¿Cuáles son las cosas críticas a las que se debe prestar atención en las citas para determinar si alguien es adecuado para el matrimonio?

Los doctores John y Julie Gottman estudiaron científicamente durante cuatro décadas relaciones saludables y emergieron como las autoridades respecto a los factores que contribuyen a tener un matrimonio exitoso, al punto de ser capaces de observar a una pareja y predecir con un 90% de exactitud si seguirán casados en otros cinco años.

Su investigación demuestra que la amabilidad no es sólo una cualidad admirable, sino el pegamento que mantiene juntas a las parejas. De hecho, es el factor más importante para predecir la satisfacción y la estabilidad en un matrimonio. La amabilidad hace que cada miembro de la pareja se sienta cuidado, entendido y validado, todo lo cual combinado lleva a sentirse amado. La amabilidad no sólo se practica en los momentos buenos, sino que en los matrimonios felices la amabilidad existe incluso en la forma en que la pareja discute, lo que asegura que la comunicación nunca incluya condescendencia, agresión ni insultos y sólo se focalice en el tema que precisa ser resuelto.

La amabilidad y la compasión son indispensables en un matrimonio y deben ser cualidades que no estamos dispuestos a poner en compromiso por nosotros mismos y por nuestros hijos. Pero hay otros factores que pueden armar o quebrar un matrimonio y si bien las respuestas a algunas preguntas no son objetivamente correctas o incorrectas, discutirlas y entender los diferentes enfoques sobre ellas pueden ayudar a lograr un matrimonio feliz.

Aquí hay cinco ejemplos de conversaciones que yo creo que deben tener lugar durante el proceso de las citas y el noviazgo e incluso dentro del mismo matrimonio si no ocurrieron antes:

1. ¿Cómo pelean en tu familia?

En un matrimonio, los desacuerdos son inevitables. La manera en que se navegan esas diferencias es lo que lleva al éxito del matrimonio. ¿Tu familia pone las cosas sobre la mesa, las barren debajo de la alfombra o se quedan callados cuando se presentan problemas?

2. Afecto

¿En tu familia se le da prioridad y se manifiesta afecto verbal y físico o es algo que se asume y no se brinda de forma expresa? ¿Cuán a menudo los miembros de tu familia dicen “te quiero” o se elogian?

3. Roles articulados

¿Tienes una perspectiva más tradicional respecto a los roles y las responsabilidades de hombres y mujeres respecto a los hijos, el dinero y el cuidado del hogar o esperas compartir todas las responsabilidades de forma equitativa?

4. Dinero

¿Tu familia gasta dinero sin cuidado o son más calculados y frugales? ¿Te gusta la ropa, los muebles y los autos de marca y nivel o estás satisfecho con alternativas menos caras y genéricas?

5. Transparencia

¿Qué sientes respecto a la privacidad y al espacio personal dentro del matrimonio? ¿Esperas tener acceso a todas mis cuentas y contraseñas y pasar la mayor parte del tiempo libre juntos o prefieres tener un espacio personal y a veces hacer cosas por separado?

En gran medida no hay respuestas correctas o incorrectas para estas cinco preguntas y sin duda no constituyen una lista abarcadora de la clase de temas que realmente arman o quiebran un matrimonio. De todas maneras, son un ejemplo de las formas en que yo creo que se debe pensar al evaluar una posible pareja y focalizar la atención en las cosas que son críticas en un matrimonio.

La investigación de Gottman demostró que un 69% de los conflictos en las relaciones se deben a problemas perpetuos. Todas las parejas los tienen; los problemas están enraizados en las diferencias fundamentales que enfrentan dos personas. Esos son los temas que crean las peleas que se repiten una y otra vez y que ambas partes piensan que esa vez lograrán convencer al otro de que tienen la razón, aunque eso nunca ocurre. Gottman dice que en cada pelea hay una conversación que tenía que tener lugar, pero en cambio hubo una discusión. En vez de repetir una y otra vez las mismas peleas, podemos eliminar casi el 70% del conflicto en el matrimonio simplemente identificando nuestras diferencias fundamentales y diseñando una estrategia respecto a cómo las navegaremos con compromiso y compañerismo.

Rav Jaim Vital dijo: “Las cualidades de carácter de la persona se miden principalmente de acuerdo a cómo trata a su esposa”. Si aprendemos a formular las preguntas correctas y enfatizamos las cosas más importantes, quizás podamos mejorar el proceso para encontrar una pareja, así como la salud de nuestros matrimonios.