El discurso de Ben Affleck aceptando el premio de Mejor Película en los premios Oscar ha puesto a las lenguas de twitter en movimiento. Agradeciendo a su esposa, Jennifer Garner, él habló sobre su matrimonio. Esta es la parte que hizo hablar a las personas:

"Es bueno, es trabajo, pero es el mejor tipo de trabajo; y no hay nadie más con quien preferiría trabajar".

La cámara enfocó la cara de su esposa; ella sonrío mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

Entonces empezó la crítica.

Muchos sintieron que su agradecimiento fue una metida de pata, una revelación de que su matrimonio está en crisis. Algunos sintieron que él había insultado a su esposa al sugerir que el matrimonio era difícil. "¿Soy el único que piensa que Ben Affleck está en problemas en casa por decirle al mundo que su matrimonio es mucho trabajo?" decía un tweet popular. Incluso podías votar: ¿Ben durmió en el sillón o en la habitación aquella noche?

Queremos creer en el matrimonio ideal que vemos en los cuentos de hadas, el romance de estrella de cine, perfecto, sin fallas. Si tienes la fama y la fortuna, obviamente tienes el "felices para siempre" también. Admitir que un matrimonio requiere trabajo no es una forma tan romántica de expresar amor. Rompe nuestra idea de “vida fabulosa de Hollywood”.

El trabajo implica sudor y no deberíamos tener que sudar en un buen matrimonio. Debería ser automático.

Cualquiera que cree que eso es cierto, no entiende realmente de qué se trata el matrimonio.

No hay matrimonios perfectos que simplemente se dan. No hay finales de cuentos con esposos y esposas que simplemente viven cada día en dicha absoluta. Los esposos y las esposas luchan juntos. Enfrentan desafíos, algunos más grandes que la vida misma y algunos que pueden parecer tan simples y pequeños pero que de alguna manera se hacen grandes – como cuando se hace demasiado difícil otorgar una cálida sonrisa. Simplemente no tenemos ganas, pero debemos escarbar profundo y ser amables.

Sin importar cuán ricas, cuán hermosas y cuán exitosas, las parejas deben trabajar juntas para que su matrimonio perdure.

El mito es que solamente parejas con matrimonios terribles necesitan trabajar en su matrimonio. Pero Affleck tocó un punto genuino aquí. Sin importar quién eres, sin importar cuán rico, cuán hermoso, cuán exitoso y cuán poderoso seas, las parejas deben trabajar juntas para que su matrimonio perdure. Y finalmente, esto se convierte en un trabajo de amor de toda la vida, no una cadena perpetua de trabajo forzado.

Incluso los mejores matrimonios requieren trabajo duro. Cuando una pareja me cuenta que recientemente se comprometieron y que están tan "enamorados", sé que ellos aún no han experimentado en realidad el verdadero amor. El verdadero amor crece en aquellos momentos a lo largo de los años en que aprendemos a dejar de lado nuestras diferencias y buscamos la paz. Nos esforzamos e intentamos perdonar. Las noches oscuras pueden parecer interminables. Escalamos montañas juntos. Nos tropezamos. Enfrentamos visiones difíciles que nunca soñamos. Hay momentos increíbles de alegría y hay dolorosos momentos de tristeza. Atravesamos todo eso juntos y nos damos cuenta de que nuestro amor se ha hecho más fuerte de lo que nunca hubiéramos imaginado. Requiere esfuerzo constante, pero al final del día descubrimos que nos importa esta persona como ninguna otra. El discurso de Ben Affleck es la señal de un buen matrimonio.

Y el trabajo nunca acaba. No hay edad en la que podamos decir que ahora podemos simplemente andar tranquilos por la vida. La Torá nos enseña que cuando Dios le reveló a Abraham que él y Sara tendrían un hijo en su vejez, Él se empeñó por proteger su shalom bait, su paz matrimonial, y no le reveló que Sara había dicho "mi esposo es viejo". El mensaje es que la paz en nuestros hogares es nuestra posesión más valiosa y nunca puede ser dada por sentado. Ni siquiera en la casa de Abraham y Sara; ni siquiera a la edad de 90 y 100.

