Como padres, muchas veces buscamos formas simples y creativas para lograr que nuestros hijos ayuden en la casa. Cuando cada miembro de la familia hace su parte, eso ayuda a que la casa funcione. Pero lo que es aún más importante: los niños que ayudan en el hogar se sienten valorados, competentes y con un propósito. Los estudios revelan que los niños que tienen tareas en el hogar y son responsables de cumplirlas, se sienten parte integral de la familia. Esto lleva a que sean menos susceptibles a la presión social. Hacer sus tareas en el hogar les enseña a ser autosuficientes y responsables.

Los padres entienden el valor de las tareas hogareñas, pero parece que los niños nunca logran captarlo. Cuando se les pide que hagan sus tareas hogareñas, es muy raro que respondan: “Seguro mami, ¡me encanta hacerlo!”. Generalmente se niegan y hay muchas quejas y negatividad.

No desesperes. Si aprendemos técnicas efectivas de comunicación y entendemos las capacidades de nuestros hijos, podemos llegar a superar las protestas. Aquí hay cinco formas en que puedes ayudar a tus hijos a ayudar:

1. Darles opciones:

Las opciones son la mejor arma para los padres. Las opciones son efectivas porque le dan poder al niño y al mismo tiempo mantienen la autoridad del padre. Los padres deciden lo que hay que hacer y luego les dan a sus hijos la opción respecto a cómo hacerlo. Cuando constantemente les dicen lo que tienen que hacer, los niños se sienten impotentes. Las opciones les brindan cierto grado del control que necesitan dentro de un marco seguro.

Al dar opciones es mejor ofrecer dos posibilidades y ambas deben ser aceptables para el adulto. Como ya dije, de esta forma el niño siente que tiene poder y puede avanzar hacia las expectativas fijadas por el adulto.

Podemos darles opciones respecto a:

Objeto o actividad:

“¿Quieres pelar las zanahorias o poner la mesa?”.

“¿Quieres llevar los platos o los vasos?”.

Tiempo:

“La cena es dentro de media hora. ¿Quieres limpiar el salón ahora o dentro de 5 minutos?”.

“Hay que pasar la aspiradora en el living para que esté listo para Shabat. ¿Quieres hacerlo esta noche o mañana cuando vuelvas de la escuela?”.

Lugar:

“Hay que limpiar el patio. ¿Quieres empezar por el frente o por la parte trasera?”.

“Hay que cortar las verduras para la ensalada. ¿Quieres hacerlo en la mesa de la cocina o en el mármol?”.

2. Dejarles saber "cuánto" y "cuándo":

A los niños les ayuda saber “cuántas” tareas les van a pedir cumplir y “cuándo" van a terminar de cumplirlas.

Si pensamos en nuestras propias reacciones cuando somos reacios a completar nuestras obligaciones, hacer ejercicio o ir al médico, veremos que nos ayuda tener en vista el fin de esa tarea: tengo que lavar 10 platos, otros 10 abdominales, la cita va a llevar una hora. Eso nos motiva a concentrarnos en la tarea y mantener la calma hasta que la completamos. Es desalentador comenzar a hacer algo cuando no vemos su fin.

Ejemplos:

“Necesito tu ayuda alrededor de 15 minutos. Ahora son las 2:00 y a las 2:15 ya podrás irte a jugar”.

“Hay que doblar como 10 toallas. Después de eso quedas liberado”.

3. Una actividad atractiva una vez que se cumple la tarea hogareña:

Al pedirle al niño que haga sus tareas hogareñas podemos delinear nuestras expectativas y luego ofrecerles una actividad que ellos desean. Esta estrategia funciona porque la promesa de una actividad atractiva (un partido de fútbol por ejemplo) puede incrementar la motivación del niño para completar una actividad menos atractiva (trabajo). Esto también provee estructura y aclara las expectativas, muestra lo que se debe hacer ahora y lo que pasará después.

Por ejemplo, si un niño se queja porque tiene que limpiar su habitación, podemos recordarle: “Cuando termines de limpiar tu habitación, te llevaré a tu partido de fútbol”. “Cuando los platos están limpios iremos al centro comercial”.

Esto es mucho más gentil y efectivo que las amenazas: “¡Si no limpias tu habitación, no te llevaré a tu partido de fútbol!”.

“¡Si no lavas los platos, no te llevaré al centro comercial!”.

Los ultimátum generan mucho enojo y sentimientos negativos, además de no crear un territorio fértil para la cooperación.

4. Primero/después:

Con los niños más pequeños podemos usar la fórmula “primero/después”. Por ejemplo, si un niño no quiere ordenar, pero quiere ver un video, podemos decirle: “Primero ordenar y después el video”. Si el niño desea salir a jugar, podemos decirle: “Primero ordenar, después salir”.

5. Tareas hogareñas para cada edad:

Muchas veces los padres necesitan ayuda para entender lo que los niños son capaces de hacer. A continuación presento algunas sugerencias de acuerdo a la edad de los niños:

Tareas hogareñas apropiadas desde que tienen 1 año:

  • Botar cosas a la basura

  • Juntar los juguetes (mostrándoles cómo con ejemplos)

  • Limpiar algo (una superficie, la mesa, etc.) con pañitos húmedos

  • Dar un beso cuando alguien se lastima y abrazar a alguien que se siente mal

Tareas hogareñas para niños pequeños entre 3 y 6 años:

  • Abrochar el cinturón de seguridad (o al menos intentarlo)

  • Mezclar los ingredientes para un pastel (incluso abrir los huevos)

  • Vestirse solos, comenzando con el pijama (probablemente necesitarán ayuda con las cremalleras, botones y broches)

  • Sacar los platos de la mesa

  • Guardar los juguetes

  • Presionar botones del lavarropas y el secarropa.

  • Doblar ropa (comenzando con repasadores y medias)

  • Empujar el carrito del bebé (o al menos intentar hacerlo)

  • Llevar las bolsas de las compras (asegúrate de poner cosas livianas en la bolsa)

  • Buscar productos en el supermercado (por ejemplo pedirles que encuentren la leche, bananas o pan)

  • Barrer y limpiar (tener una escoba pequeña y una botella de spray con agua de tamaño adecuado a sus manos les ayuda a sentir que contribuyen con las tareas domésticas)

  • Tirar la basura (a los pequeños les encanta arrojar cosas)

  • Bañarse solos y lavarse la cabeza en la bañadera.

Tareas hogareñas para niños de más de 6 años:

  • Ayudar creando listas de compras

  • Ayudar a preparar la comida

  • Doblar y guardar la ropa

  • Limpiar su habitación (esto requiere muchas medidas positivas de disciplina)

  • Lavar los platos al terminar de comer

  • Sacar las cosas del lavaplatos

  • Pasar la aspiradora

  • Rastrillar/barrer las hojas

  • Envolver regalos para los cumpleaños

  • Decorar para las festividades