El amor es un sentimiento misterioso. Cada quien tiene su propia definición, pero de alguna manera, todos tienen la misma necesidad: sentirse queridos, aceptados y ser reconocidos.

El amor es el testimonio y el motor más grande que tiene la vida. Todo con amor sabe mejor.

El amor es un sentimiento que crea cercanía, pero también provoca distanciamientos. El amor despierta pasión, odio, resentimientos, mueve las emociones más intensas, estimula generosidad, pero sobre todo, ofrece una dimensión única. Crea conexiones y fomenta la esencia de la felicidad  que hace que el sentido de la vida sea pleno, rico y trascendente.

En muchos casos, existe una fantasía irreal, la cual trata de entender y describir al amor como el ingrediente único para lograr una relación perfecta. Muchos nutren su ilusión aspirando a tener un amor romántico. Un amor que pertenece a  las grandes pantallas del cine, a las películas pasionales donde las parejas se aman sin censura, se entienden sin explicaciones, donde no hay problemas suficientemente graves que puedan destruir la relación.

Idealizan al amor que no requiere de mantenimiento, o de trabajo, un sentimiento espontaneo y eterno. Un amor ficticio.

Esta fantasía fomenta expectativas que terminan arruinando el amor eterno que algún día juraron cuidar. Se cae en la trampa de la decepción dolorosa, el sufrimiento amargo y la esperanza por tener algo que no es real. 

Sí, el amor transforma a las personas ordinarias en poetas, músicos, pintores, escultores, y hasta en científicos que intentan entender los semblantes que componen este sentimiento complejo y complicado. Tambien crea tiranos, psicópatas y hasta asesinos que quieren controlar, poseer, lastimar y torturar a la persona que tanto creen amar.

Unos sufren porque no son amados como esperan, otros sufren porque no son correspondidos y otros simplemente no saben ni siquiera qué quieren del amor.

Al amor no se le puede entender en una forma intelectual, ni racional, ya que el amor es un sentimiento completamente emocional. No se le puede negociar tampoco, ya que es difícil cuantificar los sentimientos. ¿Cuánto es mucho amor?

Es imposible conformarte con un poco de compasión o intercambiar la conexión en la intimidad por unas cuantas migajas de amor. El amor es una cuestión emocional, mágica, que tiene su propio leguaje. El amor tiene sus momentos, sus encuentros y sus puntos que se pueden retomar, enfocar y dirigir.

El amor es un lazo emocional que crea conexiones profundas, por esta razón es necesario y, al mismo tiempo, es tan doloroso.

Por esta razón, es importante aprender a reparar las relaciones afectivas para poder vivir en paz y aprender a disfrutar de la compañía y el amor de los demás.

La receta: Cómo perder el miedo a ser amado

Ingredientes:

  • Valor – fortaleza interna para reconocer la necesidad del amor
  • Aceptación – reconocer las limitaciones y las fortalezas propias y de los demás
  • Voluntad – deseo de dar con abundancia y sin explicaciones o condiciones
  • Actitud positiva – buscar lo bueno en todo lo que se encuentra alrededor
  • Entrega – dejar fluir y poder sentir sin miedo o limitaciones


Afirmación positiva para poder amar sin temor:

El amor me hace sensible, vulnerable y me da un buen motivo para vivir. Este sentimiento me motiva a actuar y me permite sentir con intensidad, gozo y alegría. Mi amor propio, me permite abrir la puerta interna de mi alma y conectarme con el mundo. Cuando aprendo a amarme, puedo querer a los demás y el mundo se transforma en un lugar bello, bueno y con compasión. Reparo mis relaciones y mi amor crece y se nutre. Amo la vida. Amo amar.


Como se puede aprender a amar:

  1. Las relaciones personales no son perfectas. Es importante reconocer que la imperfección de las relaciones ayuda a crecer, mejorar y sobre todo, invita a conquistar los miedos para poder vivir en plenitud.
  2. Hay que sobreponerse al dolor para poder encontrar el verdadero amor. El dolor es una dimensión profunda del amor, ésta ayuda a encontrar la fortaleza para luchar y encontrar un sentido más valioso para vivir.   
  3. Se necesita valor para amar, sobre todo cuando uno tiene un corazón que ha sufrido por culpa del amor. Hay que dejar de racionalizar y  justificar el miedo que crea el rechazo de no ser amado como a uno le gustaría. Es crucial reconocer que el amor es una necesidad que hace que la vida sea mejor.

"Una vida sin amor, es una vida sin conexión y por lo tanto, es una vida solitaria y sin sabor".


Extraído de recetasparalavida.com