Todos tenemos esos días (o semanas) en los que simplemente no tenemos el tiempo para cocinar una cena propiamente tal. Pero dado que nuestras familias igualmente necesitan comida nutritiva y sustanciosa, se me ocurrió una fácil y económica solución para esos días ocupados: ensaladas. Diversas, deliciosas, coloridas y nutritivas, estas ensaladas son simples de hacer y puedes mantenerlas en tu refrigerador como base para cualquier comida.

Tabule

Esta ensalada puede personalizarse fácilmente para los paladares más exigentes, y puede hacerse libre de gluten. Casi cualquier verdura fresca puede ser utilizada. Incluso lo he visto hecho con naranjas, pasas, semillas de granada y nueces pecan picadas. Prueba utilizando quinoa en vez de bulgur para expandir tu base nutricional y agregar un golpe extra de sabor. Una vez que tienes el grano y las verduras, todo lo que necesitas es una proteína como pollo, pescado o queso para completar esta cena.

  • 1 ½ taza de agua o caldo.
  • 1 taza de bulgur.
  • 225 gramos de maíz enlatado.
  • 1 tomate, cortado en cubos.
  • 1 pimentón (a mi me gusta el naranjo), cortado en cubos.
  • 1 pepino, cortado en cubos.
  • 2 cebollines, finamente picados.
  • 1/3 taza de jugo de limón.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • ½ cucharita de sal.
  • ½ cucharita de ajo en polvo.
  • 1/8 cucharita de páprika.
  • 1/8 cucharita de pimienta negra.
  • 3 cucharadas de perejil seco.

Lleva el agua y el bulgur a hervor en una olla mediana, luego cubre y deja hervir sobre fuego bajo por 15 minutos. Sepáralo con un tenedor y déjalo enfriar antes de agregar las verduras picadas sobre la ensalada. Bate junto el aderezo en un recipiente separado antes de verterlo sobre la ensalada. Enfría en el refrigerador por varias horas antes de servir.

Nota: esta ensalada es incluso mejor si usas perejil fresco y agregas un poco de menta fresca picada.

Ensalada de Alforfón

El uso más común para el alforfón en la cocina judía son los varnishkes de alforfón, pero el alforfón puede ser bastante versátil en realidad. Esta ensalada fría tiene un sabor único y puede ser emparejada con cualquier proteína para hacer una cena balanceada.

  • 2 tazas de agua o caldo.
  • 1 taza de alforfón, enjuagado 3-4 veces hasta que el agua esté clara.
  • 1 cebolla morada pequeña, finamente picada.
  • 1 pimentón rojo, en cubos.
  • 1 pepino, en cubos.
  • 2 cucharadas de aceite de canola.
  • 1 cucharada generosa de jugo de limón.
  • 1 cucharada generosa de vinagre de vino tinto.
  • 1 cucharita de ajo en polvo.
  • Sal a gusto.

Lleva el agua a hervor en una olla mediana y agrega el alforfón enjuagado. Cubre firmemente y deja hervir por 12 minutos. Separa con un tenedor y deja enfriar antes de agregarlo a las verduras picadas. Adereza con los ingredientes restantes, enfría durante unas cuantas horas y sirve.

Ensalada de Atún y Fideos

Esta ensalada es una cena por sí misma, pero nos gusta agregar un poco de queso cottage encima. Es especialmente buena para los meses de verano cuando no quieres cocinar - es una forma buena y fácil de satisfacer panzas hambrientas.

  • 500 gramos de pasta espirales (o cualquier forma que quieras), cocida.
  • 2 latas de 180 gramos de atún, coladas.
  • Aderezo italiano.
  • Cualquier surtido de verduras frescas, dependiendo de tu gusto. Por ejemplo:
  • 2 zanahorias, ralladas o rebanadas delgadas.
  • 1 calabacín, rallado.
  • 1 tomate, cortado en cubos.
  • 1 pimentón, cortado en cubos.
  • 1 cebolla morada, picada finalmente o 2-3 cebollines, picados finamente.
  • 1 pepino, cortado en cubos.
  • ½ taza de arvejas congeladas, descongeladas.
  • ½ taza de ejotes congelados, descongelados.

Deja que la pasta se enfríe antes de mezclar todos los ingredientes y aderezar con el aderezo italiano. Deja enfriar por una hora o más antes de servir.

Ensalada de Garbanzo

Esta ensalada siempre es un éxito con mi hijo pequeño, y es también una comida fácil de comer con las manos para un niño con suficientes dientes para masticar bien. Los garbanzos son una excelente fuente de proteínas y minerales como fósforo, magnesio y hierro. Ah, y ¿mencioné que son deliciosos?

  • 2 latas de 500 gramos de garbanzos, lavados y colados.
  • 1 pimiento rojo, cortado en cubos.
  • 1 cebolla morada pequeña, picada finamente.
  • 1 diente de ajo grande, machacado.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva.
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto.
  • ½ cucharita de hojuelas de ají.
  • Sal y pimienta a gusto.

Mezcla todos los ingredientes y enfría durante una hora antes de servir.

Nota: si quieres variar, intenta hacer la mitad con frijoles rojos y la mitad con garbanzos, o agregar un poco de arvejas.