Muchos matrimonios experimentan múltiples desafíos durante estos meses de pandemia. Algunas parejas discuten más que nunca porque están mucho más tiempo juntos. Otras parejas se comunican menos, dejaron de lado su momento diario para "ponerse al día", porque asumen que van a conversar en algún otro momento del día.

Muchos se sienten subestimados y agobiados, y a muchos les preocupa que se esté "apagando la chispa" con su pareja. Pero como con todos los aspectos de la vida, para poder crecer, el matrimonio y las relaciones requieren un constante trabajo de nutrición.

Aquí hay cinco hábitos que todos podemos incorporar para nutrir nuestros matrimonios en esta época difícil:

1. Fijar un tiempo y un espacio como pareja. Siempre es un desafío encontrar el lugar y el momento para reconectarnos como pareja, pero con tantos lugares cerrados y pocas opciones respecto a dónde dejar a los niños, esto es todavía más difícil. Sin embargo, ahora más que nunca las parejas necesitan ese momento especial dedicado a su relación, incluso si no tienen niños en la casa.

Sólo porque estamos la mayor parte del día juntos, eso no significa que nos estemos conectando. Si fijamos un momento y encontramos un lugar privado en nuestro propio hogar o salimos a caminar, encontraremos que surgen conversaciones e ideas que no hubieran tenido lugar en medio del trajín de la vida cotidiana.

2. Practicar la bondad intencional. Es más fácil ser bueno y generoso con extraños que con tu pareja, a quien ves cada día. Pero ser bondadoso intencionalmente no sólo crea calidez y seguridad en la relación, sino que impregna a todo el hogar con generosidad y positividad.

En vez de decir simplemente "gracias", puedes agregar: "Eso fue muy considerado de tu parte". También podemos ofrecer ayuda para una tarea a la que normalmente no le prestaríamos atención. Y siempre que podamos, debemos brindar una sonrisa. Esto puede iluminar una habitación y el día de tu cónyuge.

Incluso si no decimos nada en voz alta, pensar en esto y valorar no sólo lo que tu pareja hace sino lo que es, creará una atmósfera de bondad y gratitud.

3. Valorar el afecto físico. Durante los últimos meses, hay muchas personas que no experimentaron ningún tipo de contacto humano. El grado de aislamiento que las personas que viven solas experimentan en este momento no tiene precedentes. Si tienes un cónyuge a quien puedes abrazar, valóralo. Si estás casado con alguien a quien puedes darle la mano cuando lo necesitas, agradece por ello.

El afecto físico es esencial para nuestra salud emocional y espiritual. En este momento hay muchas personas que están hambrientas de afecto. Si afortunadamente tú no estás en esa situación, siéntete bendecido y aprecia el refugio de tu matrimonio.

4. Mantener tus propios intereses. Estar juntos y sentirse unidos es crucial en un matrimonio. Pero también es esencial que cada miembro de la pareja mantenga sus propios intereses, en especial cuando pasamos mucho más tiempo dentro de los confines de nuestra casa.

Mantente en contacto con tus amigos. Únete a un club de lectura por Zoom. Sal a correr. Prueba un nuevo hobby. No podemos esperar que nuestra pareja sea responsable por todas nuestras necesidades emocionales. La unión debe equilibrarse con la diferenciación. El matrimonio no implica perder nuestros propios intereses e identidades. Es un acto constante de equilibrio, combinando nuestro ser separado para crear un todo mayor.

5. Brindar el regalo de tu atención. Dar a nuestra pareja nuestra completa atención puede ser un regalo muy valioso en el mundo distraído actual. Dejar de lado los celulares y realmente escuchar los detalles de la vida del otro puede revelar tanto desafíos como bendiciones que de lo contrario podríamos perder en las conversaciones "al paso".

Escuchar no tiene que llevar mucho tiempo, pero sí requiere que estemos completamente presentes. Formula preguntas sobre el trabajo de tu pareja y sus proyectos, incluso si personalmente no te interesa ese campo o su hobby. Ser curioso y prestar atención a lo que le importa a tu pareja es una base crítica para nuestro matrimonio.

Es posible que en este momento no podamos tomarnos unas vacaciones, ni siquiera ir a un restaurant como planeábamos hacer para nuestro aniversario. Pero durante esta pandemia tenemos una oportunidad única de fortalecer y nutrir nuestros matrimonios, algo que nunca antes se nos presentó. Si aprovechamos este tiempo que ahora tenemos juntos, podremos crear conexiones duraderas para el futuro.