El triunfo no se mide por la fama o el dinero. Triunfar es encontrar el equilibro en la vida y ser feliz con lo que se hace y se tiene. Una persona triunfadora logra vencer sus obstáculos personales, vive plenamente y sabe valorar su vida y la de los demás. No espera recompensas, halagos y mucho menos pierde su tiempo escuchando opiniones que nutran su ego; es feliz con lo que hace y lo que tiene.

Es común confundir la idea de tener éxito con ser una persona triunfadora, estas palabras son dos conceptos muy distintos. Mientras el éxito se refiere al logro personal y específico en cualquier ámbito. La palabra triunfo significa un concepto profundo basado en la felicidad compartida.

El éxito a pesar de que es un logro, está basado primordialmente en apariencias, reconocimiento de los demás y se puede asociar al egoísmo o con el objetivo de ganar, aunque en ocasiones esto implique destruir a otros, o sacrificar tus principios y valores para obtener lo que buscas.

Una mujer (o un hombre) que triunfa es alguien que reconoce sus debilidades y trabaja para superarlas. Acepta las adversidades como un reto personal y busca la manera de vencerlas. Aprende a integrar su imagen, lo que le gusta y lo que no. Se puede validar, sintiéndose orgullosa por ser la persona que es y la persona que puede llegar a ser.

Una persona triunfadora cuida a su familia, se preocupa por que todos los que la rodean estén bien o mejor de lo que podrían estar si se encuentran solos. Le dan valor a todo lo que les rodea.

La persona triunfadora nutre sus puntos buenos y trabaja en sus aspectos positivos para ser mejor persona cada día. Su diálogo interno es compasivo, con amor propio y busca la forma de levantar el ánimo cuando las cosas se complican.

Triunfar es haber conocido la gratitud de frente y utilizarla como la llave maestra que abre el corazón, así, se puede conectar más fácil con las personas que la rodean. Es poder ser humilde y luchar por ser mejor.

El carácter de una persona triunfadora implica tener fortaleza interna que sirve de armadura emocional para enfrentar áreas grises y sus días difíciles.

Quizá la cualidad más importante al ser una persona triunfadora es el hecho que puede genuinamente decirse con convicción que ella es una persona buena y una persona feliz.

Hay personas exitosas que son infelices y viven muy solas. Pero al triunfar uno sabe que nunca está solo ya que su camino está lleno de personas queridas que la respetan y comparten su alegría por vivir.

Triunfar es enfrentar la vida con ternura y valor. Es poder confiar en sí misma, sin arrogancia y con seguridad.

Una mujer triunfadora ama la vida y la disfruta.

La receta: Mujer triunfadora

Ingredientes:

  • Confianza en sí misma – reconoce su valor, cuida sus fortalezas y acepta sus debilidades.
  • Amor propio – se trata con respeto, conoce sus límites y sus responsabilidades
  • Gratitud – agradece lo que tiene, lo valora y se siente privilegiada por lo que tiene
  • Determinación - utiliza sus habilidades natas para ser mejor cada día, sin esperar que la elogien
  • Alegría – siente una gran felicidad por la vida y la comparte con los que la rodean

Afirmación positiva para ser una mujer triunfadora:

Soy una buena persona. Me quiero. Cuido a la gente que me rodea y la inspiró a ser mejor. Me respeto y acepto mis límites. Cultivo diariamente mi buen sentido del humor y me levanto el ánimo sin esperar que otros lo hagan por mi. Mis intenciones y mis acciones están encaminadas a lograr cosas buenas. Soy una persona íntegra. Soy feliz con lo que tengo y con la persona que soy. Le sonrió a la vida y vivo con gratitud y plenitud.

Cómo ser una mujer triunfadora:

  1. Ser una mujer triunfadora es aprender a levantarse cuando no se tiene fuerzas o nuevos motivos. Hay que desarrollar la fortaleza interna y la confianza en sí misma para poder luchar y superarse a pesar del miedo que los nuevos retos impongan.
  2. La mujer triunfadora es humilde, pero conoce su valor y sabe cuándo debe de utilizar cada cualidad. El universo conspira y ayuda a las personas que buscan superarse porque saben que su vida es valiosa, pero tiene la humildad para saber que sola no puede y además no es nada.
  3. La sonrisa sincera de una mujer que triunfa refleja la alegría y el esfuerzo que le ha dado tanta satisfacción. Al romper los malos hábitos de autocriticarse, maltratarse y encontrar defectos que solo deterioran el alma, la mujer triunfadora reconoce sus cualidades y aprende a ser feliz con su persona.

"Ser una mujer triunfadora es ser una mujer feliz, tanto por lo que es como por reconocer la persona en la cual se está convirtiendo".


Extraído de recetasparalavida.com