La historia de Janucá cuenta con todos los elementos de una buena historia de suspenso: Antíoco y sus crueles ministros griegos son los villanos; hay una trama llena de suspenso y repleta de batallas que se ganan en contra de todas las probabilidades, y lo que está en juego es la continuidad de la nación judía.

Lo más importante, los héroes de la historia. Los macabeos son quienes toman las montañas y los desiertos, se unen con otros judíos decididos y se enfrentan a los griegos, aunque parecía que estaban por luchar una batalla perdida de antemano.

Los macabeos parecen haber sido la clase de héroes que Hollywood adora: figuras fuertes y activas que saltan de escondite en escondite, siempre escapando y superando a sus enemigos.

Pero los macabeos no fueron los héroes arquetípicos que aprendimos a admirar en las películas de acción.

Los macabeos no fueron reverenciados por los sabios judíos debido a su fuerza bruta ni a su coraje físico, y la festividad de Janucá no fue instituida para glorificar la fuerza muscular ni la estrategia militar.

Janucá rememora el compromiso espiritual que infundió en los macabeos la determinación y la convicción que los impulsó a luchar contra los griegos.

Janucá rememora el compromiso espiritual que infundió en los macabeos la determinación y la convicción que los impulsó a luchar contra los griegos. La festividad conmemora la victoria de los ideales espirituales judíos y el reconocimiento de la existencia de un Dios omnipotente, sobre la teoría griega de "lo que ves es lo que existe" y la deificación del intelecto humano.

Lo que admiramos no es la fuerza ni la belleza física, sino los ideales espirituales y el compromiso a hacer lo correcto en el momento adecuado, sin importar cuán difícil sea la situación y sin importar las consecuencias.

Este Janucá, nos tomemos algunos minutos para pensar en las personas que nos rodean: vecinos, parientes y compañeros de trabajo. Algunos de ellos tienen cualidades heroicas. Reconoce a estos héroes para poder enseñarles a tus hijos qué es el verdadero heroísmo.

Los héroes reales no necesariamente tienen grandes historias. Su heroísmo no necesita involucrar grandes actos ni logros increíbles. Algunos héroes reales están marcados por los consistentes pequeños actos que hacen de acuerdo con sus valores morales.

Identifícalos: Identifica al vecino que limpia la nieve en la entrada de las casas de los vecinos más ancianos, a pesar del tiempo y del esfuerzo que eso requiere. Piensa en tu compañero de trabajo que se niega a hablar negativamente de otros colegas, incluso cuando todos los demás en la oficina disfrutan de ese comportamiento. Reconoce al pariente enfermo que mantiene el buen ánimo a pesar de su dolor físico.

Habla: Puede ser que nosotros reconozcamos que nuestros vecinos y parientes aparentemente comunes y corrientes son verdaderos héroes, pero nuestros hijos no sabrán a quienes admiramos si todo lo que escuchan es hablar de las celebridades de las películas.

Habla con tus hijos y cuéntales sobre los héroes "ordinarios" de tu vida. Cuéntales lo que te ocurrió en el banco, cuando la persona que esperaba ser atendida se quedó callada y no respondió con enojo cuando otra persona se le adelantó en la fila. Cuéntales a tus hijos la historia y señala que controlarse y no reaccionar con enojo es un acto heroico.

Es particularmente beneficioso enfocarse en las personas mayores y en los abuelos, porque aprender sobre sus características heroicas fortalece los vínculos entre las generaciones y les da a los niños una valoración especial de los ancianos. Es bueno que aprendan a respetar a quienes tomaron sabias decisiones de vida.

Preséntaselos: No te limites sólo a hablar de los héroes reales de tu vida, asegúrate que tus hijos los conozcan. Preséntales a tus hijos a los vecinos heroicos, para que puedan valorar su heroísmo de primera mano. Cuando se reúnan para Janucá, pídeles a tus padres y a tus abuelos que hablen con tus hijos y compartan sus historias. Si no se van a reunir debido al Coronavirus, organiza sesiones de Zoom con los héroes que has identificado, para que ellos puedan compartir sus experiencias con tu familia.

Este Janucá, habla sobre la fuerza espiritual, la verdadera grandeza de los macabeos. Tenemos que darles a nuestros hijos héroes espirituales para que puedan admirarlos y aprendan a imitarlos. Con el tiempo, podremos observar cómo nuestros hijos crecen y se convierten ellos mismos en héroes.