Dado que millones de niños en este momento estudian de forma remota, este es un año escolar sin precedentes. AishLatino.com conversó con expertos en educación respecto a cómo podemos apoyar a los niños que tienen que estudiar a distancia. Esto fue lo que dijeron los expertos.

Todo comienza con la actitud

La profesora Keisha Rembert, profesora de educación en la Universidad Nacional Lewis en Chicago, asegura que el primer paso para tener un año escolar productivo es "mantenerse positivo". La profesora Rembert, ex profesora de escuela secundaria y madre, vio de primera fuente la fuerza que tiene la actitud parental. "Si los padres expresan desesperación, los hijos lo captan y esos sentimientos negativos impactan las relaciones del niño con sus maestros".

En cambio, debemos tratar de adoptar una actitud positiva hacia la experiencia escolar de nuestros hijos este año. Por supuesto que hay desafíos y dificultades inherentes al estudio a distancia. Aunque no podemos cambiar la situación, podemos controlar la forma en que reaccionamos. Por el bien de nuestros hijos (y por nuestro propio bien), debemos tratar de encontrar lo bueno en las lecciones a distancia y ser modelos de una actitud positiva.

Debemos tratar de adoptar una actitud positiva hacia la experiencia escolar de este año.

Una estrategia es usar el humor. Ese es el consejo de la Sra. Olivia Friedman, maestra y coordinadora de tecnología educativa en la Academia judía Ida Crown en Skokie, Illinois. Ella observó a sus estudiantes y a sus familias luchar con las demandas del aprendizaje a distancia, y señala que dar lugar a momentos alegres y darnos permiso para reírnos puede ayudar a enfrentar el estrés.

"El humor ayuda a que las cosas funcionen mejor", señala. "Miren videos graciosos, hagan chistes, encuentren lo que funcione para su familia".

Organizar el tiempo y el espacio de los estudiantes

"Cuando se trata de educación a distancia, algo que aprendimos es que en general les fue mejor a los estudiantes que tenían un cronograma organizado". Esto fue lo que observó Elliot John Farr, el director de "Tutor Me" en los Ángeles, una compañía de tutoría que ayudó a los alumnos a enfrentar los desafíos del estudio a distancia cuando las escuelas cerraron sus puertas en marzo, y continúa aconsejando a los estudiantes que comenzaron su año lectivo de forma remota.

Él aconseja fijar un cronograma de trabajo de aula, tareas y estudio independiente, y apegarse al mismo. La profesora Rembert señala que cuando la escuela tiene lugar en el hogar, es particularmente importante delinear el momento en el cual comienza y termina la escuela. "La estructura es realmente importante: que tenga un momento de comienzo y de fin, saber cuándo termina la escuela y comienza el tiempo en familia".

Otro factor importante para tener éxito en el aprendizaje a distancia es asegurar que los estudiantes tengan suficiente espacio físico para hacer sus tareas sin interrupciones ni distracciones, y un lugar claro para mantener sus materiales y libros.

"No todo el mundo tiene el lujo de tener un espacio de trabajo separado en su hogar", afirmó Olivia Friedman. "En un mundo ideal, trataríamos de tener espacios separados, o por lo menos espacios en los que los niños no se encuentren en áreas de mucho tráfico". Ella alienta a los padres a que traten de fijar un espacio definido y separado para las tareas escolares, si es posible en las zonas más tranquilas de la casa, donde haya menos tráfico.

Cuando hay muchas personas trabajando en línea, también puede ser un problema tener suficiente amplitud de onda y buena conexión. Hay que tratar de ser creativos y dividir las tareas para que los niños puedan completar sus tareas en línea durante los momentos del día en que se usa menos internet. Especialmente para los niños más pequeños, la Sra. Friedman sugiere ponerse en contacto con los maestros y preguntarles si pueden ver un video asignado o imprimir una hoja con tareas en otro momento del día y no en las horas pico.

