El matrimonio puede ser una montaña rusa. Un profesional experimentado puede ayudarte a poner las cosas en contexto, guiarte, darte esperanzas, aliento y herramientas para seguir adelante. Aquí hay 5 consejos que pueden ayudarte a fortalecer tu matrimonio.

1. El romance no dura para siempre. Un error común es pensar que algo está mal con tu matrimonio si el romance no es eterno. Aunque el romance es normal al comienzo de una relación, esos sentimientos de dicha no duran para siempre. Los neuroquímicos que inundan tu cerebro cuando te enamoras están ahí para vincularte con tu pareja, pero una vez que cumplieron su trabajo y ustedes ya están comprometidos, los neuroquímicos disminuyen y la “realidad” se asienta. Si ya no estás en las nubes, no te preocupes. No significa que cometiste un error. Significa que se acabó la luna de miel y llegó el momento de construir un matrimonio duradero.

2. El conflicto es normal. Las luchas de poder existen en cierto grado en toda relación. Este es el período en que las parejas comprenden que el otro no es su copia exacta. El otro piensa diferente, tiene diferentes opiniones y preferencias y eso puede crear fricción. Esto es algo esperable. El conflicto no sólo es normal, sino que es una oportunidad de crecimiento y sanación. Examina el conflicto base en tu relación. ¿Es mera coincidencia o es un tema que se repite en tu vida? Lo más probable es que la tensión que experimentas tenga que ver con tus propios puntos débiles. Si puedes superarlo, aprovecharás el conflicto como una oportunidad para trabajar sobre tus propios defectos.

3. Asumir responsabilidad. Cuando algo te duele, es tentador culpar a tu pareja. Si él/ella cambiara, todo estaría bien. Una lección clave en toda relación es tomar responsabilidad por tu rol. No puedes cambiar al otro, pero puedes cambiar la forma en que actúas. Esto puede significar aprender a responder de forma diferente para no exacerbar la situación o incluso tomar responsabilidad por algo que tú haces y que puede provocar la conducta indeseable de tu pareja. Cuando asumes responsabilidad, te vuelves proactivo y dejas de lado la negatividad y el resentimiento que llegan cuando culpas a tu pareja.

4. Hay cosas pequeñas que pueden ayudarlos a mantenerse conectados. En una relación, las cosas pequeñas marcan toda la diferencia. Aunque algunos pueden sentir la necesidad de llevar a su pareja en unas vacaciones elaboradas o crear una sorpresa ingeniosa, lo que más importa son las cosas pequeñas que haces consistentemente. Puede ser una palabra amable, valorar algo, un abrazo o un acto servicial. Estos puntos de conexión diarios proveen una base firme para el matrimonio y crean depósitos regulares en la "cuenta banaria" de tu relación.

5. Tu pareja habla un lenguaje de amor diferente. Muchas parejas se sienten frustradas porque sin importar cuánto le den a su pareja, su compañero/a no se siente amado/a. Así crece el resentimiento y se instala la resignación. Cuando descubres que tu pareja y tú hablan lenguajes diferentes, comprendes por qué tus esfuerzos no dieron en el clavo. Aprende el lenguaje de amor de tu pareja y comienza a darle lo que realmente necesita. Una pista: cualquier gesto de bondad que el otro hace por ti es probablemente lo que quiere recibir. Cuando ames a tu pareja en su lenguaje, tu amor será recibido, serás apreciado y el resentimiento desaparecerá.

Estos cinco consejos te ayudarán a revisar tu relación, te darán más tranquilidad mental y te inspirarán a seguir creciendo juntos para crear un matrimonio satisfactorio.