Todos queremos darles a nuestros hijos un regalo de Afikomán especial y no digo que no debamos hacerlo. Pero recuerda que a veces las cosas no tangibles que les damos son las que marcan la mayor diferencia en sus vidas. Aquí hay algunas cosas de valor duradero que puedes darles a tus hijos este Pésaj.

1. Identidad

Tus hijos quieren saber qué los hace únicos, quiénes son y quiénes no son. Inculcarles un fuerte sentido de valores y ética los ayuda a encontrar ese propósito y dirección que necesitan. La experiencia del Séder de Pésaj es una excelente oportunidad para transmitirles a nuestros hijos los valores y tradiciones que forman parte de la identidad familiar.

2. Comunicación

Tú deseas que tus hijos sientan que pueden comunicarse abiertamente contigo y que pueden confiar en ti con sus preguntas, sentimientos, anhelos y miedos. La configuración del Séder y el texto de la Hagadá enfatizan la comunicación y la enseñanza. (En hebreo, la palabra Pésaj es una combinación de dos palabras: - boca y saj - que habla).

No olvides alentar a tus hijos a ser abiertos con sus sentimientos y preguntas. Nunca desmerezcas los sentimientos o las preguntas de tus hijos como tontas, equivocadas o insignificantes.

3. Tu tiempo

Darles a tus hijos tu tiempo es sólo otra forma de demostrarles que ellos son tu principal prioridad. Aprovechemos el Séder de Pésaj para olvidarnos de los asuntos mundanos del trabajo que a menudo nos sofocan y enfocarnos en nuestros hijos, regalándoles nuestro tiempo y nuestra atención.

4. Estabilidad

Para que los niños sean capaces de confiar en el mundo que los rodea como un ambiente seguro y estable, necesitan un sentido de predictibilidad y estabilidad dentro de sus propios pequeños mundos. Cuando somos fieles a nuestro sistema de creencias y valores, cuando establecemos una rutina consistente, un conjunto de reglas y métodos de disciplina, criamos niños estables que pueden confiar en el mundo que los rodea.

5. Límites sanos

En un mundo en el cual los límites son tan borrosos, es importante recordar que en verdad nuestros hijos quieren que les marquen límites. Mantener límites sanos reconoce el derecho de cada niño a un rol e identidad únicos dentro de la unidad familiar. Los "cuatro hijos” en la Hagadá nos recuerdan el rol único de cada niño dentro del sistema familiar.

Reconoce la individualidad de tu hijo respetando sus preferencias personales y sus sentimientos. Respeta su privacidad. No confundas los límites compartiendo con tu hijo aquello que no debería ser compartido o dándole a él roles o responsabilidades parentales.

6. Positivismo

Cada familia tiene sus propios desafíos que superar. Pero nada aleja la negatividad como la capacidad de ver lo bueno y destacar lo positivo en los miembros de nuestra familia. Recordar durante Pésaj que dos de nuestros objetivos son alegría y unión, puede alejar algunas de las inevitables tensiones y estrés asociados con esta época tan ocupada.