¿Cómo podemos trabajar en nuestro matrimonio y fortalecerlo a lo largo de los años?

1. Mantente Actualizado

Creemos que conocemos a nuestra pareja y que somos la misma persona que éramos cuando nos casamos. No lo somos. La vida pasa. Debemos mantenernos actualizados respecto a las emociones de nuestra pareja. No te quedes atascado creyendo que no hay nada nuevo que aprender sobre tu pareja. Compartan sus pensamientos, sus decepciones, y sus metas. Pregunten sobre sentimientos, gustos y disgustos. Visualicen la vida juntos. Atrévanse a soñar. No asuman que lo saben todo. No quieres despertarte un día y darte cuenta que no tienes idea quién es tu pareja.

2. Haz de tu Matrimonio tu Prioridad

Nos enredamos en nuestros trabajos, nuestros hijos, nuestros amigos, incluso en nuestros días en el gimnasio. No nos damos cuenta de que la única persona que estamos descuidando más es nuestra pareja. Es importante fijar un tiempo aparte juntos y no solamente en tiempos de crisis. Establezcan sus propias tradiciones como una conversación diaria con una taza de café, un bocadillo nocturno o una "caminata de conversación" semanal. Este tiempo juntos debe ser sólo para ustedes, sin distracciones de iPhones o de los niños. Si sienten que hay alguien que está debilitando su relación, deben buscar buenas soluciones juntos y no dejar que esta interferencia disuelva su lazo.

3. Muestra Respeto

El respeto crea matrimonios fuertes. Toda persona requiere el respeto de su pareja para sentirse apreciado y querido. Respeto significa que yo no hablo mal de mi pareja a mis hijos, amigos o parientes. No reacciono con sarcasmo, mirando hacia un lado o ridiculizando cuando mi pareja expresa pensamientos o emociones. Evito ataques personales y menosprecios cuando no estoy de acuerdo. Creo un ambiente seguro. Hay confianza entre nosotros. La intimidad florece cuando ambos se sienten libres de compartir ideas y saben que el otro está ahí sin importar lo que pase.

4. Haz Pequeños Actos de Bondad Diaria

"Ahavá", la palabra en hebreo para "amor", viene de la palabra "hav" que significa dar. El amor crece cuando yo invierto en mi relación entregando. Nos olvidamos que los pequeños gestos le muestran a nuestra pareja que no la damos por sentado. Es nuestra forma diaria de decir "te quiero y te aprecio. Eres importante para mí". Un estudio reciente encontró que pequeños actos de bondad fomentan la satisfacción matrimonial y que las personas que ponen primero las necesidades de su pareja se sienten más felices ellas mismas. No dejes que pase un día sin hacer algo agradable por tu pareja. No tiene que ser grande o caro. Un mensaje de texto expresando apreciación, preparar un bocadillo favorito, calentar el auto, hacerse cargo de los niños cuando no se espera – pregúntate cómo puedes crear una atmósfera amorosa en tu hogar. Te darás cuenta de que tu lazo se hace más fuerte con el tiempo.

5. Sé Positivo

Escuchar siempre el lado negativo puede ser desagradable. No todo tiene que ser sobre obligaciones financieras, problemas con los niños, y el terrible estado del mercado laboral hoy en día. Reconoce tus bendiciones y exprésalas. Cuando los tiempos son tensos, no caigas en un patrón de culpar a los demás y quejarte. Deja el ojo crítico y enfócate en lo positivo. Si sientes que esto va en contra de tu naturaleza, ten presente que tendrás que trabajar mucho para hacerlo y así no te sentirás amargo y malhumorado. Frénate a ti mismo, no expreses constante crítica. Busca lo bueno en las personas y en las situaciones. No olviden reír juntos. Una relación que es positiva se enfoca en la fe, la esperanza, y en la creencia de que compartiremos nuestro futuro juntos con alegría. Superaremos cosas y resistiremos juntos. Nuestro amor es fuerte.

Cuando trabajamos en nuestros matrimonios y entregamos de nosotros sin expectativas, descubrimos amor y comprensión. Accedemos a una alegría que nos sustenta y que se queda con nosotros para siempre.

Este es el verdadero "felices para siempre".