Tanto si están recién casados como si llevan juntos algunos años, estos ocho errores comunes pueden dañar una relación sana. Presta atención ahora, antes de caer en un patrón común.

1. Avergonzar a tu pareja en público

Al estar sentados en un restaurante comiendo con un grupo de parejas, no es el lugar para decirle a tu esposo/a que llegó la hora de que baje esos 3 kilos que tiene de más. Una historia vergonzante nunca se debe repetir sin haber recibido antes ‘permiso de tu pareja. Lo mismo respecto a comentarios despectivos como: “¿Por qué mi esposo iba a llegar una vez a tiempo?” o “Nadie gasta como mi esposa”.

Si tienen un desacuerdo, no busquen la participación de la audiencia. También deben tener cuidado de no compartir sus disputas en reuniones familiares.

En una relación no hay lugar para la crueldad. Avergonzar en público agrega leña al fuego y hace que sea todavía más difícil reparar las diferencias.

2. Discutir a través de mensajes de texto y WhatsApp

Todas las parejas en algún momento tienen diferencias de opinión. La forma en que lo solucionamos es la clave de una relación exitosa.

Hace poco conocí a una pareja que me mostró la conversación que mantenían a través de sus teléfonos. Ellos se respondían, peleaban y discutían en línea. ¡Qué desgaste de tiempo y emociones! ¡Cuánto caos innecesario agrega esto a la ecuación!

Cuando mandamos un mensaje de texto se pierden los matices. Hablar cara a cara nunca puede reemplazarse con una pantalla de vidrio. La discusión se extiende a lo largo del día. Las cosas suelen malinterpretarse.

No caigas en la trampa de pelear a través de mensajes de texto. Si necesitas mantener una conversación importante, tómate el tiempo para hablar de forma privada. Asegúrate de cuidar el tono. Piensa antes de formular las palabras. Busca soluciones. Recuerda que están en el mismo equipo. Y una vez que la conversación se resolvió, no sigas sacando ese tema. Incluso si se trata de un breve mensaje de texto o un emoji “simpático”.

3. Sentirse demasiado cómodo.

En las citas sacamos nuestra mejor parte. Cuando queremos que una relación prospere, nos preocupamos por cómo nos vemos, qué vestimos y la impresión que damos. Trabajamos en la conversación y tratamos de escuchar.

Pero con el tiempo, empezamos a sentirnos demasiado cómodos. Algunos ignoran su higiene. Otros reservan las prendas manchadas para usarlas en el hogar. Dejamos de dar elogios. No expresamos agradecimiento. Nos volvemos descuidados. Resulta más fácil ignorar al otro. De alguna manera guardamos nuestras sonrisas y risas para otros. Es doloroso escuchar gruñidos, salvo cuando tu pareja habla por teléfono con sus amigos.

Sin darnos cuenta, parece que el amor se esfumó.

Sentirse cómodo con la persona amada no debe convertirse en una receta para vivir solo. No dejes de escuchar. Recuerda formular preguntas, compartir sueños y emociones. Todos cambiamos y crecemos con el tiempo. Detente un momento para mirar realmente a tu esposo/a y piensa lo que él/ella experimenta. Ten cuidado de no volverte perezoso con el paso del tiempo. Mantén contacto físico y emocional. Infunde un poquito de amor en tu día a día.

4. Hacer de cada cosa un gran asunto

La vida está llena de suficiente drama. Recuerda que no todo necesita una respuesta. ¿Cuántas veces tenemos una discusión y ni siquiera podemos recordar cómo empezó toda la pelea?

Cuando era chica, mi padre me dio una maravillosa respuesta cuando me sentía molesta. “Hashem te dio dos oídos. Deja que entre por uno y que salga por el otro. Hashem te dio dos ojos. Abre uno y cierra el otro. No tienes que escuchar todo. No tienes que ver todo”.

Deja pasar algunas cosas. No vivas de forma reactiva.

5. No tomar en serio a tu compañero/a

Cuando tu pareja te pide que trates de volver a casa temprano, que ayudes más o que tomes con más seriedad la situación financiera, ¿lo haces?

Si tu pareja expresa que está sobrepasado o dolido, ¿escuchas su dolor?

Gran parte de sentirse amado es saber que nos escuchan. Pensar que no tiene sentido pedir algo o que ignoran lo que sentimos lleva la relación a un callejón sin salida.

Todos queremos saber que estamos en un lugar seguro; un lugar de entendimiento. Incluso si no puedes hacer lo que tu pareja desea, reconoce sus palabras y sus sentimientos. Trata de llegar a un acuerdo, acércate un paso más o da voz a su frustración para demostrar que estás escuchando.

Algunas personas tienden a reírse de las preocupaciones de su pareja como si no fueran cosas importantes. Eso aleja a la otra persona. Lo mínimo que puedes hacer es demostrar que a pesar de no poder hacer lo que te piden, tomas en serio sus palabras.

6. Esperar que tu pareja lea tu mente

“¿Por qué estás tan callada? ¿Estás molesta?”

Silencio. Piensas que él debe saber por qué estás molesta. Pero en cambio encoges los hombros y respondes: “No estoy molesta”.

“¿Quieres que vayamos a visitar a mi madre este fin de semana?”

“Bueno. Lo que sea”. Pero piensas: ¿Es una broma? ¿Por qué querría ir a visitar a tu madre?

Que tus palabras reflejen lo que piensas. No esperes que tu compañero sepa lo que sientes. Si dices: “no me importa”, entonces no culpes a tu esposo/a. Eso significa que realmente no te importa. De lo contrario no lo digas. Con el tiempo sólo lograrás sentir resentimiento.

7. Pasar más tiempo en línea que juntos

¿Pasas tu tiempo libre con tu laptop? ¿Cuándo salen a cenar dejas el teléfono sobre la mesa? Esta cultura nos llevó a una era de desconexión. En vez de hablar, los hombres y sus esposas se sientan uno al lado del otro en silencio. Distraídos. En la mitad de la noche nos despertamos y revisamos nuestros teléfonos. Antes de saludarnos por la mañana, miramos nuestras pantallas. ¿Cuántas parejas se hablan mientras miran hacia abajo?

Tenemos que recuperar nuestras relaciones.

Creen tiempos y espacios sagrados. En el mundo no hay nadie más importante que las personas que amamos. Si deseamos ir juntos por la vida debemos mantener nuestra relación. Deja tu teléfono.

8. Falta de empatía

Es fácil decir “supéralo de una vez” o “deja de ser tan sensible”. Esta manifestación de falta de entendimiento crea distancia entre marido y mujer.

Comunicar empatía demuestra que somos sensibles a las necesidades del otro. Quizás no siempre nos entendemos pero podemos manifestar compasión. Cuando sentimos que no nos entienden el aire se vuelve frío. En vez de aparentar no tener ninguna emoción, responde con una palabra empática. No temas pedir disculpas por los sentimientos heridos.

El amor crece cuando se nutre la sensibilidad.

Las relaciones nos ofrecen la oportunidad de encontrar amistad, profundo amor y alegría. Evitemos cometer errores que nos aíslan y en cambio nos concentremos en fortalecer los lazos para compartir juntos una vida bella.