¿Alguna vez te ha atendido un mesero con una gran sonrisa falsa? Tu reacción debe haber sido: "Este tipo no tiene ningún interés en servirme, le voy a dar la propina mínima".

En Iom Kipur yo solía actuar como ese tipo de meseros. Estaba dispuesto a comportarme bien, pero en realidad, no podía esperar a salir de la sinagoga y continuar con mi vida. Dios no debe haber estado muy feliz con mi servicio.

El primer paso para prepararse para Iom Kipur es saber que Dios está interesado en ti tal cual eres ahora. Simular no ayuda, Dios es perfectamente consciente de lo que está mal en cada uno de nosotros y quiere ayudarnos a mejorar. Quiere que vayamos a la sinagoga por una sola razón – para ayudarnos a convertirnos en personas mejores y más felices. La esencia de Iom Kipur es ser "reales" con quienes somos.

Imagina que tienes una hernia realmente, y en cambio, le dices al doctor que estás sufriendo una indigestión. No sólo no podrá ayudarte, sino que incluso podría llegar a prescribirte una medicina que te enfermase aún más. Lo mismo aplica en Iom Kipur: sólo podremos aprovechar bien el día si hacemos un esfuerzo sincero para descubrir qué es lo que podríamos hacer para llegar a ser mejores personas.

Cuando hablan de hacer cambios reales, nuestros sabios traen el concepto de que Dios nos dice: "Abre para Mí una abertura del tamaño del ojo de una aguja, y yo abriré para ti una abertura enorme como la entrada de un gran salón".

Esto nos indica que no necesitamos hacer cambios impresionantes (que en realidad son sólo algo cosmético) en nuestra vida; sino que lo que necesitamos hacer en realidad es un cambio pequeño y muy real que quede para siempre. Porque cuando hacemos un esfuerzo muy pequeño pero honesto por cambiar, obtenemos una ayuda increíble desde arriba.

A continuación hay una breve guía de preparación para Iom Kipur. Espero que ésta nos ayude a afrontar honestamente quienes somos en realidad, para así poder llegar a ser mejores personas.

El Principio

Todo el mundo quiere sentir que es "bueno".

Esto a menudo nos ciega y nos impide realizar un diagnóstico objetivo sobre cómo estamos en la vida. Para lograr un crecimiento genuino debemos preguntarnos: "¿Cómo estoy en la vida?".

Por ejemplo, uno podría decir: "Quisiera ser muy generoso". Lo primero que tengo que hacer es diagnosticar qué clase de “dador” soy en la actualidad. Digamos que siempre que alguien me pide ayuda yo me estremezco y mi estómago comienza a retorcerse ante la idea de tener que dedicar incluso un segundo extra a alguien que no soy yo. Entonces, aparecer en Iom Kipur y decidir que voy a convertirme en alguien "muy generoso" sólo le indicará a Dios que estoy soñando y que soy completamente irrealista.

La solución a esta farsa es identificar mi punto personal de "libre albedrío" con respecto a dar. En otras palabras, en dónde se está librando exactamente mi lucha para ser generoso. Luego, deberé decidir lograr algo pequeño para avanzar en esta área, para abrir así el "ojo de la aguja".

Por ejemplo: Alguien en el trabajo está pidiéndome favores todo el tiempo – que le solucione un problema con la computadora, que le preste algún insumo de oficina, lo que sea. Mi decisión será: Cuando esta persona se me acerque y me pida ayuda, dejaré de hacer lo que sea que esté haciendo y lo ayudaré con una gran sonrisa. ¡Eso es todo!

Si realmente estás intentando cambiar, ten un pequeño cuaderno contigo y lleva un control diario de los "interrumpo lo que estoy haciendo y ayudo sonriendo".

Te asombrará lo difícil que se puede poner esto con el tiempo. Puede que sientas deseos de rendirte; te tendrás que relacionar con muchas voces internas que te forzarán enfrentar el conflicto entre ser un dador y ser egoísta. Cada vez que elijas "parar y sonreír" estarás construyendo los "músculos de generosidad" que necesitas en tu nivel. Si logras hacer esto durante un año, habrás logrado un cambio permanente en tu camino a convertirte en alguien “muy generoso”.

