Esta semana, la primera del período de Bein Hametzarim, es el momento perfecto para profundizar el amor y la bondad dentro de tu hogar. El Segundo Templo en Jerusalem fue destruido debido a sinat jinam, 'odio infundado'. En cada generación, el pueblo judío debe rectificar esto practicando ahavat jinam, amando a los otros libremente y sin juzgarlos.

Como padres, deseamos transmitir este mensaje de amor incondicional a nuestros hijos. De forma simple, podemos lograrlo al enseñarles a llevarse bien con sus hermanos.

La rivalidad entre hermanos es difícil. Parecería que los niños se pelean todo el tiempo. No podemos eliminar por completo las peleas, pero hay maneras de aliviar la tensión y por lo menos enseñarles a quererse sin juzgarse.

He aquí cuatro consejos para enseñarles a nuestros hijos ahavat jinam:

1. Concentrarse en las soluciones:

A menudo nos mareamos tanto con las acusaciones que nuestros hijos arrojan que no podemos pensar con claridad.

“¡Él se burla de mí!”. “¡Ella no sale del baño!”.

Tratamos de ser juez y jurado:

“¿Por qué te burlas? ¡Déjala en paz!”. “¡Sal del baño de una vez!”.

En cambio, queremos alentar a nuestros hijos a encontrar por sí mismos las soluciones a sus problemas:

“Parece que aquí hay demasiadas burlas. ¿Cómo podemos solucionarlo?”.

“Dos personas necesitan el baño al mismo tiempo. Este es un gran problema. ¿Qué solución podemos encontrar?”.

Cuando a los niños se les pide su opinión y se los alienta a buscar soluciones, tienen ideas sorprendentes. Con un poco de paciencia y alejándote de los problemas de tus hijos, ellos aprenderán a solucionar sus propios conflictos. Este es un factor clave para practicar ahavat jinam.

2. Elogios:

Cuando tus hijos encuentren una solución, debes elogiarlos. Pasamos demasiado tiempo señalándoles a nuestros hijos lo que hacen mal en vez de resaltar lo que hacen bien. Lo que mencionamos se ve reforzado. Si nos concentramos en sus esfuerzos en pos de la paz, es más probable que encontremos paz y amor.

Por lo tanto, asegúrate de decir: “Gracias por dar un turno a tu hermana. Eso fue muy generoso".

"Eli te dejó entrar primero al baño y tú permaneciste menos tiempo para que él no tuviera que esperar. Esa fue una buena solución”.

Quizás pienses: pero mis hijos nunca son generosos entre ellos. Observa atentamente. Cuando comienzas a buscar instancias en las que manifiestan bondad y amor, llegas a encontrarlas.

3. Compartir una actividad familiar:

Durante los nueve días previos a Tishá BeAv, comparte con tus hijos que das comienzo a una iniciativa de ahavat jinam. En esta época del año les digo a mis hijos más pequeños que cuando ellos se digan un elogio vamos a poner una canica en un frasco. Una vez que el frasco esté lleno de canicas todos tenemos una sorpresa.

¿Recibimos muchos halagos poco sinceros? Sí. Mi hijo, que nunca dice nada parecido, se la pasa diciendo: “Tova, te ves muy linda”. Mi hija, para no quedarse atrás, le responde: “Avi, tú eres muy apuesto”.

En definitiva, es una manera divertida de motivar a los niños a ser más agradables entre ellos.

4. Frases y muletillas:

También es útil tener a mano algunas muletillas que ayudan a los niños a recordar las reglas y los valores de tu hogar. Enseñarles ahavat jinam es uno de los principios básicos de tu familia. Cuando esas reglas se quiebran, usa una de estas frases:

“¡Las burlas duelen!”.

“No usamos esas palabras en nuestro hogar”.

“Cuidemos la paz”.

Dependiendo la edad de tus hijos (yo no lo haría con adolescentes), incluso puedes decirles:

“Esta semana trabajaremos sobre ahavat jinam. No usaremos esa palabra”.

“Nuestro objetivo es ahavat jinam, y las burlas duelen”.

Las pequeñas cosas que hacemos para crear bondad y amor en nuestro hogar pueden tener un gran impacto. Las consecuencias se sienten cuando los niños salen al mundo y comienzan a poner en práctica lo que aprendieron en el hogar.