La adolescencia es una etapa importante en el desarrollo de la persona. Es en esta etapa cuando el/la niño/a inicia el camino hacia su independencia, donde experimenta y busca entender quién es y cómo debe actuar.

El problema más grande que tienen los adolescentes generalmente son sus padres. Porque a pesar de que ellos quieren lo mejor para sus hijos, por no entender lo que está sucediendo, sin querer, crean conflictos, lastiman la comunicación y esperan que los adolescentes actúen como ellos desean. Así, impiden que el proceso de crecimiento y adaptación al mundo adulto se de en forma natural y sin tanta pelea.

A pesar de que no todos superan la etapa de la adolescencia, la mayoría de las personas, crecen, maduran y se convierten en adultos exitosos y felices. Ya que logran sanar muchas de las cicatrices causadas por los malentendidos, la rebeldía y el exceso de control que les imponen sus padres y las normas sociales.

La adolescencia no es una etapa fácil para nadie, por más natural que este proceso sea. Las luchas de poder, los cambios repentinos, las hormonas, los miedos, angustias, confrontaciones y la rebeldía crean conflictos, frustraciones y mucha incertidumbre.

Los adolescentes necesitan espacio para crecer, libertad para conocer, oportunidades para hacer sus elecciones. Como padres, soltar el control y poner a prueba la estabilidad del hogar no sólo duele, también espanta. Sobre todo porque es difícil desengancharse del joven inexperto e ingenuo y dejarlo libre en un mundo complicado, algunas veces cruel e incierto.

La misión de los padres como adultos responsables es educar y formar a su vez adultos responsables e independientes. Por lo que es importante, ayudarles a aprender a comunicarse con respeto, darles libertad con límites y explicar con claridad las posibles consecuencias de las malas decisiones.

Es importante dejar a un lado las críticas severas, los castigos, las humillaciones o imposiciones con el fin de demostrar autoridad. Hay que nutrir la relación, recordar el amor incondicional que se les tiene, a pesar de las peleas continuas y sobre todo, es crucial convertirse en el ejemplo que inspira y motiva a ser mejor persona.

Para ayudar a los adolescentes a lograr resultados efectivos y a largo plazo, para que puedan encontrar mejor su camino, se debe uno preguntar: ¿Cómo ayudo a mi hijo/a para que sea responsable? ¿Qué herramientas necesita para aprender a solucionar sus problemas? ¿Cómo podemos aprender juntos de los errores que hemos cometido? Hay que dejar de pensar que es el adolescente el que tiene que aprender a escuchar, entender y a cooperar.

Una buena recomendación para tratar con hijos adolescentes es recordar constantemente que esta es una etapa que eventualmente va a pasar.

Hay que tener paciencia e inteligencia para sobrevivir la crisis y aprender a construir una relación con el nuevo adulto que se está formando.

 

La receta: Entendiendo a mi adolescente

Ingredientes:

  • Amor incondicional – demostrar continuamente el amor con acciones y palabras
  • Aceptación – reconocer las necesidades y los intereses del adolescente
  • Límites – dar suficiente libertad para que crezcan, pero establecer reglas y otrogar seguridad
  • Empatía – empatizar sinceramente con sus sentimientos y su necesidad por ser independientes
  • Consecuencias – enseñar el valor de tomar buenas y malas decisiones

 

Afirmación positiva para entender a mi hijo adolescente

La adolescencia es una etapa importante en la vida de mi hijo. Puedo entenderlo, apoyarlo y aprender de él, pero no espero que él haga lo mismo por mí. Lo quiero y acepto incondicionalmente. Sus pensamientos no me pertenecen, él tiene sus propias prioridades y lo respeto. Yo soy su guía y su ejemplo. Agradezco el privilegio de ser su padre-madre.

 

Como manejar la adolescencia efectivamente:

  1. Deja que tu adolescente te enseñe su mundo. La mejor motivación y empoderamiento que un padre puede dar es el interesarse en la vida de sus hijos. Dedicarles tiempo y saber qué es lo importante para ellos.
  2. Crea rutinas eficientes que faciliten la comunicación y el desempeño familiar. La repetición constante fortalece el aprendizaje y el desempeño de cualquier acción que se desea iniciar. Haz arreglos y compromisos para que todos ganen.
  3. Establece límites claros y consecuencias lógicas. Fomenta seguridad y motiva el respeto mutuo por medio de la toma de decisiones congruentes. Sé constante y disciplinado para que las consecuencias establecidas, tengan valor.

"Ten fe en la capacidad de tu adolescente y recuerda que todos pueden aprender y mejorar cuando se les da la oportunidad para demostrarlo".