Dar prioridad al cuidado personal

Esta es una época muy difícil para todos, señala Julie Skolnick, fundadora de "With Understanding Comes Calm", una consultoría educativa con sede en Maryland que asesora a clientes con desafíos de neuro-diversidad que afectan el aprendizaje. Dar un paso atrás y recordarnos que todos enfrentamos desafíos, y que está bien no estar bien ahora, puede ayudar a nuestros hijos a enfrentar mejor los diversos desafíos de la educación a distancia.

"Muchos de mis clientes no están comprometidos con el aprendizaje en línea y no hay ningún problema en ello". Lo que puede ser una lección todavía más importante para impartir a nuestros hijos en este momento es que nos preocupamos por nosotros mismos y por los demás, que damos prioridad a nuestro bienestar sobre los hitos académicos.

La Sra. Skolnick sugiere que nos detengamos y nos preguntemos: "¿Los maestros se están cuidando a sí mismos? ¿Los padres se cuidan? ¿Estamos enfocados en lo académico en detrimento de nuestro bienestar? ¿O tratamos de meternos en un "modelo" que no funciona para todas las personas?

Olivia Friedman hace eco a este mensaje. "Hay mucha preocupación respecto a que este año los niños se queden detrás. ¿Pero detrás de quién? Todo el mundo entiende que este no será un año típico".

Un mantra común entre los maestros estos días de estudio a distancia es "Maslow antes de Bloom". Esto se refiere a la obra de dos pensadores judíos norteamericanos. Abraham Maslow (1908-1970) fue un psicólogo que creó una famosa jerarquía de necesidades humanas, en donde la salud y la seguridad son dos de las necesidades más fundamentales que tiene la persona. La Sra. Friedman señala que, en este momento, los maestros comprenden que tenemos que permitirles a las familias el tiempo y el espacio para enfocarse en esas necesidades humanas claves. En muchos casos, lo académico puede esperar.

Benjamín Bloom (1913-1999) fue un educador norteamericano que creó la "taxonomía de Bloom", un método clásico para entender cómo los logros educativos se construyen unos sobre otros. Si bien normalmente los maestros están preocupados por lograr que sus alumnos aprendan y cumplan los objetivos educativos, en medio de una pandemia con tanta gente preocupada por su salud y por su manutención, hay momentos en los que estos logros académicos pueden dejarse en pausa para que en cambio los maestros puedan trabajar para proveer a sus estudiantes con un sentido de seguridad.

Hay momentos en los que tienes que tirar tu cronograma por la ventana.

Julie Skolnick sugiere que los padres discutan con simpatía los miedos y las preocupaciones de los niños. Recuerden que no necesitamos resolver sus problemas: a veces lo que los niños quieren de nosotros es simplemente que validemos sus sentimientos y sus temores.

"Estamos en modo de crisis. En este momento, todo el globo sufre de trastorno de estrés postraumático. Acomoden sus prioridades de acuerdo con esto. Necesitarán detenerse varias veces al día para revisar si algo es importante en este momento. Hay momentos en los que tienes que tirar tu cronograma por la ventana".

Construir una relación con los maestros

"Manténganse en contacto con los maestros de sus hijos. Si pueden hacerlo, tengan una línea clara de comunicación con sus instructores", aconseja Elliot John Farr. Él aconseja a los padres pedir a los maestros el currículo de cada semestre, para que los estudiantes sepan exactamente qué se espera de ellos y que los padres puedan seguir su progreso. "También deben mantener un intercambio por e-mail con los maestros". Tener el hábito de enviar e-mails a los maestros de tus hijos asegura que puedas formular las preguntas y discutir las dificultades del aprendizaje a distancia a medida que se vayan presentando.

La profesora Rembert dice que una forma en que los padres pueden aprovechar de forma positiva los desafíos de la educación a distancia, es enseñarles a los niños a abogar por sí mismos frente a sus maestros. Si un niño tiene dificultades con una materia o con el estudio a distancia, traten de encontrar formas para que pueda expresarlo y pedir más ayuda.

