Mientras compartimos ceremonias y vemos a las parejas embarcarse en un viaje juntos, se derraman muchas lágrimas. Yo a menudo me pregunto si quizás algunos de nosotros estamos llorando por sueños perdidos de amor prometido mientras recordamos nuestros propios momentos bajo la jupá.

Los matrimonios que pensamos que durarían para siempre de alguna forma no duraron. Y aquellos que se mantienen, a menudo, les falta algo.

El matrimonio requiere trabajo duro. Enamorarse es la parte fácil; mantener el amor vivo es el desafío. Aquí tienes las mejores cinco formas de mantener tu amor vivo.

1. Conviértete en una Persona Positiva

¿Quién quiere vivir con una pareja miserable y negativa? Es frustrante compartir la vida con alguien que siempre ve el lado negativo de las cosas. Las caras amargas y el mal humor destruyen el sentimiento de felicidad que hace del hogar un refugio.

Puedes crear alegría desarrollando un ojo y una actitud positiva. Comienza por darle una sonrisa a aquellos que amas, incluso si no tienes ganas. Yo sé que esto suena tonto pero no puedes imaginarte el impacto que tu cara tiene en otros. Nuestros sabios nos enseñan que más grandiosa que la nutrición del “blanco de la leche” es la nutrición que damos con el “blanco de los dientes” cuando sonreímos.

El amor florece en una atmósfera positiva. Así que intenta dejar de quejarte y ver lo bueno. Te darás cuenta que tu amado refleja tu nueva actitud y pronto te sonríe de vuelta.

2. Nunca Hables Enojado

Si sientes rabia eso significa que NO es el momento para hablar sobre lo que te está molestando. Cuando hablamos con rabia, nuestras emociones nos dominan. Decimos cosas que no queremos decir. Levantamos la voz y perdemos el control. He conocido demasiadas parejas que estaban furiosas y dijeron palabras que llegaron dolorosamente a lamentar.

"Basta. ¡Me voy de aquí!". "Me gustaría nunca haberme casado contigo; ¡que error!". "¡Quizás deberíamos divorciarnos!".

Aunque intentamos dar una explicación después, ("De verdad no siento eso, solamente estaba de mal humor") el daño fue hecho y quedan heridas profundas.

3. Sé un Dador

"Ahavá" es la palabra en hebreo para amor. Viene de la palabra "hav", que significa dar. Mientras más damos, más amamos.

Demasiado a menudo creemos erróneamente que mientras más recibimos, más llegaremos a amar.

Asumimos que es el precioso anillo de diamantes, el caro reloj, o el último juguete electrónico que recibimos de nuestros seres queridos lo que nos hace sentir especiales y adorados. De seguro es agradable recibir regalos. Pero eso no es lo que hace que el amor dure. Solamente alimenta nuestro deseo de querer más. Nos convertimos en tomadores en vez de dadores. Esperamos el siguiente regalo; anticipamos la "próxima cosa" que nos hará felices. Tan pronto como sentimos que no estamos recibiendo suficiente nos volvemos infelices. Nuestro amor de "dame más" comienza a debilitarse.

Haz crecer el amor invirtiendo en tu relación.

No dejes que pase un día sin dar. Dar no tiene que ser caro. Extiende tu mano mientras ofreces una palabra de aliento, prepara un platillo favorito, o envía un mensaje de texto amoroso "porque sí". Algunas personas guardan su atuendo arrugado para su pareja pero le dan lo mejor a todos los demás. ¡Que error! Tómate unos minutos, peina tu cabello, sácate esa remera manchada y arréglate como solías hacerlo cuando recién se conocieron. Muéstrale a tu amado que aún te importa.

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4. Ve a la Persona Completa

Es fácil quedarse sólo con lo que nos molesta y nos enoja.

"¿Por qué él nunca puede ordenar?".

"¿Por qué ella nunca puede estar lista a tiempo?".

Somos indulgentes con nosotros mismos cuando cometemos un error. Ignoramos nuestras faltas y determinamos que en general, somos una persona bastante buena. ¿Por qué no hacer lo mismo con nuestra pareja?

Piensa en tres cualidades que puedes encontrar en tu pareja. (Si no puedes encontrar tres, entonces ya sabes cuál es tu tarea). La próxima vez que te encuentres concentrándote en esos hábitos molestosos, cambia la marcha. Llena tu mente con las cualidades que hacen a esta persona especial. No limites tu vista a cosas irritantes o terminarás perdiéndote todas las bendiciones.

5. Deja de Comparar

"¿Por qué ellos siempre pueden salir juntos de vacaciones?".

"¿Por qué su esposo le compra joyas para su aniversario?".

"¿Por qué su esposa prepara cenas gourmet para él, en cambio, mira lo que recibo yo cada noche?".

No hay veneno como el veneno de comparar vidas. A los otros parece irles mucho mejor, más enamorados, más felices y pasándolo mejor juntos. La verdad es que nunca sabes qué está ocurriendo a puertas cerradas. Además, quizás él le compra joyas pero a ella le gustaría que él pasase más tiempo con ella y con los niños, como lo hace tu esposo. Y quizás ella si prepara cenas gourmet pero todo lo que él quiere es una cena fácil, no estresante y buena conversación, como lo hace tu esposa.

Comparar nunca es saludable. Arruina nuestra felicidad y nos roba la apreciación por lo que tenemos. Estamos tan ocupados mirando las vidas de otros que descuidamos ver todo aquello por lo que debemos estar agradecidos. Si nos concentramos en aquellos a nuestro alrededor, entonces, creemos que a nosotros nos falta algo. Nos volvemos más resentidos sin darnos cuenta porqué y sentimos una corriente oculta de infelicidad.

Si soy capaz de crear una vida llena de momentos valiosos, entonces, incluso los días más difícil son aguantables, porque tengo a mi mejor amigo a mi lado. Juntos podemos construir. Juntos podemos superar. Aférrate a tus bendiciones y trae la magia de la paz a tu hogar.