Ser padre es bastante entretenido, una de las actividades verdaderamente gratificantes de la vida. Cuando tu hijo llega aproximadamente a los 18 meses de edad, el desafío de la educación realmente comienza.

Una vez que tu hijo es ambulante y puede decir algunas palabras, has perdido esencialmente control sobre la situación. Antes de eso, podías mecerlo en tus brazos, y no había nada que él pudiera hacer al respecto. Sin embargo, una vez que puede correr, la persecución comienza.

¿Hacia donde estamos corriendo?

La pregunta es, ¿Hacia dónde quieres ir en la educación? ¿Quieres alcanzar al pequeño pillo y traerlo de regreso a la cama? ¿Quieres conseguir que se siente en la mesa, que se cepille los dientes, que se ponga el pijama?

Que hay de criar a un buen ser humano, desarrollar una relación amorosa, transmitir valores espirituales - ¿Cuándo ocurre todo eso?

Muchos padres simplemente están intentando pasar el día de esta forma, asegurándose de que su pequeño salga de la cama, se vista, coma algo de desayuno y deje la casa para ir a la escuela, regrese y haga sus deberes, coma su cena, limpie su habitación, tome su baño y se vaya a la cama.

Pero que hay de las otras cosas – criar a un buen ser humano, desarrollar una relación cercana y amorosa, transmitir valores espirituales - ¿Cuándo ocurre todo eso? ¿Entre el desayuno y el trayecto a la escuela?

No es qué, sino cómo

En educación, no se trata tanto de qué haces, sino de cómo lo haces.

Cada padre en el mundo está intentando entrenar a su hijo a ir al baño y cada padre está intentando conseguir que su hijo coma, se lave, y realice tareas independientemente.

Pero algunos padres derriban a sus chicos mientras pasan por este proceso de educación y otros construyen seres humanos fuertes y saludables. Algunos estarán forjando lazos que durarán toda la vida y algunos estarán destruyendo relaciones. ¿Qué hace la diferencia?

Se necesita más que amor

La mayoría de los padres verdaderamente aman a sus hijos. Sin embargo, a pesar de que ames a tus hijos, seguramente puedes pensar en alguna vez en que los has herido. Amar a los hijos no garantiza que siempre haremos lo que sea mejor para ellos. Sin embargo, la combinación de amor, habilidades y genes espectaculares, es ganadora.

¿Genes espectaculares?

Sí. Si tu hijo posee genes espectaculares y tú utilizas buenas estrategias de educación, la vida debería pasar bastante tranquila para ustedes dos. ¿Qué son genes espectaculares?

Estos son los programas genéticos que crean las características de personalidad, rasgos y temperamentos de tus chicos.

Tu trabajo es optimizar el desarrollo del niño, llevándolo a su potencial.

Tu hijo viene en realidad pre-programado con personalidad. Él no es una pizarra en blanco sobre la cual tú escribes su carácter. Más bien, mucho de su carácter está dado y es tu trabajo optimizar el desarrollo del niño, llevándolo a su potencial.

Cada niño debe ser tratado diferente, de acuerdo a su naturaleza, como enseñan nuestros Sabios, “Educa a tu hijo de acuerdo a su manera” (Proverbios 22:6). Esto es, entrénalo utilizando técnicas que sean apropiadas para su constitución única.

¿Qué pasa si los genes no son tan espectaculares?

El niño con genes espectaculares nace con buena disposición. Es fácil de llevar, flexible, feliz cuando está con gente, curioso, valiente, relajado e incluso disfruta de ritmos corporales regulares. Es difícil educarlo mal, incluso técnicas "mediocres" de educación servirán.

Sin embargo, muchos niños nacen con mal temperamento y mal humor, irritables, hiperactivos, rígidos, negativos, temerosos, intensos e incluso sufren de ritmos corporales irregulares que interfieren con sus rutinas de alimentación y sueño.

Muchos niños nacen con mal temperamento y mal humor, irritables, hiperactivos, rígidos, negativos, temerosos e intensos.

Algunas veces tienen dificultades de personalidad con bases neurológicas que surgen de desordenes complejos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o el síndrome de Tourette, o puede ser que padezcan de desordenes bioquímicos como depresiones unipolares o bipolares o desordenes basados en la ansiedad.

Exista o no un nombre formal o un diagnostico, el niño puede haber heredado la agitación de algún tío, la impaciencia de un abuelo, el mal temperamento de mamá o la impulsividad de papá. Y ahora te toca a ti criarlo. Necesitarás mucha paciencia, mucho apoyo y un saco lleno de excelentes estrategias de educación.

¿Qué hay del niño promedio?

Si tienes varios hijos, las probabilidades son que tengas uno que sea “fácil”, uno que sea “difícil” y uno más en el medio.

Hay varios factores que determinan el resultado final para el niño promedio: su constitución genética, su libre albedrío, su ambiente incluyendo su orden de nacimiento, su escuela, su vecindario y comunidad, sus amigos y parientes y – último pero no menos importante – tú y tu pareja.

A pesar de que tu rol en todo esto puede ser 50 porciento o menos (esto no ha sido científicamente determinado aún, pero la investigación muestra crecientemente el mayor rol de los factores innatos), ustedes querrán hacer lo mejor que puedan con su poder parental para influir.

Si el niño resulta ser alguien de quien estás realmente orgulloso – ¡puedes reclamar tu 50 porciento! Si, Dios no lo quiera, sus dificultades de desarrollo duran hasta la mediana edad, ¡siempre puedes culpar al otro 50 porciento!

Sacando lo mejor de un bebé

Para hacer el mejor trabajo posible con cada niño, los padres necesitan varias opciones de educación. ¡La flexibilidad es un requisito! Ninguna estrategia de educación puede funcionar con cada niño en la familia – ¡así que tienes que tener más de una estrategia disponible!

Ninguna estrategia de educación puede funcionar con cada niño en la familia.

La familia en la que creciste te entregó al menos un juego de opciones de educación. Tu pareja trae un segundo juego. Incluso estos dos enfoques no serán siempre suficientes. Mientras mas leas, más ideas (opciones) podrás adquirir.

Mientras a más grupos de educación asistas y más hables con otros padres, más ideas recogerás. Incluso entonces, ningún padre puede hacer exactamente lo apropiado en cada ocasión – ni es necesario que así sea. Lo que si es necesario, es transmitir consistentemente intenciones positivas y una estructura protectora. Examinaremos en detalle como se logra esto.

Criar niños es una tarea difícil y pesada. Debemos hacer lo mejor que podamos, pero no estamos en control del resultado. Finalmente, sin importar que más hagamos, ¡debemos rezar por la ayuda de Dios!