Un buen matrimonio no surge de forma espontánea. Las relaciones requieren trabajo y sabiduría. A veces esto fluye de forma natural; otras veces, la madurez trae más entendimiento. Aquí hay cinco cosas que no hacen las parejas inteligentes.

1. No comparan su vida con las de otras parejas

Si quieres matar tu relación, observa las vidas de los demás. Revisa sus páginas de Facebook e Instagram. Examina sus fotos de perfil. Compara casas, vacaciones, autos e hijos. Habla sobre cómo “él hace esto” y “ella hace lo otro” pero “tú nunca…”

Cuando nos enfocamos en las bendiciones de los demás, nunca podemos encontrar las propias. Nos quedamos con un gusto amargo que nos quita la serenidad y después nos preguntamos por qué nos sentimos infelices.

Cuando nos enfocamos en las bendiciones de los demás, nunca podemos encontrar las propias.

El mejor regalo que puedes darte es dejar de mirar las redes sociales de los demás. Allí nunca ves la tensión y el estrés que hay por detrás. Hace poco vi una pareja posando para una fotografía. Parecía que se sentían felices. Apenas sacaron la foto, sus rostros se endurecieron y se alejaron. ¿Quién sabe cuál es la realidad?

Las parejas inteligentes se enfocan en los regalos que recibieron de Dios. No pierden tiempo examinando la vida de otros. Eso no es relevante. Son auténticos con ellos mismos. Escogen sus metas, sus valores y su destino. Aprenden a estar satisfechos y por lo tanto encuentran alegría en ellos mismos. ¿A quién le importa lo que los demás tienen y hacen? Enfoquémonos en nosotros mismos.

2. No entran a la zona de peligro

En las relaciones, hay ciertas zonas que no deben cruzarse. Las parejas inteligentes saben cuándo entran en terreno peligroso. Ellos valoran demasiado su unión como para permitir que una situación explote al punto de causar increíble daño y dolor.

Las parejas inteligentes saben qué conductas pueden poner en riesgo su relación. Desarrollan la conciencia que les permite entender que se trata de una zona de peligro. No van para esa dirección (Por supuesto que el abuso físico y verbal son intolerables).

Algunas veces caeremos. Pero las parejas inteligentes saben cómo comunicar sus sentimientos respetuosamente. Está bien sentirse molesto, pero no está bien usar un lenguaje grosero con tu pareja. Hablar del problema y orientarse a buscar una solución eleva el nivel de la discusión. Hay intercambio. Las parejas inteligentes saben cómo hacer compromisos, cómo ceder, cómo disculparse y cómo perdonar. Cuando hay constantes peleas, discusiones o una "guerra fría", nadie gana. Las parejas efectivas buscan la manera de llegar a la paz juntos y con respeto.

3. No llevan la cuenta

Las parejas inteligentes evitan contar cuán a menudo cada uno lava los platos, lleva a los niños a la escuela o saca la basura. Ambos debemos querer contribuir a nuestra vida diaria y asumir responsabilidades. Cuando amamos a alguien hacemos cosas porque queremos hacerlas; no porque alguien lleva la cuenta. A veces uno de los miembros de la pareja está abrumado en el trabajo o en el hogar. ¿Acaso eso significa que no reconocemos o no ofrecemos ayuda extra? ¿No es eso el amor?

Si existe la sensación de llevar encima una carga demasiado pesada, las parejas inteligentes saben cómo expresarlo y comunicarlo. Está bien decir: “Siento que estoy haciendo mucho y necesito tu ayuda”.

Pero si constantemente llevo la cuenta y hago lo que hago en esta relación sólo por la cuenta, algo está mal. Llené el tanque del auto para que tú no tengas que sufrir la molestia de un tanque vacío, no porque es mi turno y tú lo llenaste la última vez. Me importas. Cuando el deseo de hacer algo bueno se basa en emociones y no en la obligación, eso indica que el amor está vivo.

4. No dan al otro por sentado

Una de las ecuaciones más difíciles en el matrimonio es apreciar lo que ya tenemos. La naturaleza humana nos lleva a querer siempre lo que no está a nuestro alcance. Una vez que lo adquirimos, perdemos la pasión.

¿Cómo logramos desear lo que ya hemos conseguido?

Las parejas inteligentes invierten en su relación. Saben que valorar al otro es el oxígeno para un amor duradero. No dan al otro por sentado.

Tristemente, algunos aprenden esta lección demasiado tarde. Después de perder a su pareja se dan cuenta cuán afortunados eran, pero ya no hay vuelta atrás. Hablé con demasiados hombres y mujeres que desean haber hecho más, haber compartido más días juntos o haber comunicado más su amor.

Las parejas que trabajan en gestos cotidianos de aprecio y afecto construyen relaciones fuertes. Muestran que de verdad se valoran el uno al otro. Llegan a apreciar más, a atesorar el tiempo compartido y crece el deseo. Un mensaje de texto afectuoso, comprarle su golosina favorita, incluso una sola rosa sin ningún motivo especial, pueden ayudar a mantener la chispa viva.

Una forma en que las parejas sabias se conectan es creando un espacio sagrado. Se aseguran de fijar para ellos un momento sin que la tecnología amenace su conversación. Regresar al final de un día de trabajo y seguir hablando por teléfono o decir “sólo necesito responder este mensaje/email”, construye murallas. Lo mismo ocurre cuando mantienes tu teléfono en la mesa mientras cenan. El mensaje que las parejas inteligentes se transmiten es: en este momento no hay nada ni nadie más importante que nosotros.

Las parejas inteligentes saben cómo hacer sentir a su compañero valorado a través del contacto visual, del lenguaje corporal, brindándole atención y tiempo y con gestos de valoración. Expresar agradecimiento estimula el amor.

5. No se elevan a sí mismos menospreciando a su pareja

La Torá nos enseña “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Es imposible amar a otro si no tenemos idea qué significa amar a nuestro yo interior. Cuando vivimos con autoestima, tenemos la confianza de amar a otro sin sentirnos amenazados por su éxito.

Las parejas inteligentes no necesitan pisar a su pareja para sentirse altos. No se sienten menospreciados por los logros de su pareja. Se sienten seguros y realizados. Aplauden los logros de su pareja como si fueran propios. Menospreciar a tu pareja para elevarte muestra inseguridad. Esto es un obstáculo que impide crear relaciones sólidas.

El matrimonio requiere sabiduría, esfuerzo y reflexión. Cada día nos brinda una nueva oportunidad de demostrar nuestro amor y crecer en nuestra relación. Cada día, tómate algunos momentos para buscar el camino que te permite vivir y amar mejor.