La verdadera intimidad es uno de los placeres más grandes de la vida. El potencial de cada uno de nosotros para incrementar nuestro nivel de intimidad es gigante, y con el somos capaces de hacer algunos cambios en nuestro comportamiento frente al otro.

He aquí un programa de ocho semanas que incrementará de gran manera la intimidad y placer que quieres experimentar con tu pareja. La idea es seguir usando las herramientas de las semanas anteriores y agregar las nuevas a las que ya has practicado.

Semana 1: Piensa antes de Actuar

Los matrimonios no mueren de la noche a la mañana, mueren de forma lenta, en base a cada decisión que tomamos.

Cada palabra que decimos afecta la calidad de nuestro matrimonio. Podemos elegir pensar antes de abrir nuestra boca o simplemente decir lo que se nos viene a la mente. El impacto de esta decisión es acumulativo.

Antes de que hables o respondas de cualquier forma a tu pareja, intenta hacer una pausa y pensar para ti mismo: "¿Esto nos va a acercar o nos va a alejar? ¿Esto le va a dar a mi pareja placer o dolor?". Después de todo, la clave para construir una relación fuerte es darse placer uno al otro. Inténtalo tan sólo por una semana y experimenta el poder que trae consigo.

Semana 2: Dar dos Cumplidos antes de Irse a la Cama

Cada noche antes de acostarte dile a tu pareja dos cosas que aprecias de ella. Suena simple pero requiere un pequeño esfuerzo, especialmente luego que todas las cosas obvias han sido dichas durante las dos primeras semanas.

Vas a tener que mirar a tu pareja más atentamente y prestar más atención a todas las cosas maravillosas que puedes haberte estado perdiendo.

Mientras vas entrando en el hábito de reconocer y expresar las cualidades y acciones positivas de tu pareja, vas a experimentar un sentido más elevado de cercanía. También vas a encontrar muy difícil irte a la cama enojado(a).

Semana 3: Encuentra que es lo que Hace Sentir a tu esposo Respetado y a tu Esposa Amada

El judaísmo enseña que los hombres y las mujeres tienen, lo que yo llamo, necesidades genéticas diferentes. La necesidad primaria del hombre es ser respetado y apoyado por su mujer. La necesidad primaria de la mujer es sentirse amada.

 

Cada pareja debería compilar una lista de cosas que a él le hacen sentirse respetado y a ella amada.

 

Cada pareja debería compilar una lista de cosas que a él le hacen sentirse respetado y a ella amada.

Por ejemplo, él aprecia cuando ella cuelga el teléfono y lo va a saludar cuando llega a casa del trabajo; a ella le gusta cuando él la sorprende con una velada especial o una pequeña escapada que tenía planeada para ella.

No podemos leernos la mente unos a los otros, así que es bueno expresarle lo que quieres a tu pareja.

Semana 4: Tengan una Cita de Pedidos Personales

Todos tenemos necesidades personales en lo que respecta a la relación de pareja. Puede ser muy difícil para la gente pedirle a su pareja lo que quieren. Los dos mayores obstáculos que nos bloquean de expresar nuestras necesidades son el miedo al rechazo y la vergüenza.

Un marido, o una mujer, que se siente incómodo por alguna razón con expresar sus necesidades corre el riesgo de sentirse enojado y resentido, dos emociones que apelan a todo menos a la intimidad. La meta es ser positivo y tener el coraje de pedir lo que quieres.

Por ejemplo: "Me siento más seguro cuando manejas más lento", o "necesito más ayuda con los niños a la hora de ir a dormir", o "quiero que aceptes mi debilidad en esta área y dejes de regañarme".

A modo de facilitar este proceso, ayuda de gran forma el programar tiempos regulares para discutir sus necesidades. La programación de una cita hace que este bien pedir; es una forma de darse uno al otro el permiso para discutir sus necesidades, y así minimizar los dos obstáculos principales representados por el miedo y la vergüenza.

Semana 5: Hacer Cosas que le dan Placer a tu Pareja

Escoger concientemente el darle placer a tu pareja es una de las formas más poderosas para incrementar la intimidad. Este ejercicio nos llama a actuar según la información que hemos recibido por parte de nuestras parejas en las últimas dos semanas.

 

Elige al menos tres cosas que tu pareja quiere o necesita y dáselo.

 

Elige al menos tres cosas que tu pareja quiere o necesita y dáselo.

Si piensas que el "dar planeado" no es espontáneo y por lo tanto le quita méritos a lo genuino del acto, pregúntate a ti mismo, "¿Prefiero acaso recibir lo que quiero por medio de un plan o no tenerlo?".

Semana 6: Hacer Algo Juntos que Ambos Disfrutan

Este paso un gran esfuerzo ya que todos estamos demasiado ocupados y tendemos a poner el "pasarla bien junto a mi pareja" al final de la lista.

Esta semana, toma la decisión y planea hacer algo realmente divertido. No discutas sobre ningún tema estresante o sobre el trabajo. Enfócate en que sea relajado y agradable y disfruta el regalo de tener un compañero de vida.

Semana 7: Adopta una Actitud de Gratitud

Como regla, cuando se trata de tener el grado apropiado de gratitud por todas las cosas buenas que nuestras parejas hacen constantemente por nosotros, la mayoría de nosotros lo hace de manera bastante pobre.

Esta semana, haz una lista de cincuenta cosas que tu pareja hace por ti y que tú tiendes a dar por sentado, tales como preparar la comida, lavar el automóvil, recoger la ropa de la lavandería, llevar a los niños a la escuela, etc.

Escoge una cosa cada día y di gracias. Si te esfuerzas por maximizar tu actitud de gratitud, tu cociente de intimidad va a incrementar exponencialmente.

Semana 8: Tener una Cita Alentadora

Todos necesitamos un aliento. Una de las cosas que las parejas pueden hacer el uno por el otro, y que más refleja amor y preocupación, es expresarse apoyo mutuo al ir por la vida.

Las batallas de la vida son duras y necesitamos saber si nuestra pareja es solidaria con nosotros, si nos alienta y si está a nuestro lado. En tu cita alentadora, tómate dos minutos para decirle a tu pareja todas las cosas alentadoras y amables que puedas pensar, mientras ella está en silencio.

 

Tómate dos minutos para decirle a tu pareja todas las cosas alentadoras y amables que puedas pensar, mientras ella está en silencio.

 

Por ejemplo: "No te he dicho lo suficiente cuanto te admiro por levantarte tan temprano en la mañana para estudiar todos los días. Se lo difícil que es cuando suena la alarma".

Luego tu pareja puede hacer comentarios y decirte gracias por todas las palabras lindas que le dijiste, antes de tomar su turno para hacer lo mismo.

Puede ser difícil al principio si no están acostumbrados a alentarse uno al otro, pero la recompensa de incrementar la intimidad debe alimentar tu esfuerzo por continuar.