¿Cuándo fue la última vez que tú y tu pareja salieron juntos – sólo ustedes dos, sin chicos, amigos, sólo tú y tu pareja? Si tienes que hacer una pausa aún por un segundo para pensar, eso no es bueno.

Tu matrimonio es la relación más importante que tendrás en este mundo – incluso más importante que la relación con tus hijos, ya que criar hijos grandiosos depende la mitad de las plegarias y la mitad de un buen matrimonio. Si quieres que tus hijos terminen siendo grandiosos, asegúrate de que tu matrimonio también sea grandioso.

El matrimonio requiere de inversión constante. El matrimonio es como una cuenta de banco – la vida pondrá muchas cosas en tu camino, desafíos, adversidad, problemas. Estas cosas crean estrés en el matrimonio y hacen que nosotros saquemos dinero de la cuenta, emocional y físicamente. Entonces, es conveniente que tu cuenta de banco esté bastante llena. ¿Cómo haces los depósitos para asegurarte de que los fondos están allí? Invertir en tu matrimonio significa pasar tiempo juntos, tiempo de calidad. Tener citas dentro del matrimonio es una herramienta importante.

Consejos prácticos:

  1. Haz tu cita una vez a la semana, el mismo día cada semana. Si el miércoles es la "noche de la cita", contrata a una niñera todos los miércoles. Si tienes una invitación para hacer algo, o una reunión es programada, dices "no", es mi noche de citas con mi pareja. La noche de citas es sagrada.
  2. Tomen turnos para planificar la cita. Una semana decides tú adónde ir y qué hacer, la semana siguiente tu pareja. Puede ser cena y espectáculo, o puede ser tan simple como ir de excursión, de compras, o a tomar un café, la idea es pasar tiempo juntos, sólo ustedes dos.
  3. Tienen permitido hablar sobre los chicos, pero sólo durante los primeros quince minutos. ¿De qué otra cosa podemos hablar? Bueno, antes de tener a los chicos, ¡debe haber habido algo de lo que hablar! Entonces vuelvan a compartir sus esperanzas, pensamientos, sentimientos y sueños, igual que una cita... como en los viejos tiempos.
  4. Cada 3-4 meses planea unas vacaciones. Al menos por una noche, idealmente dos. No tienen que ir lejos, podría ser registrarse en un hotel por una noche en su misma ciudad, o ir a un albergue en las montañas. De esta manera, estás lo suficientemente cerca para que si los chicos te necesitan puedas volver a casa, pero estás lo suficientemente lejos como para sentir que realmente te fuiste.

Agrega romance y mejora tu vida. Al final de cuentas, tú les entregas a tus hijos para que se vayan y construyan su propia vida, pero a tu pareja le entregas para que se quede contigo. Invierte ahora.