Queremos que nuestros hijos se identifiquen con su rico legado y que comprendan el significado de Rosh Hashaná.

Queremos que valoren Rosh Hashaná como un momento sagrado, un momento especial para pedirle a Dios un buen año y para reevaluar la dirección de nuestra vida.

Estos conceptos son profundos y a los niños puede resultarles difícil comprenderlos. Por lo tanto, es importante preparar a nuestros hijos antes de Rosh Hashaná para que cuando llegue el día puedan sentir su importancia.

A veces, el mejor enfoque es el más directo. Siéntate con tus hijos y háblales sobre Rosh Hashaná. Piensa en tu situación familiar y decide qué funcionará mejor, si una charla formal, por ejemplo durante la cena (idealmente sin ninguna pantalla encendida), o algo más informal antes de irse a dormir o cuando estén todos sentados juntos en el sillón.

Prepárate un poco antes de hablarles. La capacidad de atención de los niños es muy breve, por lo que la idea no es darles un largo discurso. Puedes comenzar diciéndoles: "La semana que viene es Rosh Hashaná. ¿Qué saben sobre Rosh Hashaná?".

A partir de sus respuestas, desarrolla la conversación. Luego lleva la charla hacia los conceptos de Rosh Hashaná. Puedes explicarles que cuando una persona tiene una empresa, cada tanto debe evaluar cómo funciona su compañía. ¿Está ganando suficiente dinero? ¿Cómo puede obtener más clientes?

Nuestras vidas son tan importantes como una empresa, y una vez al año debemos sentarnos y evaluar lo que estamos haciendo. Tenemos que pensar sobre los diferentes aspectos de nuestra vida, los amigos, la familia y la escuela, y ver en qué podemos mejorar. En Rosh Hashaná nos comprometemos a mejorar.

Pregúntales a tus hijos en qué desean mejorar este año.

Pídeles que compartan sus ideas. ¿En qué áreas les gustaría mejorar este año? ¿Son amables con sus amigos? ¿Invierten esfuerzo en la escuela? ¿Ayudan suficiente en casa?

También pueden pensar todos juntos, como familia: ¿En qué áreas puede mejorar la familia este año? Tal vez les gustaría comprometerse como familia a tratar de que haya más calma en la casa; quizás a todos les gustaría ofrecerse juntos como voluntarios en una organización sin fines de lucro.

Si lo deseas, puedes mostrarles a los niños la foto de un shofar, o un shofar real si lo tienes. Explícales que el shofar es un símbolo de Rosh Hashaná. El shofar se toca para despertarnos para que dejemos de vivir de la forma en la que nos hemos habituado y podamos comenzar a hacer cambios positivos.

Otra idea importante de Rosh Hashaná es que Dios nos va a juzgar y a decidir qué clase de año tendremos. En Rosh Hashaná rezamos y le pedimos a Dios que nos otorgue un buen año.

Los conceptos respecto al compromiso de cambiar, de crecer y la plegaria son ideas maduras, pero nuestros hijos han experimentado un año de desarrollo y madurez. Su mundo se dio vuelta y sus actividades sociales se vieron limitadas o eliminadas. Se vieron obligados a aprender que vivir la vida implica elegir prioridades y que la salud y la familia son mucho más importantes que estar con amigos. Esta nueva realidad incluso puede haberlos llevado a plantearse preguntas existenciales, tales como cuál es el sentido de la vida.

Esta nueva madurez los ayudará a entender los conceptos sobre los que conversarán. Ellos realmente entienden que debemos rezar y pedir tener un año de bendiciones, un año de buena salud, un año durante el cual podamos encontrarnos con nuestros amigos e ir a una fiesta sin tener miedo a contagiarnos una enfermedad.

Al conversar con tus hijos sobre Rosh Hashaná harás que la festividad sea mucho más significativa para ellos. No sólo eso, sino que también hará la festividad más significativa para nosotros, para los padres.

¡Que todo el pueblo judío sea bendecido con un nuevo año muy dulce y feliz!