¿Hay algo que una persona pueda hacer para prevenir la mayoría de los problemas matrimoniales? ¿Hay alguna práctica que pueda eliminar los ciclos febriles y de enfriamiento que aquejan a la mayoría de los matrimonios?

De hecho, sí. Sin embargo, "una dosis" no es suficiente. Ni siquiera dos o tres inyecciones son suficientes. Es una práctica que se debe llevar a cabo cada día, quizás varias veces al día. Pero su efectividad fue probada y los resultados superan todas las expectativas.

¿Cuál es esta práctica? ¡Dejar de criticar!

Las críticas destruyen más matrimonios que la infidelidad. Afectan el vínculo entre marido y mujer, alimentan la negatividad del que critica y socavan la autoestima del que es criticado.

Los estudios demostraron que el cerebro humano está conectado con la negatividad. Los psicólogos llaman a esto el "sesgo de negatividad", la tendencia congénita a prestar atención y recordar lo negativo más que lo positivo. Por eso una mujer recordará las veces que su esposo olvidó su cumpleaños más que las veces que en verdad le dio un regalo o una tarjeta. Por eso un hombre se enfoca sólo en los gastos extravagantes de su esposa en el resumen de una tarjeta de crédito, a pesar de que ésta puede estar repleta de adquisiciones necesarias e indispensables como por ejemplo alimentos y otros suministros para la familia.

Notar lo negativo es nuestro punto de partida natural, pero el desarrollo personal y espiritual requiere que pasemos a enfocarnos en lo positivo, en lo que está bien en cada situación y en cada persona. El vaso medio vacío deja sediento, insatisfecho e infeliz a quien lo bebe.

Las mujeres que participan en mi 'programa matrimonial basado en lo espiritual' que dicto hace más de una década, informan que sus matrimonios mejoran dramáticamente sólo dos semanas después de comenzar a evitar las críticas. (Por supuesto, hay algunos problemas matrimoniales que no responden a esta "vacuna", por eso sólo es efectiva en un 84,6%).

Las parejas se critican cuando ven que el otro hace algo malo y quieren detener ese comportamiento incorrecto. Las personas inteligentes nunca son más propensas a la locura que cuando critican a su cónyuge para ayudarlo a mejorar. Porque nadie mejora con críticas. Los maridos siguen dejando sus calcetines en el suelo después de décadas de regaños. Las mujeres siguen hablando demasiado por teléfono a pesar de que sus maridos repetidamente les señalen lo que deberían estar haciendo en cambio.

Las críticas repetidas corroboran el dicho: "La locura es volver a hacer lo mismo y pensar que obtendrás un resultado diferente". En mi seminario a distancia sobre el matrimonio, las mujeres se quejan: "Durante treinta años le vengo diciendo a mi esposo diabético lo que no debe comer". ¿Hace treinta años se lo estás diciendo? ¿Y esperas que esta vez haya un resultado diferente? ¡Eso es una locura!

Peor que inútil

Pero las consecuencias de las críticas son todavía peores que el hecho de ser inefectivas para cambiar a tu pareja. Las críticas crean una atmósfera tóxica en el hogar. A nadie le gusta ser criticado. Las críticas alejan a la persona que es criticada, quien probablemente se retraerá emocional o incluso físicamente, encontrando múltiples excusas para no volver a casa. Las críticas también dañan al que critica, porque se ve atrapado en un circulo vicioso de enfocarse en lo negativo y encontrar innumerables razones para estar infeliz y enojado. Las críticas erosionan el vínculo matrimonial tal como el ácido que gotea sobre una cuerda debilita sus fibras.

Uno de los conceptos más sublimes del judaísmo es que la Shejiná, la 'presencia de Dios', se encuentra en el hogar judío cuando prevalece el shalom bait, la 'armonía matrimonial'. La fricción marital aleja a la Shejiná. Las críticas transgreden la prohibición de la Torá de onaat devarim, de decir palabras que lastiman a otra persona. Puedes racionalizarlo y decir que criticas a tu pareja para ayudarlo/a, pero las críticas nunca lograron que nadie mejore más de lo que un soplete puede lograr que florezca un rosal.

Cómo dejar de criticar

Entonces, ¿cómo haces para dejar de criticar? Simplemente dejas de criticar. Haz un "ayuno de críticas". Cada vez que estés por criticar a tu pareja, detente y dite a ti misma: "Las críticas nunca ayudan y siempre lastiman".

