El futuro es hoy, la pandemia agilizó el cambio que era necesario y obligatorio. De nada sirve apegarse a un pasado que no funcionó, un pasado enfermo, dividido e injusto. Un pasado que no tuvo futuro.

El nuevo ciclo escolar en todos los niveles académicos se iniciará de forma distinta y novedosa. Desde los pequeños que iniciarán preescolar, hasta los jóvenes universitarios que buscan obtener su posgrado.

Para algunos privilegiados, el salón de clases será quizá un lujoso cuarto adaptado especialmente para estudiar, en la comodidad de su casa, con una computadora propia y con un buen servicio de Internet. Para otros… la educación se verá comprometida, un poco más restringida y sin tantos recursos o apoyos tecnológicos.

Sin embargo, educar y preparar a las nuevas generaciones es y será como siempre ha sido, una responsabilidad de las generaciones mayores. No basta con saber leer, sumar y restar, entre otras cuestiones. Es esencial recuperar los valores que la educación masificada perdió o se le olvidó.

Recordar el compromiso para desarrollar el sentido de responsabilidad, el enseñar integridad, respeto, valor propio. El revitalizar la creatividad individual, así como vivir con compromiso y conciencia.

El poder aprender leyes morales y ver ejemplos reales de las personas queridas, mediante sus acciones diarias, son cuestiones que el sistema educativo no pudo implementar en una escala mayor.

Por inculcar la necesidad de "ser el mejor", de tener que distinguirse para poder ser reconocido o seleccionado para obtener mejores oportunidades. Fomentó sin querer, el egoísmo, la competencia y en muchos casos hasta instó a mentir con tal de progresar y conseguir el mérito que la familia buscaba.  

Ahora los maestros lejos de ser la persona que trata de mantener el orden en el salón de clases, califica exámenes y deja tareas para que sus estudiantes cumplan sus deberes sin iniciativa y creatividad, tendrán que reinventarse y encontrar la forma de convertirse en docentes del conocimiento. Personas que despierten el interés y la curiosidad para que sus alumnos busquen los contenidos que los ayuden a adaptarse y a entender un nuevo mundo.

Hoy el mundo tiene la oportunidad de abrir las puertas al estudio a miles de personas que por falta de recursos no tuvieron la oportunidad de educarse. Los salones de clases crecieron y de ser un aula para algunos, hoy los medios de comunicación, las redes sociales y los programas en línea permitirán que muchas personas que no tenían tiempo y posibilidades, hoy puedan estudiar. 

Esta pandemia, abrió las oportunidades para recrear un sistema social más educado, más responsable y consciente. Sobre todo, está invitando a que cada uno en su nivel se obligue a encontrar nuevos caminos, en medios que quizá nunca hubiera intentado.

El futuro es hoy. No está permitido quedarse atrás, no hay más opción que salir adelante. Todos juntos y cada uno en su casa.

La receta: Renovar el mundo con una mejor educación

Ingredientes:

  • Conciencia - reconocer la responsabilidad personal para cambiar y mejorar el mundo
  • Compromiso – obligación para ser mejor y tener una mejor calidad de vida
  • Dedicación – entrega diaria para salir adelante
  • Integridad – moralidad, rectitud y valores que nutren el bienestar
  • Amor a la vida – gratitud y cariño valorando la oportunidad de vivir y ser parte del cambio

Afirmación positiva para tener un mundo mejor:

Puedo ayudar a mejorar el mundo donde vivo porque soy parte del problema y también de la solución. Mis acciones impactan a las personas que me rodean.  Actuar con responsabilidad, integridad y conciencia, ayuda a que otros actúen de igual forma. Quiero vivir en un mundo sano. Quiero tener mejor calidad de vida. Doy lo mejor de mi y espero que el universo me responda. Educar es transformar, es renovar, es mejorar y es crecer.

Cómo puede ayudar la educación a mejorar el mundo de hoy:

  1. Renovar es progresar y crecer. Cuando se educa, se transforma y se incluye algo más de lo que se sabía. Educar requiere avanzar, aunque lo que se tenía, pudiera ser suficiente. Hay que aprender a cambiar y fomentar nuevos inicios y nuevas acciones.
  2. Educar es crear un estilo de vida sostenible, íntegro y responsable. No es suficiente con querer tener un mundo mejor. Es necesario comprometerse y convertirse en un agente de cambio. Las cosas no suceden solas, las cosas las hacemos en cada momento y con cada acción.
  3. Educar en función de lo que queremos ser y del mundo donde queremos vivir. Es importante buscar una forma mejor para construir el futuro que llegó con sorpresa y preocupación. Hay que soltar el pasado, las quejas y los reproches. Vivir es progresar.

"El futuro pertenece a las jóvenes fuertes, con energía y con los sueños que los más mayores perdieron u olvidaron, es nuestra obligación darles las herramientas para que sepan luchar".


Extraído de recetasparalavida.com