Los padres siempre buscan juegos, libros y actividades educativas. Últimamente la tecnología nos ha ofrecido todavía más opciones.

Yo tengo un conflicto entre la riqueza de las opciones educativas que hay en línea y la preocupación por el tiempo excesivo que se pasa frente a las pantallas. Aunque siento que me beneficio mucho de Internet, de los medios sociales y del mundo en línea, también siento nostalgia por los días de antaño, antes de que estuviéramos tan conectados a nuestras pantallas. Recuerdo con cariño cuando los niños jugaban afuera, usaban su imaginación y tenían tiempo para soñar.

Mi preocupación no es en vano. Sabemos que estar frente a las pantallas tiene sus inconvenientes. Puede causar obesidad, problemas para dormir, problemas de atención e incluso contribuir a la ansiedad y la depresión. Los niños que comienzan a mirar televisión antes de los doce meses de edad y que miran 2 horas por día, tienen aproximadamente seis veces más probabilidades de tener retrasos en el lenguaje y problemas de atención.

Cuando los niños están ocupados en sus pantallas pierden un tiempo valioso en el que podrían interactuar con quienes los rodean y practicar las habilidades necesarias para desarrollar relaciones positivas y significativas.

La Academia Norteamericana de Pediatría sugirió un nuevo modo de uso de la tecnología que puede ayudar. Yo dudé en comentarlo, porque sigo sintiendo que lo mejor es abstenerse del uso de la tecnología, en especial cuando los niños son pequeños. Pero como dice siempre mi esposo: “llegó la hora de actualizarse”. Así que aquí está: la recomendación es el uso compartido. Esto significa que padres e hijos comparten un juego o una actividad basada en una aplicación, tal como compartirían un libro o un juego de mesa.

Los libros en línea ofrecen mucho en términos de educación. Existen aplicaciones que te permiten leer con tu hijo sin tener que llevar a cuestas una pequeña biblioteca. Asimismo, estas aplicaciones te permiten leer en cualquier lugar y en cualquier momento. Es mejor buscar e-books simples, ilustrados pero con pocas animaciones, porque los libros animados pueden distraer. Para que la lectura sea todavía más rica, es útil detener a menudo el relato para conversar sobre lo que ocurre en el libro y cómo eso se conecta son su vida. Un beneficio adicional es que pueden grabar su propia versión del libro mientras lo relatan utilizando aplicaciones de video o audio.

Por supuesto, no necesitamos mencionar los beneficios de las conversaciones por video y Zoom. Estas pueden ayudar a los niños a conectarse con seres queridos que viven muy lejos. En esas llamadas a los abuelos les encanta ver y a los niños mostrar sus manualidades y dibujos. Los abuelos también pueden leer cuentos a sus nietos a través de Zoom. Muchos abuelos incluso pueden hacer los deberes con sus nietos. Esta puede ser una situación beneficiosa para todos.

Para los niños mayores, es importante mantener la computadora en un área central de la casa y que tenga un filtro. Es importante conversar sobre los beneficios y las desventajas del uso de la pantalla y que haya momentos en los que todos estén desconectados: la hora de la cena, una hora antes de irse a dormir y, por supuesto, en Shabat.

Bueno, pueden ver que me actualicé. Pero aún sigo pensando que la mejor manera de interactuar con nuestros hijos es apagar los aparatos, jugar un juego de mesa y leer libros reales.