Una semana antes de que mi esposa diese a luz, mi amigo Samuel se acercó a mí y me dio "la charla". Desde ese momento he compartido esta "charla pre-parto" con al menos una docena de hombres, quienes después me han agradecido profundamente.

Estos principios pueden mejorar o destruir los próximos años de tu vida matrimonial con mucha facilidad. Así que, aquí vamos:

Una pareja nueva construye la confianza entre sí con lentitud. A pesar de todos tus gestos amables como marido, debes saber que tu esposa está esperando la "gran prueba": ¿Estarás allí para ayudarla cuando dé a luz, o ella terminará cuidándose a sí misma, al bebé e incluso a ti?

Si decides permanecer a un costado e ignorar las cosas que está atravesando tu esposa, tu relación puede terminar en un espiral descendiente de resentimiento y desconfianza. Sin embargo, si te paras y la acompañas durante este tiempo de transición y desafío, la unión llegará a nuevos niveles de cariño, amor y calidez.

En pocas palabras, el cómo elijas comportarte durante los próximos meses, decidirá la ruta que tomará tu matrimonio en los próximos años. Con la actitud correcta, puedes salvar miles de dólares en terapia de pareja.

Tu esposa es una heroína

Aquí están las cosas más importantes que tienes que saber:

1) Tu esposa está a punto de vivir un momento doloroso y potencialmente riesgoso. Se dice que Dios no hizo a los hombres mujeres porque no podrían tolerar el dolor. Las mujeres comparan dar a luz con… bueno, mejor ahorrémonos los detalles. Y la recuperación también puede ser difícil: hay contracciones posparto, quizás puntos y —si el parto fue por cesárea— pérdida de tensión muscular, entre otros. Por lo tanto, tu esposa merece toneladas de atención.

2) Cuando un hombre se convierte en padre, la vida no necesariamente cambia tanto. Dormirás un poco menos por unas semanas y harás algunos mandados de más, pero seguirás sintiendo tu independencia gracias al trabajo, los deportes y otras actividades. Una mujer, por otro lado, pierde la mayoría de su libertad. Está muy consciente de que hay un ser humano que depende completamente de ella. Si amamanta, es literalmente la fuente de vida o muerte de aquel bebé. La idea de "tener una vida propia" siempre irá acompañada del riesgo que el bebé "tenga una vida".

Imagina que alguien entrase a tu oficina y te dijera que de ahora en adelante tendrás que pasar todo el tiempo que estés despierto enfocando tu atención en alguien que grita y llora, y que es incapaz de comunicarse contigo. Tu esposa está posponiendo todas sus ambiciones y libertades previas, y es una heroína por ser capaz de hacerlo. Pero ésta es una carga muy pesada para llevar sola.

3) A muchas mujeres les preocupa si serán buenas madres o no. Si sus padres fueron incluso un poco disfuncionales, entonces ella tendrá una mochila emocional y temores adicionales de ser un fracaso como madre.

4) Hay un fenómeno llamado depresión posparto, en el cual las hormonas de una mujer se descontrolan. Esto puede ser desde gravedad media a severa, pero es un hecho biológico y no trates de hacerte el tonto. Hace falta paciencia, y en muchos casos incluso ayuda profesional para superarla.

Pasos a tomar

Todo esto ocurre en la mente de tu esposa, y después de leer esto no puedes decir que no tenías idea. La pregunta correcta para hacer ahora es: ¿Hay algo que puedo hacer por mi esposa, considerando todo lo que ella está a punto de hacer por mí?

Afortunadamente, hay mucho que un marido puede hacer. Aquí hay seis sugerencias básicas:

1. Tanto antes, durante y después del parto, sé consciente de lo que está atravesando tu esposa y trata de sentir empatía con su situación. Haz preguntas ("¿Qué estás haciendo?”, “¿Cómo te estás sintiendo?”, “¿Qué estás pensando?") y pon atención a las pistas emocionales, ¿está cansada, frustrada, sintiéndose oprimida?

2. Cuando rompe fuente o comienzan las contracciones dolorosas, no te sientas insultado por nada de lo que ella diga. Incluso si te grita: "¡Te odio! ¿Por qué me casé contigo?", en realidad no está hablando en serio. Sólo deja pasar el comentario y di: "Estoy aquí para ti. Lo estás haciendo muy bien".

3. En el tercer día después del parto, las hormonas de una mujer cambian a medida que comienza a llegar la leche. Éste puede ser un tiempo de un alto nivel de depresión. Pero estate listo con un regalo muy importante y hermoso que ella atesore de por vida, y una tarjeta diciéndole que sabes la excelente mamá que será. No escatimes. Deja que el regalo sea una sincera expresión de lo que ella está haciendo por tu familia, incluso si no tienes mucho dinero.

4. Cuando vuelva a casa del hospital, ten todo listo – la cuna armada, el coche preparado, pañales, flores en la mesa, y una linda tarjeta en su mesa de luz.

5. Puede que tu esposa pretenda ser la súper mujer. Naturalmente, ella va a querer hacer todo lo que hacía antes por ti. No debes dejarla. Dar a luz es como luchar diez rounds contra Rocky Balboa y luego correr un triatlón sin estar en forma. Por lo que independientemente de cuán recuperada se vea tu esposa, lo más seguro es que esté físicamente destruida.

El desafío es doble. Primero, ella quiere hacer todo. Segundo, un hombre perezoso estará contento de dejar que lo haga.

No es sano que ella se esfuerce en demasía. Necesita tiempo y espacio para recuperar energías.

Prepárate para el desafío y estate ahí para ella, no sólo de manera emocional, sino también física. Tráele un té, limpia, lava la ropa. Contrata ayuda por un mes; una empleada doméstica y una niñera. Pídeles a amigas y parientes que se turnen para ayudar (sin preguntarle a tu esposa, porque obviamente se negará). Piensa en una manera de que todo se haga como si ella no estuviera allí. Compra comida hecha, cambia el pañal del bebé, date cuenta de qué cosas puedes hacer sin preguntarle. Y no te preocupes si ella te grita por entrometerte. En el fondo, ella aprecia lo que estás haciendo, y siente que la estás cuidando como a una princesa en el umbral de la maternidad. Sé fuerte; eventualmente la vida volverá a ser normal.

6. Asegúrate todos los días de decirle que está haciendo un trabajo increíble y que es una madre maravillosa. No la critiques, incluso si se equivoca. Si es un tema muy serio, menciónaselo a su madre o a la niñera, y deja que ellas se encarguen.

Con la ayuda de Dios, después un mes o dos la vida comenzará a normalizarse y tu cálido hogar será aún mejor. ¡Que sea un parto sano y seguro!