Ahora seamos completamente prácticos:

Cambio Real - Paso Uno

Piensa bien en cuál es la acción mínima que puedes hacer para mejorar. Para ayudarte, vamos a mencionar algunos ejemplos:

(A) Mi Relación con Otros – esposo/a, padres, amigos, compañeros de trabajo

  • Ejemplo: Llamar a casa antes de estar atrasado.

  • Ejemplo: Siempre que quiera mencionar una queja, preguntarme a mí mismo si es absolutamente necesario, y luego abstenerme.

Mi resolución: _____________________________________.

(B) Mi Relación Conmigo Mismo

  • Ejemplo: Una cualidad que tengo que me hace sentir bien es mi sentido del humor. Una forma en que puedo utilizar esta cualidad aún más es haciéndome reír cuando todo parece estar yendo mal.

Mi resolución: Una cualidad que tengo que me hace sentir bien sobre mí mismo es _______________________. Una forma en que puedo utilizarla aún más es _______________________.

  • Ejemplo: Una cualidad que me hace sentir mal es que soy desordenado. Si pudiera poner mis zapatos prolijamente bajo la cama cada noche me sentiría mejor sobre mí mismo.

Mi resolución: Una cualidad que tengo que me hace sentir mal sobre mí mismo es __________________. Si pudiera _____________________ me sentiría mejor sobre mí mismo.

(C) Mi Relación con Dios

  • Ejemplo: Siento que mi relación con Dios es (elige uno): fuerte/débil/no sé si Dios existe/no me importa. Algo pequeño que puedo hacer para mejorar esto es pedirle a alguien que tiene una buena relación con Dios que me recomiende un libro sobre Dios para comprar y leer.

Mi resolución: una pequeña cosa que puedo hacer para mejorar mi relación con Dios es: ________________________

  • Ejemplo: Una forma en la que puedo reconocer el rol de Dios en mi vida es pedirle todos los días que me ayude en un área determinada.

Mi resolución: Puedo reconocer el rol de Dios en mi vida al _____________________________________.

Cambio Real – Paso Dos

1) Ahora mira todo lo que has llenado. ¿Ves algunos denominadores en común? ¿Qué es lo que más te excita de lo que has marcado?

2) Pregúntate a ti mismo: ¿Qué tan probable es que haga esto? Si no es tan probable, modifícalo, hazlo menos ambiguo o elige otra cosa.

3) Ahora pregúntate: ¿Hay alguna forma en la que puedo hacer que mi resolución sea más simple, para asegurar el éxito a largo plazo? Para determinar esto pregúntate qué obstáculos podrían surgir para hacerte fracasar. Luego modifica tu objetivo.

  • Ejemplo: “Todos los días escribiré por lo que estoy agradecido”. Pero como a veces olvido mi cuaderno, modificaré mi objetivo a: "Los días en que tenga mi cuaderno escribiré algo por lo que estoy agradecido –como mínimo cuatro veces a la semana por los próximos seis meses”.

4) Una vez que estés satisfecho con tu resolución, pídele a un amigo cercano que te diga su opinión.

5) Escribe tu resolución en un papel y pégalo en un lugar visible – como tu mesa de luz, tu refrigerador, etc.

Cambio Real - Paso Tres

En Iom Kipur lee tu resolución:

Querido Dios:

Gracias por la oportunidad para convertirme en una mejor persona. He hecho un esfuerzo honesto para ser real respecto a mi nivel actual. Por favor ayúdame a dar un paso para convertirme en una nueva persona este año, comprometiéndome (bli neder) a: ______________________________________________________________________________________________________________________

Por favor ayúdame en mis esfuerzos y guíame para convertirme en una persona de la que todos podamos estar orgullosos.

Con amor,_____________________

¡Ten un maravilloso año lleno de crecimiento real!