Debo compartir mi entusiasmo por las hierbas frescas. Los sabores son sumamente intensos, fragantes y deliciosos en la comida. Me encanta utilizarlas. Pueden ser difíciles de revisar de insectos, pero vale la pena el esfuerzo (es importante que averigües cuál es la forma apropiada de revisarlas de acuerdo a la halajá). Para los aficionados a la jardinería, las siguientes son hierbas que pueden ser cultivadas en tu patio o a los pies de tu ventana: albahaca, estragón, orégano, cebollines, menta, romero, cilantro, eneldo, hinojo, perejil, salvia, tomillo, cilantro, orégano y lavanda. En realidad no necesitas ser un aficionado a la jardinería para tener éxito. Lo único que necesitas es tener macetas grandes, plantas, agua y mucho sol.

Agrega romero a las papas asadas o al pollo, lavanda y menta a un té helado, estragón a salsa para pasta y albahaca a cualquier cosa que tenga tomate. Aquí hay unas cuantas ideas más para comida fantástica con hierbas frescas:

Filete asado con fantástica marinada de hierbas

Para 8 porciones

  • 1 1/2 kilos de filete de res, que sirva para asar.
  • 1/3 taza de aceite de oliva.
  • 1/3 taza salsa de soya.
  • 1 cucharada de azúcar rubia.
  • 1 cucharada de pasta de tomates.
  • 2 cucharadas de romero fresco.
  • 2 cucharadas de tomillo fresco.
  • 3 dientes de ajo, machacados.

Marina por un mínimo de 3 horas o incluso toda la noche.

Calienta tu parilla o plancha a fuego medio alto. Deja que la parilla llegue a una temperatura interna de unos 230°C (usa tu termostato en la parilla para revisar la temperatura). Baja los quemadores a medio. Pon los filetes en la parilla. Cierra la parilla. No los toques por 5-6 minutos. Voltea los filetes y ásalos hasta que estén al punto deseado, unos 5-6 minutos más para que estén a punto (o 60°C de temperatura interna), 7 a 10 minutos para término medio (65 a 70°C) y unos cuantos minutos más para carne bien cocida, pero en serio, ¿por qué molestarse en gastar dinero en filete para hacer una carne bien cocida? ¡Para eso haz una hamburguesa! Al menos esa es mi humilde opinión.

Sirve con ensalada.

Ensalada con muchas hierbas frescas

Para 4-6 porciones

  • ¼ taza de vinagre de vino blanco.
  • 2 cucharitas de mostaza dijón.
  • 1 cucharita de miel.
  • ½ cucharita de sal, y más para sazonar.
  • ½ cucharita de pimienta negra molida fresca, y más para sazonar.
  • ½ taza de aceite de oliva extra virgen.
  • 1 ramillete de perejil, sin tallo (como 3 tazas).
  • 1 ramillete de albahaca fresca, sin tallo (como 3 tazas).
  • 1 ramillete de cebollines frescos, picados.
  • 1 ramillete de estragón fresco, sin tallo (como ½ taza).
  • 1 taza de hojas de rúcula.
  • 1 hinojo, por la mitad, sin semillas y rebanado delgado.
  • Flores comestibles, para decorar.

En una licuadora o procesador de alimentos, combina el vinagre, mostaza, miel, sal y pimienta hasta que estén bien mezclados. Con la maquina andando, agrega gradualmente el aceite de oliva hasta que el aderezo esté suave y cremoso. Deja aparte.

En un recipiente grande combina las hierbas, rúcula e hinojo. Sazona con sal y pimienta negra molida fresca. Mezcla la ensalada con suficiente aderezo para cubrir. Rocía con flores comestibles y sirve.

Papas aplastadas con pesto de albahaca y aceituna

Para 4 porciones

  • 2 dientes de ajo, picados.
  • ¼ taza de hojas de albahaca frescas picas.
  • 1 taza de aceitunas kalamata, descorazonadas y secadas.
  • ¼ taza de aceite de oliva extra virgen.
  • ¼ taza de queso parmesano rallado fresco, opcional (hazlo sin esto para que sea parve).
  • 12 papas pequeñas con su piel (de 5-7 centímetros de diámetro), bien lavadas.
  • 2 cucharadas de perejil picado.

