Iom Kipur debería ser un día en el cual nos construimos, no un día en el cual nos tiramos hacia abajo con culpa y vergüenza. Debería ser un día de empoderamiento, no uno en el cual nos sentimos tontos por todos los errores cometidos. Presento aquí cinco ideas para tener en mente este Iom Kipur que te ayudarán a asegurar tu crecimiento.

1. Errar es humano

En realidad, la ‘lista de transgresiones’ debería ser llamada ‘lista de errores’. Pecado, en hebreo, se dice jet, que significa ‘errarle al objetivo’ o ‘cometer un error’. ¿Acaso un padre quiere que su hijo se deprima cada vez que comete un error? Obviamente no. Un padre quiere que su hijo asuma la responsabilidad por sus errores e intente mejorar. No somos malos porque cometemos errores, sólo somos humanos. Dios no espera perfección. De hecho, Dios nos dio el mandamiento de teshuvá ‘arrepentimiento’, para mejorarnos, sabiendo que íbamos a fallar, ¡y mucho! Entonces, no seas tan duro contigo mismo.

2. Vive la emoción de ser tu propio amo

Trata de ver la ‘lista de errores’ que recitamos durante Iom Kipur como una representación de lo grandioso que un ser humano puede ser. Detrás de cada error hay un ideal de auto perfeccionamiento. Imagina cómo mejoraría tu calidad de vida si dominaras al menos uno de esos errores. Por ejemplo, uno de los errores de la lista es hablar chismes. Imagina alcanzar un dominio tal que nunca volvieras a hablar negativamente sobre otra persona. Piensa en la cantidad de bien que traerías al mundo y en cuánta energía negativa sería erradicada. Ahora imagina tener un dominio absoluto sobre todos esos errores. ¿Eres capaz de dimensionar lo grandioso que puede llegar a ser un ser humano?

3. Experimenta más alegría en la vida

En las plegarias de las Altas Fiestas decimos que “[Dios es el] Rey que desea vida”. Al igual que un padre, Dios quiere que vivamos una vida grandiosa y que disfrutemos del privilegio de estar vivos. Los errores nos roban el placer de vivir. Por ejemplo, uno de los errores de la lista es “abusar de la comida”. Cuando comemos en demasía, tenemos sobrepeso, quedamos fuera de forma o comemos comida chatarra, sentimos una pérdida de energía, vitalidad y placer de vivir. Dios quiere que corrijamos nuestros errores porque sabe que cada error disminuye nuestro placer en la vida. Quiere que mejoremos la calidad de nuestra vida. A medida que leas la lista, fíjate cómo cada error impacta negativamente tu calidad de vida.

4. Vive el placer del autodescubrimiento

Identifica el punto de la lista con el que más luchas, un error que cometes una y otra vez. En lugar de tirarte hacia abajo por él, trata de aumentar tu curiosidad sobre el mismo. ¿Por qué este punto te resulta particularmente difícil? Explora la historia de esta lucha. ¿Cuándo comenzó? ¿Cuál es tu primer recuerdo de ti luchando con esto? ¿Te ayuda el recuerdo a entender un poco más el significado de este error? ¿Qué beneficio crees equivocadamente que recibirás al realizar esta transgresión? No pierdas la esperanza. Dios le da a cada uno su conjunto único de batallas. Por más abrumadoras y atemorizantes que parezcan, es importante aceptarlas y no huir de ellas. Ten en mente que nuestra lucha más grande es generalmente nuestra mayor oportunidad para la transformación personal.

5. Acepta el proceso

Leímos la misma lista el año pasado y lo volveremos a hacer el próximo año. Esto demuestra que la vida es un proceso. No hay un ‘club de ganadores’ al cual ingresar. Quienes miden la vida en base a éxitos o fracasos viven con una presión constante y con desilusión. Iom Kipur nos enseña que no hay una línea de llegada, sino sólo un proceso en el que hacemos nuestro mejor esfuerzo para mejorar año tras año. Disfruta de la travesía. A veces tendrás éxito, a veces fracasarás. Dios no nos juzga en base a nuestros éxitos, sino en base a nuestra consistencia para aceptar los desafíos y materializar nuestro potencial. Como dicen nuestros sabios: “No se espera que termines la tarea, pero tampoco eres libre de hacer tu máximo esfuerzo”.

Este año, cuando “golpeemos” nuestro pecho enumerando nuestros errores, asegurémonos de estar construyéndonos, no tirándonos hacia abajo. En lugar de destruirnos, este año convirtamos a Iom Kipur en un día de empoderamiento y crecimiento personal.