Ashton Kutscher escribió en su cuenta de Twitter: "El matrimonio es una de las cosas más difíciles en el mundo y desafortunadamente a veces fracasa. Amor y Luz, AK".

Ouch. ¿Es el fracaso de un matrimonio así de simple?

Recientemente leí un articulo en Yahoo: ‘5 maneras para saber si tu matrimonio está acabado’. Hablaba de parejas que preferían socializar con otros en vez de con su pareja, cónyuges que parecían desinteresados en la vida del otro, y esposos y esposas que habían dejado de comunicarse.

¿Por qué esperar que la relación se marchite? ¿Quién quiere despertarse un día en la mañana y darse cuenta de que su matrimonio está en problemas? Muchas veces vivimos en un aburrido y apagado matrimonio y simplemente tratamos de sacar lo mejor de él. Es como vivir con una condición crónica que te tira para abajo con achaques y dolores.

Es crucial para cada persona tener un compañero de vida con quien poder crecer. Alguien con quien poder compartir esperanzas y miedos. Un compañero que te incentive, que te de fuerza y que te permita atravesar los momentos oscuros de la vida. ¿No es ésta la definición de un verdadero amigo?

¿Quién debe ser esta persona si no es tu pareja? Vamos a intentar devolver la amistad a nuestros matrimonios y a alejarnos de la relación de trabajo donde solamente hablamos sobre problemas, cuentas, y qué hacer con los niños.

1. Acepta a tu Alma Gemela

Nosotros destruimos nuestra relación cuando seguimos imaginándonos cuánto mejor sería todo "si sólo…". ‘Si sólo me hubiese casado con mi novio de secundaria’, ‘Si sólo me hubiese casado con alguien más atractivo’, ‘Si sólo le hubiese dicho que sí a ese exitoso doctor’. Este tipo de pensamiento no nos permite ver a nuestra pareja como nuestro/a mejor amigo/a. En vez de eso, seguimos imaginando cuánto mejor sería nuestra vida con otra persona. ¿Cómo podemos sentirnos realizados si sentimos que hemos cometido el peor error de nuestras vidas?

Dejemos de pensar en que habríamos sido más felices pasando nuestra vida con otra persona y empecemos a concentrarnos en cómo podemos hacer que nuestras vidas sean más completas con nuestra alma gemela.

2. Mantén la Chispa Viva

Una bendición judía común para una nueva pareja casada es que ‘Construyan un verdadero hogar dentro de nuestra gente’. Un hogar debe construirse para que dure. Los buenos matrimonios no ocurren simplemente de la noche a la mañana. Requieren sudor, dolor y perseverancia. Las relaciones requieren de trabajo duro y esfuerzo. La amistad en el matrimonio significa ser leal con el otro. No criticamos los sueños o los miedos del otro. Creemos en el otro.

Es fácil perder la chispa con las presiones diarias de la vida. Dejamos de intentar. Nos olvidamos de esforzarnos y lentamente nos dejamos ir. No salimos muy seguido. Caminamos por nuestra casa con la camisa sudada y sucia. Ya no cenamos juntos. Comenzamos a tomarnos por sentado.

No trataríamos a un amigo especial de esta forma, entonces, ¿por qué nos importaría menos nuestra pareja?

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3. Una Bondad al Día

¿Cuál fue la última cosa linda que hiciste por tu pareja? Nosotros estamos allí para nuestros hijos, corriendo por todos lados, tratando de encontrar el último y más popular aparato electrónico de moda que ellos quieren. Si alguno de nuestros hijos pide alguna comida especial o bocadillo especial, se lo damos. ¿Qué tal tratar de hacer algo por nuestra pareja? No debería pasar un solo día sin que le demostremos de corazón a nuestra pareja que nos importa.

Esto incluye pequeños favores o incluso cumplidos y palabras de ánimo. Y no implica necesariamente un gasto de dinero. Un esposo que conozco recientemente le dio a su esposa un regalo de cumpleaños que recordará para siempre. Él tomó a los tres niños durante todo el día (bebé y pañales incluidos), y le dijo a su esposa que se tomara el día.

Un café caliente o una nota dulce que diga 'Te amo' son solamente dos ejemplos que dejan a la persona con un sentimiento de cariño y entusiasmo. Yo todavía recuerdo a mi papá preparando el periódico para mi madre cada mañana. Si había alguna cosa que mi madre encontraría interesante o importante, él la subrayaba con un marcador negro. Al lado de éste mi padre dejaba un plato con un pomelo cortado.

Este tipo de actos de bondad llenan una casa con amor.

4. Persigue la Paz

Los verdaderos amigos nunca se tienen rabia. Cuando acarreamos heridas y conflictos del pasado somos incapaces de vivir pacíficamente hoy. Debemos aprender a dejar ir. Cuando hay discusiones y peleas casi todos los días nuestra relación se cuaja como la leche vencida. Lo que alguna vez encontramos nutritivo y delicioso ahora nos da vuelta en el estómago.

Obviamente no es fácil ser un pacificador. ¿Cómo podemos trabajar en ser un compañero menos peleador?

Sé proactivo, no reactivo.

Nunca hables con rabia.

Deja de hablar. Deja de defenderte. Empieza a escuchar y a digerir las palabras de tu compañero.

Busca un acuerdo en vez de una confrontación.

Trata de no entrar en discusiones tontas.

Acuérdate que no hay ganadores cuando hay peleas en la casa.

5. Protege tu Privacidad

Nos hemos acostumbrado a abrir nuestras vidas para que todos las vean en Facebook. Nunca expongas tu vida privada o la intimidad de tu relación para que otros la digieran y la analicen. Tu matrimonio es sagrado. Tu relación tiene que estar resguardada como un diamante precioso. Hacer tu matrimonio público degrada la santidad y el compromiso que unen al marido y a la mujer.

Piensa en el sentimiento de una mujer recién casada cuando su marido escribe en Facebook:

"Primera pelea. El matrimonio no es lo que esperaba".

O cuando el esposo lea en la página de la mujer: “Yo creo que simplemente me estoy desenamorando de mi marido. Él es una gran persona, supongo que todavía lo amo, pero actúa como un niño pequeño. Me siento terrible porque él todavía me ama, pero yo estoy pensando en salirme de esto antes de que sea demasiado tarde”.

¿Puede alguien alguna vez reparar el daño hecho? Tal vez en un momento de rabia o confrontación sentiste como que ‘se acabó’, pero luego la confrontación pasa y los sentimientos se disipan. ¿Y ahora qué?

El matrimonio es demasiado preciado como para desecharlo fácilmente con un mensaje en Twitter. Si eres lo suficientemente afortunado como para encontrar a tu compañero de vida, enfócate en crear y construir un paraíso en conjunto.

Incentívense mutuamente, dense fuerzas, crezcan juntos y escalen las montañas de la vida juntos. Construyan una amistad que se fortalece a través de los años. Descubrirás el secreto de hacer que tu matrimonio dure.