Hay muchas opciones respecto a cómo comenzará este año lectivo. Muchas escuelas están cerradas y operan de forma virtual, algunas aplican un método combinado, días intercalados y opciones virtuales y presenciales. Otras simplemente abren cuidando el distanciamiento social.

Muchos niños y padres se sienten más ansiosos y estresados en este momento. Aquí hay algunos consejos que pueden ayudarlos.

1. Mantener la calma:

No es tan simple lograrlo. Experimentamos muchos miedos y preocupaciones reales. Sin embergo, necesitamos mantener la calma por el bien de nuestros hijos. Los niños sienten cuando estamos ansiosos. Si estamos estresados, ellos se sienten estresados. Asegúrate de tomarte tiempo para ti mismo, de hacer algo que disfrutes hacer, aunque sólo sea por 5 minutos. También guía a tus hijos para que ellos encuentren cosas que disfrutan hacer. Es sabido que los hobbies alivian el estrés.

Hagan juntos ejercicios, escuchen música y bailen por el salón.

Haz que la calma sea una prioridad en tu hogar.

2. Construir un estado mental resiliente:

A nadie le gusta la incertidumbre. Nos gusta saber contra qué nos enfrentamos. Sin embargo, la vida está repleta de cosas desconocidas. Enfrentar circunstancias impredecibles construye resiliencia. A menudo, esto nos obliga a usar fuerzas que nunca supimos que teníamos. Aprender que puedes enfrentar los altibajos de la vida construye habilidades vitales. Te permite saber que puedes enfrentar cualquier cosa que la vida te ponga por delante. Saber esto hace que sientas menos ansiedad.

Permite que tus hijos sepan que "Ahora las cosas son inciertas, pero la incertidumbre no es necesariamente algo malo. A veces, eso nos obliga a aprender cosas nuevas y a ser fuertes".

Además, las familias resilientes saben que tendrán dificultades pero que pueden superarlas. Una vez más, esta clase de actitud promueve calma tanto en los padres como en los niños. Debemos asegurarnos de decir cosas tales como: "Es una época difícil, sin embargo somos una familia fuerte y lo vamos a superar".

3. No hablar mal de las políticas frente a tus hijos:

Todo el mundo parece sentirse confuso respecto a las políticas del gobierno y de las escuelas. Nada parece tener sentido. Es importante no ventilar tus quejas, tus frustraciones y tu confusión frente a tus hijos.

"¡Nadie sabe lo que están haciendo!"

"¡Esta es una época terrible y muy peligrosa!"

"¡Ni siquiera saben si las máscaras realmente ayudan!"

Estas quejas pueden incrementar el nivel de estrés de tus hijos y provocar que sientan más ansiedad. Nuestra actitud debe ser de cooperación y la idea básica debe ser que todos, tanto el gobierno como las escuelas, hacen lo mejor que pueden bajo las circunstancias.

Podemos decir:

"¡Los médicos trabajan muy duro! Ellos utilizan toda la información que hay disponible para asegurar que todos estemos seguros"

"Este es un momento difícil, hay muchas cosas que se desconocen. Vamos a hacer lo mejor posible para mantener a nuestra familia segura".

"Los médicos no están seguros sobre muchas cosas. La mayoría piensan que lavarse las manos y usar máscaras es la mejor manera de mantenernos protegidos. Esa será la política de nuestra familia".

"Hoy fui al supermercado. Todos estaban con máscaras. Todos se esfuerzan por seguir las reglas y protegerse a ellos mismos y a sus amigos".

4. Cuidar la higiene:

Hablando de forma práctica, los niños se sienten menos ansiosos cuando tienen cierto grado de control sobre la situación. Enseñarles a los niños lo que pueden hacer para mantenerse sanos y cuidar a su familia, también los ayuda a estar calmados.

Para los niños más pequeños, lavarse las manos es divertido. Pueden cantar juntos su canción favorita o bailar mientras se lavan las manos. Enséñales la mejor forma de cubrirse cuando tosen o estornudan.

Puedes enseñarles que los gérmenes son invisibles; cuando los niños entienden por qué necesitan lavarse las manos, es más probable que lo hagan.

Con los niños mayores se puede compartir la última información médica, discutir sobre la ciencia que respalda el control de la enfermedad. Armarse con información de una fuente precisa y procesarla con ayuda de un adulto de confianza puede ayudar a los niños a sentirse más cómodos con la situación.

5. Ser abiertos:

Asegúrate de mantener regularmente conversaciones sobre sus miedos e incertidumbres. Programa pasar tiempo con cada niño, compartiendo una actividad que les guste, para tener una oportunidad de conversar y que puedan abrirse si lo necesitan.

Recuérdales de forma regular: "Tú sabes que siempre puedes conversar conmigo si tienes problemas. Quizás no sepa todas las respuestas, pero estoy dispuesto a escucharte".

6. Enfocarse en lo positivo:

Realmente esta es una época sin precedentes. Antes de marzo del 2020 todos se quejaban de estar muy ocupados y de que la vida tenía un ritmo frenético. Ahora parece que el tiempo se detuvo. La gente trabaja en sus jardines, aprende a tocar un instrumento, hornea pan y pasa tiempo con su familia. Muchos padres dijeron que sus hijos y ellos mismos comenzaron a prosperar. No quiero quitar importancia a la pandemia, pero a pesar de que es una época difícil, también hay cosas buenas. Si nos tomamos el tiempo para mirar, veremos que hay abundantes bendiciones.

A mis hijos mayores les digo: "Yo sé que no supuestamente no deberían estar en casa. Se supone que deberían estar en el mundo, en la escuela, desplegando sus alas. Pero estoy feliz de que esté aquí y poder compartir tiempo con ustedes".

Mientras más se enfoquen en lo positivo, más lo harán también sus hijos.