Mi colega fue la primera en señalar que los autores de la serie “Los Osos Berenstain” presentan al Papá Oso bajo una luz negativa. Sólo la Mamá Oso sabe las respuestas correctas, cómo educar a los niños y cómo mantener la calma. Mi colega me dijo: “Al Papá oso lo presentan como un tonto”.

Nunca antes lo había pensado, pero al leer los libros a mis hijos (¡y les encantan!) comencé a prestar atención a lo que ella dijo.

No se trata sólo de los Osos Berenstain. Atacar a los hombres y hacer bromas sobre los padres parece ser un tema dominante en la cultura actual. Cuando las mujeres nos reunimos, no pasa mucho tiempo hasta que comenzamos a hablar mal de los hombres de nuestra vida.

El 'Día del Padre' es el momento perfecto para replantearnos la forma en que hablamos sobre el padre de nuestros hijos. Aquí hay cinco formas para comenzar a valorar el rol de tu esposo como el padre de la casa.

1. Los padres son importantes:

Incluso es triste que tenga que decirlo, pero los padres son esenciales. Los estudios demuestran que los niños que tienen padres que los nutren y juegan con ellos tienen un mayor coeficiente intelectual y les va bien en la escuela. Tener una figura paterna a la que admiran ayuda a los niños a manejar el estrés y las frustraciones de la escuela con ecuanimidad, por lo que tienen menos problemas de comportamiento. También es menos probable que se metan en problemas fuera de la escuela y en general son más sociales y populares.

Los niños también necesitan ver que su madre respeta y valora a su padre. Cuando ambos padres se preocupan mutuamente por el otro, eso los ayuda a sentirse seguros y amados.

No sólo las mujeres necesitan ser valoradas. Los hombres no quieren ser ignorados, también ellos necesitan recibir reconocimiento por todo lo que hacen.

2. Los juegos bruscos también son buenos:

Ya sé que a las mujeres nos cuesta entenderlo, pero es cierto. Observé (con los nervios tensionados) cómo mi esposo arrojaba al aire a nuestros bebés, los hacía girar y los llevaba “a caballito” hasta que ambos estaban exhaustos. Y cuando crecieron también hubo un poco de lucha libre.

Me molestó un poco descubrir que las investigaciones demostraron que eso es beneficioso. Los juegos bruscos les enseñan a los niños cómo medirse con las agresiones sin perder el control de sus emociones. A menudo también les da a los varones la información sensorial adicional que necesitan de una forma segura y los ayuda a gastar su energía adicional con un adulto confiable.

3. Fomentar la independencia:

Los padres tienen un rol central en enseñarles a los niños a ser independientes y aprender habilidades necesarias para la vida. Un padre que empuja a sus hijos a hacer las cosas por sí mismos los alienta a tomar riesgos y les da a los niños la confianza necesaria para salir al mundo. Por lo general, los padres son mejores para enfatizar las reglas, establecer la ley y hacer cumplir la disciplina, lo que les da a los niños un buen sentido de lo que es la justicia y los ayuda a entender lo que es correcto e incorrecto. Esto ayuda a los niños a sentirse seguros para poder mantenerse firmes en aquellas cosas que creen. Los niños que son menos susceptibles a la presión social son capaces de fijarse por sí mismos objetivos que pueden alcanzar y es menos probable que tengan relaciones abusivas.

4. Puedes enseñarle nuevas habilidades educativas:

A veces las madres se frustran ante las habilidades educativas de sus esposos. Si deseas incorporar nuevas políticas educativas en tu hogar, es mejor que tú las adoptes primeros. Ser un ejemplo de la mejor forma de relacionarse con tus hijos puede causar una fuerte impresión. Puedes hablar con tu esposo en privado sobre algún tema particular de educación. Trata de no ser agresiva y pídele su opinión:

“Tenemos un problema con Dani que no hace sus tareas escolares. ¿Crees que deberíamos tratar de hablar con su maestra? ¿Crees que tenemos que ayudarlo más con sus tareas? Escuché que si lo elogiamos específicamente por las cosas que hace bien eso puede ayudarlo. ¿Te parece que eso es correcto?”.

Puede parecer falso, pero es más respetuoso. Descubrí que mi esposo es mucho más receptivo de mis ideas cuando se las comunico de esta manera, sinceramente, sin otro motivo o interés. También descubrí que necesitamos la opinión de un hombre. También ellos aman a sus hijos y tienen algunas ideas maravillosas que funcionan muy bien. Sólo necesitamos escucharlos. (¡Obviamente esto funciona en ambas direcciones!).

5. Evita las críticas:

No hay nada que le moleste más a un hombre que el hecho de que su esposa lo critique o lo regañe, incluso si es sobre algo válido, como sus habilidades paternas. Además, si criticas las habilidades de tu esposo frente a tus hijos, eso puede malentenderse como una falta de respeto. También los niños pueden sentirlo.

A menos que haya directamente abuso físico o verbal, tienes que apoyar las decisiones y la educación de tu esposo, incluso si no estás de acuerdo con sus tácticas. Los niños se sienten más seguros cuando sus padres actúan como un equipo.