Haz el pesto: Muele el ajo y la albahaca en un procesador de alimentos. Agrega las aceitunas y el aceite y pulsa para formar una pasta espesa y suave. Vierte en un recipiente y agrega el queso.

Pon las papas en una olla grande a cocer con agua generosamente salada hasta cubrir. Llévalas casi a hervor y cocina hasta que puedan perforarse fácilmente con un cuchillo, 15 a 20 minutos. Cuela. Cuando estén suficientemente frías para tomarlas, presiona cada una de ellas entre tus manos hasta que queden de unos 2 centímetros de espesor pero aún en una pieza.

Unta cada papa con una cucharada de pesto y presiona para compactarla. Calienta un sartén y luego agrega las papas. Ásalas en el sartén hasta que estén crujientes por abajo, 5 minutos. Voltea con el lado del pesto hacia abajo y déjalas asarse y ponerse crujientes. Ponlas en un plato, con el lado del pesto hacia arriba y rocía con perejil.

Costillar de cordero asado con menta y albahaca

Para 8 porciones

  • 1 ½ taza ligeramente llena de hojas de menta fresca.
  • ¾ taza ligeramente llena de hojas de albahaca fresca.
  • ½ taza de nueces tostadas.
  • 2 cucharadas de jugo de limón fresco.
  • 2 dientes de ajo.
  • ¾ cucharita de sal, y más para sazonar.
  • 1/3 cucharita de pimienta negra molida fresca, y más para sazonar.
  • 1/3 taza mas 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen.
  • 3 costillas de cordero, limpias y deshuesadas.

Procesa la menta, la albahaca, las nueces, el jugo de limón, el ajo, ¾ de cucharita de sal, ½ cucharita de pimienta en un procesador de alimentos hasta que las hierbas estén finamente picadas. Con la maquina andando, agrega gradualmente 1/3 de taza de aceite hasta que la mezcla esté suave y cremosa.

Precalienta el horno a 200°C.

Espolvorea generosamente las costillas de cordero con sal y pimienta. Calienta las 2 cucharadas de aceite en una parilla o en un sartén grande a fuego alto. Pon una costilla de cordero en el sartén y cocina hasta que esté apenas dorada, unos 3 minutos por lado. Transfiere la costilla de cordero con el lado de carne hacia arriba a una bandeja grande para horno. Repite con las 2 costillas de cordero restantes.

Asa el cordero en el horno hasta que esté cocido al punto deseado, unos 20 minutos para un cocido medio. Transfiere las costillas de cordero a una superficie de trabajo. Deja aparte por 10 minutos. Corta el cordero entre los huesos en costillas individuales. Unta el pesto sobre 1 lado de cada costilla. Arregla las costillas, con el lado del pesto hacia arriba, en platos o en una bandeja y sirve.

Consejo para preparar antes: El pesto y las costillas de cordero pueden ser preparadas un día antes. Cubre el pesto y el cordero separados y refrigera. Deja tiempo extra para que el cordero enfriado se ase.

Alternativamente, las costillas de cordero pueden ser rebanadas y luego asadas antes de servir. Para asar el cordero: Usa de 18 a 24 costillas de cordero individuales (de unos 70 gramos cada una, de 3 costillas de cordero cada una). Precalienta el asador. Arregla las costillas de cordero en una sola capa en 2 bandejas de horno gruesas. Pincela ligeramente las costillas de cordero con aceite y espolvoréalas con sal y pimienta. Observándolas de cerca, asa las costillas de cordero a 7 centímetros de la fuente de calor hasta que estén cocidas al punto deseado, unos 3 minutos por lado para lograr un asado de punto medio. Unta el pesto sobre las costillas. Arregla las costillas con el lado del pesto hacia arriba en platos o en una bandeja y sirve.