Parte de las víctimas del coronavirus son todas las personas que fueron despedidas de sus trabajos debido a la catástrofe económica. Si tú te has visto afectado por la situación y te encuentras desempleado, no necesitas que yo te diga cuán terrible esto es, todos sabemos que es un desafío extremadamente difícil. Además del estrés económico, la tensión hiere a ambos cónyuges, tanto psicológica como emocionalmente.

Esto se aplica tanto a hombres como a mujeres, pero voy a escribir desde mi perspectiva como una esposa cuyo marido pasó un tiempo desempleado, sin ninguna culpa personal. Al estar sin trabajo, los hombres en todas las sociedades se sienten vulnerables y fracasados. El desempleo les quita una parte esencial de su identidad y deja en su lugar un vacío. También pueden temer fallarle a su familia si no ganan dinero de forma activa. Esto puede crear en el hogar una atmósfera de enfrentamiento, autodefensa y disgusto.

Sin embargo, no debe ser de esta manera. Aquí hay algunos consejos que yo usé personalmente para mantener estable nuestro matrimonio durante este período tumultuoso (¡y pasajero!).

1. Voy a empezar con un cliché: enfócate en las cosas positivas de tu esposo. Puede ser que no tenga trabajo, pero a menos que te hayas casado con él por su trabajo o su carrera, sus características básicas siguen existiendo. Recuerda por qué te casaste con él y busca esas cosas que admiras de él. Dile que lo valoras. Él necesita que le recuerdes esas cosas cuando él mismo no puede verlas, y también tienes que recordar que sigue siendo la misma persona con la que te casaste.

2. Ayúdalo a buscar nuevas oportunidades, pero dentro de lo razonable. No te obsesiones por encontrarle un trabajo (buscar un trabajo es un trabajo en sí mismo. Yo pasé muchas horas revisando sitios que ofrecen trabajo sin encontrar nada, tiempo que en retrospectiva entiendo que hubiera sido mejor dedicar a hacer otras cosas). Él es un adulto y puede y debe buscarse un trabajo por sí mismo, con una ayuda razonable de tu parte. Pregúntale si desea ayuda y si te dice que no, déjalo solo.

3. Deja que haga en la casa cosas que normalmente no tenía tiempo de hacer, pero no esperes que de repente triplique su participación en la limpieza, la cocina y la organización. En primer lugar, eso le quitará tiempo de su búsqueda de trabajo y en segundo lugar, inevitablemente lo llevará a sentir resentimiento y a ti a sentirte molesta porque él “no aprovecha su tiempo”.

4. Estar desempleado puede causar vergüenza, y a veces la gente que no tiene trabajo desea aislarse. No tienen ganas de responder a preguntas invasivas tales como: “¿Cómo va el trabajo?” o “¿Cómo va la búsqueda de trabajo?”. Alienta la socialización (para esto es maravilloso ir a la sinagoga), pero, como siempre, no trates de dirigir todo. Cada uno enfrenta de otra forma las dificultades. Tú puedes tomar la iniciativa: invitar huéspedes u organizar para visitar a alguien si pueden hacerlo. Asimismo, aliéntalo a salir a caminar o a ir a la playa. Incluso cosas pequeñas pueden ayudar a elevar la moral y las esperanzas.

5. Comunícate con amigas o con quien te sientas cómoda. Tener un esposo desempleado es una carga emocional, y hablar de eso o tener otras personas que empaticen contigo puede marcar una gran diferencia en como tú afectas la atmósfera de tu propio hogar. Estar enojada o molesta con tu esposo porque está en la casa cuando él hace todo lo que está a su alcance para encontrar un trabajo, puede ser contraproducente. Haz todo lo posible para nutrirte a ti misma. Tu serenidad creará un efecto dominó sobre tu familia. Tu esposo valorará no sentirse responsable por tu felicidad y ambos podrán enfocar este problema con más calma.

