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Todos en esta vida tenemos alguna debilidad, un ietzer hará que nos quiere seducir y convencer de hacer algo que quizá no sea lo más conveniente o bueno. Desde la persona más simple y humilde hasta el rabino más importante, tanto el estudioso comprometido y cuidadoso hasta la persona más alejada de la Torá, todos se encuentran forzados a enfrentar pruebas difíciles, cada quien a su nivel y de acuerdo a sus circunstancias.

Yosef el sabio y gran personaje de la Torá, tuvo que taparse la cara y salir corriendo cuando la mujer más bella (la mujer de Potifar) de Egipto lo trató de seducir.

El Rey David, el hombre más devoto, Sansón el hombre más fuerte, El Rey Salomón el hombre más sabio. Todos hombres importantes, grandes ejemplos todos tuvieron una tentación…

Las tentaciones no se niegan, se enfrentan sin miedo, como los grandes lo hacen; hay que tener cautela y no caer en su trampa. Así como el rabino Pinjas de Koritz dijo: “Cuando una persona teme a algo, entonces vive atrapada con eso toda su vida”.

A quien no se le antoja un pastel recién horneado, con un aroma dulce, suculento, a lo mejor hasta con sabrosísimo chocolate derretido, acompañado de una cucharada de un exquisito helado cremoso, hablando de antojos… el aroma del café fresco recién hecho. Digamos que si no es el pastel lo que seduce, que tal una copa de un buen vino… una noche de diversión con una persona divertida, guapa… En fin hay un gran número de situaciones que pueden ser atractivas, divertidas pero al final… un poco nocivas y hasta dañinas.

Si se pudiera ver lo que sucede cuando se cae en las propias tentaciones posiblemente tendríamos más fuerza de voluntad ¿verdad?

¿Cuántas personas se involucran con personas o situaciones problemáticas pensando que se pueden controlar, sin darse cuenta que sólo se cae en un espiral que lleva a problemas más serios?

¿Quién no ha conocido a alguna persona que se junta con amistades de carácter dudoso (bebedores, mentirosos, rateros o drogadictos), donde finalmente termina involucrándose en conductas de alto riesgo a pesar de que insistía que nunca le sucedería? ¿Cuántas veces alguien se endeuda creyendo que pronto va a poder pagar en un corto plazo y en cambio termina endeudándose aún más? ¿Qué pasa con la persona que inicia una amistad inocente con otra que está casada y casi sin proponérselo terminan teniendo una relación amorosa?

Cuando algo no es bueno o puede potencialmente crear problemas hay que mantenerse alejados y evitar tentar al destino. Las tentaciones son como un campo minado, que por más que esté lleno de buenas e ingenuas intenciones termina llenándonos de complicaciones.

El carácter se forma poco a poco y con una acción a la vez, posiblemente un sí aquí y allá no hace gran diferencia, pero cuando éstas se acumulan, se llega a un lugar completamente distinto del que se había esperado llegar.

La vieja expresión de que “tanto es tantito…” es tan sabia como la frase de las abuelitas que dice: sin querer tuve 10 hijos, solo era uno más cada vez. Ya sea el cigarro, el alcohol, el sobrepeso, el sexo… cada quien tiene un punto débil que tiene que confrontar.

Es importante no exponerse con miedo a situaciones que son difíciles de controlar, ya que las tentaciones, son muy eficientes y elocuentes cuando se trata de convencer. Hay que formar carácter y cuidar las acciones ya que estas son, el inicio de la grandeza o la perdición.

La receta: Controlando las tentaciones

Ingredientes:

  • 1 taza de decisión; establecer claramente las metas y los objetivos personales.
  • 1 sobre de valores claros; reconocer qué es lo verdaderamente importante y esencial.
  • 1 cucharada de fortaleza; resistir las falsas justificaciones que crean las tentaciones.
  • 1 taza de disciplina; control y consistencia de acciones.
  • 2 pizcas de responsabilidad; control de las acciones y las obligaciones personales.
  • 1 manojo de aceptación; reconocer que todos podemos caer y cometer errores.

Recomendación del chef: Las tentaciones son pequeñas grandes pruebas que surgen en el camino, caer en ellas es retroceder. Ten la seguridad de que tú puedes superar cualquier tentación que se te presente, ya que éstas sólo te van a transformar en una mejor persona. No les temas, simplemente véncelas.

Modo de preparación: 

  1. Las tentaciones forman carácter, decisión y mejoran a la persona. Por más irresistibles que sean las situaciones, cuando se lucha a pesar del deseo, se fortalece el alma, se consolidan los pensamientos y se diluyen las falsas promesas que incitan a pecar.

  1. No se puede ignorar las pequeñas acciones. Toda acción cuenta y tiene consecuencias, nada pasa desapercibido por más insignificante que sea la gestión. Convencerse a sí mismo de que no pasa nada es simplemente caer en una tentación que lleva a un mal camino.

  1. Confrontar a las tentaciones y no caer es triunfar. Quizá es más fácil caer en la falsa ilusión y en el camino del placer, sobreponerse y enfrentar cara a cara aquello que invita a deslizar es una acción que siempre lleva a la grandeza personal.

No le temas a las tentaciones, recuerda que tú siempre puedes controlar la situación y decidir, simplemente tienes que conocer bien contra quién estás luchando”.

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