"Los niños son más tecnológicos de lo que pensamos", señala la profesora Rembert. Ella descubrió que incluso niños de primer grado pueden enviar e-mails a sus maestros con un poco de ayuda paterna. Ella alienta a los padres a conversar sobre la forma en que los niños se sienten más cómodos para comunicarse con sus maestros. "Un padre puede decir: ' si no te sientes cómodo para preguntarle en clase, vamos a escribirle un e-mail a tu maestra'". Otra estrategia puede ser grabar un video de tu hijo formulando su pregunta y luego enviar el video al maestro. Esto da fuerza a los niños y asegura que permanezcan abiertos los canales de comunicación. Esta es una lección que ayudará a los niños en sus estudios mientras se siga estudiando a distancia.

Enfocar las lecciones desde un ángulo diferente

Los educadores afirman que todos siguen aprendiendo cómo crear modelos de aprendizaje en línea que sean efectivos. No todos los planes son adecuados para todos los niños. Si tu hijo tiene dificultades con las expectativas del maestro, debes comunicarte con el maestro o con la escuela y pensar en formas en las que él pueda lograr sus objetivos educativos utilizando otros recursos.

"Los padres pueden ver cómo responden los niños a las lecciones y quizás ver cómo se pueden modificar en su beneficio", señala Olivia Friedman. "Se puede trabajar con los maestros para ver si es posible lograr su objetivo de una forma diferente". Quizás un niño puede trabajar con hojas de tareas en vez de pasar horas en zoom. O tal vez un alumno puede hacerlo mejor al dedicarse a estudiar un tema de forma independiente.

La fatiga de Zoom

"Es agotador pasar muchas horas en Zoom", señala Olivia Friedman. Respecto a los niños a los que les cuesta pasar muchas horas en línea, ella aconseja ponerse en contacto con los maestros y explorar soluciones alternativas.

Julie Skolnick aconseja que los niños, y los adultos, empleen el método "20-20-20". Cada veinte minutos alejar la mirada de la pantalla durante 20 segundos, enfocándose en algo que se encuentre a 6 metros de distancia. Esto ayuda a reducir la fatiga que produce estar muchas horas frente a la pantalla.

Ella también adoptó un enfoque creativo para programar su día de trabajo y el día de clases de sus hijos. Aunque todos estudian y trabajan desde su hogar, ella insiste en que se vistan con ropa de la escuela y establece momentos específicos del día en los cuales ella está "en el trabajo" y sus hijos están "en la escuela". Incluso se preparan el almuerzo tal como lo hacían cuando iban a la escuela y a trabajar, y lo comen juntos durante el receso del mediodía, en el patio cuando el tiempo lo permite. Esto les da tanto a ella como a los niños un orden y la sensación de que separan el trabajo, la escuela y los momentos personales del día.

No saltearse el recreo

Es fundamental incluir en el día de clases el recreo. "Los niños necesitan ahora más que nunca momentos de recreación que no se basen en las pantallas", observa la profesora Rembert. "Esto es esencial tanto para los más pequeños como para los mayores. Las investigaciones demuestran que los niños precisan los recreos y cuando se estudia a distancia es imperativo que los padres creen esos recreos". La profesora Rembert señala que en su hogar ella insiste en que los niños jueguen afuera. Ella y su esposo también organizan caminatas familiares.

La cena familiar

Otro de los consejos claves de la profesora Rembert es encontrar tiempo para cenar en familia y diferenciar el tiempo de "escuela" que se pasa en el hogar del tiempo en familia que también se pasa en el hogar. "Nuestras vidas se han vuelto muy confusas y el tiempo en el hogar también se volvió confuso. Mis hijos abandonan sus llamadas de zoom y después tienen que completar sus tareas". Puede resultar difícil saber si están en tiempo de escuela, de tareas escolares en casa, o disfrutando del tiempo personal no laboral.

Sentarse juntos restaura y crea un espacio para mantener conversaciones importantes con nuestros hijos sobre cómo fue su día escolar y qué preocupaciones o problemas pueden tener.

Abordar proyectos en familia puede ayudar a que los niños y los padres se unan. Participar juntos en algo creativo provee el respiro necesario después de horas de trabajar en línea.

Todos estamos luchando para crear un nuevo año lectivo significativo para nuestros hijos. Comparte lo que funciona para tu familia más abajo, en la sección de comentarios.