Desde enero a octubre del 2018, el sitio de internet “Divorce Online” con sede en el Reino Unido, recibió 200 peticiones de divorcios culpando por su separación a “Fortnite”, el adictivo videojuego.

“Estos números representan el 5% de las 4.665 peticiones que recibimos desde el comienzo del año”, escribió un vocero de “Divorce Online” en un comunicado de prensa. “A nosotros no nos sorprende que cada vez más personas tengan problemas en sus relaciones debido a las adicciones digitales”.

Si bien cualquier actividad adictiva que consume tiempo puede dañar una relación, es demasiado simplista culpar por ello a un videojuego, a Facebook, a los teléfonos inteligentes o a cualquier otro vicio. Más bien, debemos tomar responsabilidad por nosotros mismos y por nuestras elecciones y pensar cuáles son nuestras prioridades en la vida.

Aunque debemos tener conciencia de nuestras debilidades y no ponernos intencionalmente en una situación en la que pensamos que podemos llegar a fallar, no somos víctimas indefensas que no tienen autocontrol.

Hay muchas actividades que tienen un componente adictivo y su uso responsable, o incluso la abstinencia, pueden ser la mejor política. Lo que es más importante es entender antes que nada por qué buscamos esas actividades que nos alejan de la otra persona.

Cuando un matrimonio se siente seguro y firme, no hay ninguna razón para distraerse con otras cosas. Cuando el matrimonio no está en su estado óptimo, es bastante común que uno o ambos esposos busquen “salir” de la relación. En un matrimonio hay diversos grados de salida. Algunos pueden ser bastante serios y llevan al quiebre de la relación a menos que se busque ayuda. Estos incluyen la infidelidad y el abuso de sustancias tóxicas. Otros son más benignos pero igualmente insidiosos, porque uno no entiende el efecto que tienen hasta que ya es demasiado tarde. El trabajo, el ejercicio, las actividades de voluntariado e incluso la educación de los hijos… todo esto puede ser utilizado erróneamente como un escape de nuestro matrimonio. Si realizas cualquiera de estas actividades para evitar a tu pareja, estás tomando una salida.

Tenemos que tomar más conciencia de nuestras acciones y motivaciones y empezar a tomar responsabilidad por nuestra realidad. Si queremos cambiarla, podemos ser proactivos. Si tu matrimonio no florece, no es raro que prefieras ir al gimnasio o conversar con amigas, pero en definitiva estás evitando la realidad de la relación más importante que debes atender. Con las herramientas adecuadas, puedes crear una relación conectada. Aunque no sugiero que debas pasar cada momento que estás despierto con tu pareja, no deberías pasar cada momento que estás despierto pensando cómo puedes evitar estar con tu pareja.

Convierte a tu matrimonio en una prioridad trabajando juntos y conscientemente en él, incluso si sólo tú lo haces. Aprende cómo puedes ser un mejor esposo/a para que tu pareja realmente quiera pasar tiempo contigo. Presta atención a la forma en que “te escapas” y comienza a tomar decisiones más conscientes. Pasen más tiempo de calidad juntos y aprendan cómo tener conversaciones seguras para no seguir ignorando a “los elefantes en la habitación”.

A medida que hagas esto, notarás menor atracción por las distracciones que te alejan de tu relación. E incluso si te gusta jugar videojuegos o revisar tu cuenta de Facebook, esas actividades no deben consumir tanto tiempo y distanciarte más de tu pareja.

Así que la respuesta a nuestra pregunta inicial es: No. Los videojuegos no causan el divorcio. Los malos matrimonios lo hacen.