no está abierta a dejar de hacer estos comentarios que te hacen enojar, sólo dile que preferirías no escuchar estas críticas en el presente. Si tu pareja no está abierta a dejar de hacerlos, toma conciencia de que esencialmente estos comentarios no te pueden herir si no dejas que te molesten.

Escuche a un esposo corrigiendo constantemente lo que su esposa decía.

La esposa decía: "Hace una semana fuimos a la casa de mis padres a cenar. "No fue hace una semana. Fue hace nueve días" - corrigió el esposo.

La esposa decía: "Pagué veinte dólares por el regalo que llevamos". "No fueron veinte dólares, fueron $18.50" - corrigió el esposo.

La esposa decía: "Le regresé la llamada al día siguiente". "Fue dos días después" - corrigió el esposo.

Finalmente, la esposa se llenó de lágrimas y dijo: "¡Me corriges todo lo que digo!".

"No todo. Sólo tus errores" - dijo el esposo.

"¡Ahí viene de vuelta! No puedo soportarlo. Cuando abro mi boca para decir algo en su presencia ya estoy nerviosa porque se que está listo para corregirme. La mayoría de las cosas que me corrige son insignificantes e irrelevantes".

Este patrón es muy común y cualquier cónyuge puede ser igual de crítico acerca de discrepancias menores.

Algunas personas discuten: "Si uno no corrige los errores pequeños, entonces los errores más grandes formarán raíces. Es especialmente importante para mí que mi pareja sea verdadera. Los errores son falsedades y sólo quiero verdades en mi casa".

La prioridad de la Torá es que la paz entre marido y mujer tome precedencia sobre la verdad, si ésta causará resentimiento no necesario. En la Torá encontramos que Dios distorsionó la verdad para prevenir una falta de paz entre Abraham y Sara. Con más razón, es permisible evitar corregir un error trivial e inconsecuente para proteger la armonía del hogar.

Si la persona que critica se rehúsa a ser menos crítico, es importante para la persona que está recibiendo las correcciones poder manejar el criticismo con dignidad y objetividad.

Si tu pareja seguirá corrigiéndote, manéjalo con actitudes positivas y humorísticas. Mientras te preparas mentalmente a escuchar correcciones, imagínate un gran grupo de gente alentándote. Agrégale música. En tu imaginación sigue practicando hasta que seas capaz de desensibilizarte y así liberarte del dolor.