Imagina un matrimonio sin negatividad, vergüenza o culpa. Lo creas o no, es posible.

Aquí hay tres pasos que puedes tomar para desintoxicar tu matrimonio.

1. Detén el abuso verbal

No es necesario recordar que cualquier forma de abuso es inaceptable en una relación (no vamos a referirnos al abuso psicológico o físico en este artículo). El abuso verbal puede ser un asesino silencioso de relaciones, ya que muchas personas no se dan cuenta que están siendo abusivos. No siempre es fácil de medir dado que no hay pruebas visibles. Pero arremeter en contra de tu pareja con quejas daña la confianza en la relación, al punto que muchas parejas se separan porque su matrimonio ya no es seguro. Puede que te sientas mejor temporalmente exteriorizando tus sentimientos de una forma explosiva, pero es a un gran costo para tu matrimonio.

Mientras que es posible que estés conciente de los casos más obvios de abuso verbal como gritar e insultar, hay formas más sutiles que hacen la misma cantidad de daño, como culpar o avergonzar. Los comentarios sarcásticos, rebajar al otro, fastidiar y quejarse, extraen la calidez y el amor de un matrimonio, causando desconexión y ciclos de negatividad. Para que una relación prospere, estos comentarios tóxicos deben ser eliminados.

2. Actúa por el bien de la relación

Cuando estés a punto de hacer un comentario, tómate un momento y piensa en el efecto que tendrá en tu relación. ¿Aumentará tu conexión o no? Si la respuesta es no, ejercita la restricción.

Esto me recuerda la famosa historia Talmúdica (Shabat 31a) de un converso que le pidió a Hillel que le enseñara la Torá completa mientras él escuchaba parado en un solo pie. Hillel respondió, "Aquello que es odioso para tu amigo, no lo hagas. Todo el resto es comentario. Ve y estúdialo". Comentando sobre este pasaje, Rav Dov Ber, el Magid de Metzritch, tradujo "tu amigo" como "tu conexión" (en hebreo ambas palabras tienen la misma raíz). En cualquier relación, ya sea con Dios o con tu amigo, la meta es conexión. Por lo tanto cada pensamiento, palabra o acción debe ser evaluada para ver si promoverá una conexión profunda o todo lo contrario. Preguntémonos, ¿acaso este pensamiento, palabra o acción será de ayuda para nuestra relación de pareja? ¿Nutrirá la relación o la dañará? Incluso si te sientes enojado o herido, es importante poseer la sabiduría de aquel que puede prever el resultado a largo plazo de sus elecciones.

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3. Pide lo que necesitas

Si te sientes disgustado o frustrado en tu relación, una forma más productiva de expresar esos sentimientos es articulando la petición o la necesidad insatisfecha que está detrás de ellos. ¿Qué necesitas de tu pareja?

Es fácil enredarse tanto en el conflicto que puedes olvidar por qué estabas peleando. Detente un momento, toma conciencia de lo que estás haciendo y descubre qué es lo que realmente quieres.

Fastidiar, culpar y criticar solamente alejan a la otra persona.

La conclusión es que si estás enojado porque hay algo de tu pareja que no estás recibiendo, el fastidiar, culpar y criticar no conducen a nada excepto a alejar a la otra persona. Pedir directamente lo que quieres es una forma mucho más productiva de recibir lo que necesitas.

Hay una regla importante para pedir lo que quieres. Ten cuidado de no agregar una amenaza en tu petición. Por ejemplo, si le pides a tu pareja que pase más tiempo contigo y agregas que te irás a otro lado si la petición no se cumple, es poco probable que recibas los resultados que quieres ya que estarás creando un ambiente inseguro. Lo principal es poder pedir lo que quieres en un contexto de seguridad.

Una forma de hacer eso es tomar responsabilidad por tus sentimientos y expresarlos de forma madura. Una manera en la que esto puede ser logrado es simplemente diciendo frases de "Yo". En vez de criticar, culpar o avergonzar cuando nos sentimos heridos, prueba: "Yo me siento triste o menospreciado cuando me hablas de esa forma". Cuando pones el foco en ti mismo estás disminuyendo el potencial de reacción de tu pareja. Mientras que uno puede discutir los hechos, uno no puede discutir sobre un sentimiento. Al decir frases "Yo", has quitado esa amenaza, y al mismo tiempo, creado seguridad.

Si has sido herido puede parecer una tarea insuperable desintoxicar tu matrimonio. ¿Cómo puedes no insistir en faltas pasadas? Sin embargo para seguir adelante debes eliminar la culpa, la vergüenza y la critica lo máximo que puedas, ya que son conductas tóxicas que envenenan tu matrimonio. Al implementar cambios positivos en tu relación podrás desintoxicar tu matrimonio y redescubrir la alegría y la bendición que el matrimonio tiene para ofrecer.

Algunas de las ideas en este artículo son basadas en la técnica de terapia marital “Imago Therapy”, del Dr Harville Hendrix y su esposa Dr Helen Lakelly Hunt. Extraído del nuevo libro del Rav Slatkin “Is My Marriage Over: The Five Step Action Plan For Saving Your Marriage”, disponible para descarga (en ingles) en http://www.therelationshiprabbi.com/is-my-marriage-over