Las relaciones frágiles son relaciones delicadas que requieren mayor cuidado que una relación normal. Por su complejidad, se llegan a confundir con relaciones tóxicas o relaciones imposibles, pero no lo son.

Este tipo de relaciones, no son malas, ni peligrosas, sólo son relaciones que se han lastimado porque con el tiempo han sufrido tanto desgaste emocional, que eso hace que su comunicación se enrede y no fluya con naturalidad. Tristemente, la historia de sus malentendidos y explosiones impiden la claridad de expresión y un buen entendimiento.

Las relaciones frágiles se caracterizan por su debilidad y el grado de profundidad de las heridas que han dejado. Cualquier comentario, por más insignificante que sea, tiene la posibilidad de crear un conflicto que crece a niveles exponenciales, sobrepasando la lógica o la posibilidad de solución.

Personas que tienen relaciones frágiles son seres con lazos emocionalmente cercanos, aunque físicamente pueden estar alejados. En la lista se encuentran: los padres o madres, hermanos, esposos, hijos, jefes directos, maestros, directores entre otros. Personas en la primera línea sanguínea o en jerarquías directas. Por lo que no es recomendable olvidarlos, negarlos o evadirlos.

Cuando uno interactúa con personas con las cuales tiene una relación frágil, todo lo que se dice y hace se le interpreta por el lado negativo y áspero, insisten que sus suposiciones y creencias personales son su verdad absoluta. Por más equivocadas que sean. Como consecuencia, queda cancelada la posibilidad de iniciar un diálogo sincero y directo.

Si se puede visualizar cuando se rompe una pieza de vidrio, o porcelana, se puede ver cómo se fractura en miles de pedacitos. En su mayoría son tan pequeños que es imposible recuperarlos. También, se rompen pedazos más grandes y filosos. Estos cortan y sacan mucha sangre, aunque la herida puede que no sea tan grande.

Esta descripción, narra la fragilidad de las relaciones que se describen. Cuando hay una ruptura emocional, el alma queda fracturada y aunque se puede sanar, siempre quedará una cicatriz como testimonio del sufrimiento causado.

Las heridas emocionales se pueden ver como inconvenientes o falta de atención desde una perspectiva más lejana que el de las personas que sufren, pero internamente son una pena pesada y amarga que no es fácil de digerir.

En Japón existe un arte espectacular, se llama Kintsugi, el arte de reparar un objeto roto con un adhesivo especial que luego se decora con polvo de oro. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada, sino que es más fuerte que la original y tiene mayor valor, ya que tiene una historia especial.

Este arte tiene la peculiaridad de no tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, convirtiéndose en la parte central de la pieza.

Para preservar las relaciones frágiles se recomienda utilizar el principio de este arte. Aceptar las diferencias y respetar las opiniones poniéndolas como la parte central de la relación. Luego se cubren con cariño, compasión y amor y se fortalecen los valores que crean puentes de comunicación.

La receta: Fortaleciendo relaciones frágiles

Ingredientes:

  • Aceptación – reconocer que uno se siente roto y le cuesta más trabajo relacionarse
  • Cuidado – respetar y validar los sentimientos personales para evitar mayor dolor
  • Compasión – entender la fragilidad de los demás con cariño y generosidad
  • Esfuerzo – tiempo y dedicación para reparar la relación
  • Flexibilidad – poder ajustar las expectativas y moldear los temperamentos

Afirmación positiva para fortalecer las relaciones frágiles:

Mis relaciones frágiles son especiales. Me comprometo a cuidar con atención estas relaciones. Busco valor para repararlas cuando éstas se fracturan. Reconozco que hay veces que lastimo a las personas que son queridas e importantes y que a veces ellas me lastiman. Aprendo a aceptar lo sucedido y construyo una relación más fuerte que pueda contener las fallas y acoger los lazos de amor.

Cómo vivir con relaciones frágiles:

  1. Hay un gran valor en cuidar las relaciones frágiles y reparar las relaciones dañadas. Una historia que se vive y evoluciona crea lazos más fuertes, ya que se sanan las partes que fueron lastimadas y se las reconoce con orgullo y sin resentimiento.
  2. La belleza de la imperfección de las relaciones hace que se renueven, reinventen y sigan creciendo. Fluir con la continuidad del tiempo hace que la vida sea valiosa e intensa.
  3. Aceptar el lado duro de los demás, permite que los otros también puedan reconocer la parte oscura de nosotros. Las relaciones frágiles son importantes ya que por su cercanía dejan marcas internas fuertes y motivan a ser mejor.

"No ocultes la fragilidad ni la imperfección. Repárala, para fortalecer tu espíritu y que vivas en paz".


Extraído de recetasparalavida.com