6. Una frase que siempre me trae consuelo es: “La salvación de Dios llega en un abrir y cerrar de ojos”. Es increíble cuánto puede cambiar la vida en un minuto. Recuerda que todo lo que ocurre tiene una razón divina, y que las cosas pueden mejorar en un instante. Cada día es una nueva oportunidad para tener esperanzas. Una receta para el éxito es combinar esfuerzos humanos realistas con fe en que todo saldrá de la mejor manera. Nunca sabes qué día o qué dirección traerá un cambio positivo.

7. Hagan juntos cosas que no estén relacionadas con la búsqueda de trabajo. Salgan a caminar, trabajen en el jardín, jueguen a un juego de mesa. Lee artículos sobre cosas que te interesen y que no estén relacionadas con el trabajo y compártelas con tu esposo. Puede ser muy difícil no pensar todo el tiempo en la búsqueda de trabajo. Puedes sentir que cada minuto que no se dedica a buscar trabajo es una oportunidad perdida. Pero alejarse temporariamente de la búsqueda de trabajo implica que tu esposo pueda retomarla con energías y optimismo renovados. Buscar trabajo puede ser deprimente. Perder dos horas antes de enviar su currículum no impactará su futuro a largo plazo. Un esposo más relajado permite tener un matrimonio más relajado. Tómense un recreo por el bien de su matrimonio.

8. Es posible que tengas que utilizar este período para crear cambios en tu estilo de vida. Un gran cambio es dejar de tener ayuda para la limpieza. Revisa si es factible. Puede ayudarte leer respecto a cómo disminuir los costos en el supermercado. Uno de mis hijos suele quejarse: “¡No compras comida! ¡Sólo compras ingredientes!”. Compra ingredientes reales para crear comidas simples y baratas. Aunque esto pueda parecer ridículo cuando hay tanto estrés y la posibilidad de que necesites aceptar más trabajo para cubrir la falta de otro ingreso, la pizza casera es maravillosa. Bajar tus expectativas y adaptarse a un estilo de vida más simple te ayudará también a largo plazo, una vez que sus ingresos vuelvan a la normalidad.

9. No culpes. A menos que haya algún problema de comportamiento o de funcionamiento ejecutivo que pueda cambiarse de forma concreta para asegurar que el próximo trabajo sea permanente, culpar sólo logra destruir la buena voluntad y el respeto entre la pareja. Tratar de mantener una actitud positiva es una de las cosas más difíciles de lograr, pero es lo único que te permitirá emerger de este período difícil entera, e incluso mejor que antes. Los desafíos presentan oportunidades de crecimiento cuando hiciste todo lo que estuvo a tu alcance para cambiar la situación.

10. Hay organizaciones que pueden ayudarte. Todos necesitan ayuda en un momento u otro, y no es una vergüenza. Para pasar por este período puede ser necesario recibir ayuda con comida. En vez de sentir vergüenza, trata de sentirte agradecida de que existan estas organizaciones (y comprométete a dar una donación cuando puedas volver a ponerte de pie). También puede ser necesario pedir un préstamo con una taza baja de interés., Aceptar la ayuda que hay disponible en vez de sufrir más de lo necesario te ayudará a estar más tranquila y a tener un matrimonio más sano a largo plazo.

Sin duda, no tener trabajo es muy desagradable para alguien que se enorgullece de proveer a su familia. Puede ser un período aterrador y estresante Pero también puede ser el momento perfecto para trabajar sobre tu fe y confianza en Dios, y para tener fe que encontrarán un trabajo en el momento adecuado. Cuando focalizas la atención en la bendición de tener un buen matrimonio y todas las otras bendiciones que existen en la vida de una persona promedio, encontrar un trabajo sólo incrementará tu alegría, no la creará. Dedicar el esfuerzo necesario y tener fe en Dios y en ti mismo te ayudarán a lograrlo. Que Dios provea abundante manutención para todos los que lo necesiten, y que todos los que buscan trabajo puedan encontrar tareas que les brinden orgullo y gratitud.