Los maestros de Musar aconsejan usar una tabla para cambiar patrones de comportamiento arraigados. Haz una tabla con un recuadro para cada día. Cada vez que te sientas tentada de criticar a tu pareja y logres detenerte, te colocas una marca. Cuando obtienes 10 marcas, te compras una pequeña recompensa que te de alegría. Cuando llegues a 25 marcas, te compras un premio mayor. La promesa de recibir un masaje en todo el cuerpo mantendrá alejadas tus críticas por lo menos durante un par de semanas.

Cuando no lo logras y lo criticas, marca una "x". Levántate y sigue adelante. Como dijo una persona sabia: "Una vida exitosa es cuando te levantas una vez más de las que has caído".

Aquí hay una historia verdadera de uno de los miembros de mi curso para mujeres Kesher (antes del COVID-19):

Estoy casada hace dos años y con mi esposo somos muy cuidadosos de no salir demasiado de noche sin el otro. El sábado pasado, uno de los mejores amigos de mi esposo decidió organizar una salida "de hombres" para celebrar su despedida de soltero. Cuando oí los planes me sentí muy molesta. Me dije a mí misma que el lugar al que planeaban ir es la meca del juego, la bebida, los espectáculos atrevidos y las mujeres solteras al acecho, no es un lugar para que vaya un hombre casado sin su esposa. Lo que más me molestó fue que mi esposo estaría afuera toda la noche y volvería recién a la mañana. El día siguiente era nuestro aniversario de bodas y sabía que él estaría demasiado cansado para celebrarlo como es debido. Estaba furiosa.

Mi esposo estaba SÚPER emocionado. Para mí era una falta de respeto que él pensara que era adecuado pasar toda la noche fuera de casa, especialmente en una despedida de soltero. Cuando llegó la noche del sábado, yo estaba de muy mal humor, pero no lo critiqué porque hace un mes que estoy haciendo un "ayuno de críticas".

Cuando me desperté el domingo a la mañana alrededor de las 6:30 de la mañana, mi esposo todavía no había vuelto a casa. Comencé a llorar. Me sentía abrumada. Él llegó a casa media hora más tarde. No estaba preparada para saludarlo amablemente sin criticarlo, así que fingí estar dormida. Él se acostó y durmió hasta las 11 de la mañana. Cuando se despertó, yo estaba en la cocina. Decidí mantener mi "ayuno de críticas", porque sabía que esa discusión podía llegar a ponerse muy fea y arruinar nuestro aniversario.

Cuando mi esposo entró a la cocina, decidí no dejar que saliera ninguna crítica de mi boca. Le sonreí y le pregunté si se había divertido. Escuché toda su historia antes de expresar cómo me había sentido de la mejor forma posible, sin criticarlo. Le dije: "Anoche te extrañé. Me sentí muy sola durmiendo sola en una cama tan grande, me sentí incómoda con la idea de que uno de nosotros no estuviera en casa toda la noche". De inmediato me pidió disculpas y me dijo que lo entendía perfectamente y que la próxima vez sería más considerado.

Después pasamos todo el día juntos. Fuimos a caminar por el parque y viajamos a la ciudad para una cena romántica en un restaurante elegante. De hecho, fue el mejor día que pasamos juntos desde que nos casamos. Me sentí muy cerca de mi esposo y estuve muy orgullosa de mí misma.

Al regresar a casa, mi esposo me agradeció por "dejarlo" disfrutar una noche con sus amigos. Me dijo que se había divertido, pero que todo el tiempo esperaba el momento de volver a casa para estar conmigo. Sé que nuestro aniversario hubiera sido miserable si lo hubiese criticado. La recompensa de evitar las críticas es invalorable.

PD: Me olvidé de contar que mi esposo apostó y ganó dinero, e insistió que yo lo gastara comparándome ropa nueva. Sí, así de grande es la recompensa. :)

Las restricciones del COVID-19 obligan a que muchas parejas pasen mucho más tiempo que nunca a solas, confinados en su hogar. Que esto resulte una bendición o una maldición depende de que elijas o no enfocarte en lo negativo y verbalizarlo. En esta prueba en particular, resultar "positivo" es el mejor resultado.