Todos amamos la belleza. ¿Pero que hace que algo o alguien sea hermoso?

La idea judía de belleza está definida por cuan hermoso es alguien por dentro. Una persona amable y buena es bella – sin importar su apariencia externa.

La idea griega de belleza era diferente.

Durante los tiempos del primer Januca, muchos años atrás, el poderoso Imperio Griego vino a conquistar al pueblo judío. Ellos intentaron hacernos olvidar la Torá y aquello que era realmente hermoso.

Para ellos, lo único que importaba era la belleza. No les importaba como actuara una persona – cruel o malvadamente – mientras se viera bien.

Era una idea difícil de resistir, pero finalmente, el pueblo judío no fue engañado.

Dios hizo grandes milagros y pudimos permanecer fieles a la Torá y continuar enseñándole al mundo el genuino valor de la belleza.

Nuestra historia: "El concurso de belleza"

En nuestra historia, una niña se da cuenta de la lección de Januca – la belleza interna es lo que realmente importa.

Eran vacaciones de invierno, grandes copos de nieve caían lentamente afuera y comenzaban a cubrir el piso con una sedosa manta blanca.

Dentro de la casa de los Goldberg, Dafy estaba inquieta. "Mamá, estoy aburrida", dijo ella. El comentario parecía ser mitad súplica por una sugerencia sobre que hacer, y mitad declaración de un hecho.

La Sra. Goldberg miró a su hija, luego observó alrededor de la habitación notando cerca de media docena de cosas que aún faltaban por hacer para la fiesta de Januca que tendrían en la noche. "Bueno, yo se que has hecho muchas tareas durante el día, pero si estás realmente aburrida siempre puedes ayudarme a doblar la ropa limpia".

Dafy dejó pasar el comentario. Respiró profundo y dejó salir un exasperado suspiro, "¡Me refiero a que quiero jugar con alguien!"

Su madre sonrió. "Si es eso, porque no llamas a una de tus amigas. Podrías invitar a alguien. Incluso, dejaré que horneen las galletas para la fiesta de hoy en la noche", agregó.

"Pero el problema es", explicó Dafy, "que no hay nadie. Rut está de vacaciones con su familia, Judy salió a cuidar niños. No hay nadie".

"Mmm, ya veo", asintió su madre, mientras doblaba ropa del cesto de mimbre. De pronto, se detuvo con una sonrisa. "Espera un minuto", dijo ella. "¡Tienes suerte! La Sra. Berman me dijo hace unas horas que su hija Malkie también está sola en casa sin nada que hacer. ¿Qué te parece llamarla e invitarla a casa?"

Dafy se mantuvo en silencio.

"¿Y?", preguntó su madre.

"Ya no me gusta jugar con Malkie" murmuró Dafy.

"¿Por qué no? ¿Pelearon?", preguntó su madre, preocupada.

"No, nada de eso. Es sólo que, tú sabes, la forma en que ella se ve... ocupa un arnés en su pierna, y ella es... eh... bueno, ya sabes... realmente gorda".

La Sra. Goldberg dejó de doblar ropa. Miró a su hija con una expresión de sorpresa. "Ya veo" dijo ella. "Dime algo – más allá de su apariencia, ¿te llevas bien con Malkie?"

"Por supuesto mamá", dijo Dafy. "Ella es realmente agradable, y también graciosa".

"¿Te acuerdas cuando tuviste gripe el año pasado?", pregunto la Sra. Goldberg.

Dafy sonrió, "Sí, recuerdo, Malkie vino a visitarme todos los días y me trajo mis tareas de la escuela. Eso me alegró mucho".

"Ahora Dafy", dijo su mamá. "Piensa en lo que acabas de decir. Malkie es una niña agradable con la que te gusta compartir, pero te niegas a jugar con ella solamente por su apariencia. ¿Eso te hace sentido?"

"No, supongo que en realidad no tiene sentido", admitió Dafy. "Pero algunas de las niñas en nuestra clase no dejan que Malkie entré en su club, por que dicen que ella es fea..."

"Bueno Dafy", dijo su mamá. "Voy a dejarte a solas por un momento para que pienses acerca de que cosas hacen que una persona sea realmente bella".

Con eso, la Sra. Goldberg se llevó la pila de ropa doblada al segundo piso. Unos minutos después, cuando volvió a bajar, vio a Dafy colgando el teléfono. Con una cara radiante, la niña miró a su mamá y dijo, "¡Malkie va a venir en 20 minutos! ¿Podemos preparar los ingredientes para las galletas?"

Mientras se dirigían hacia la cocina, se detuvieron para mirar por la ventana del salón. "¿No es hermosa la nieve?", reflexionó Dafy. "Me encanta cuando nieva en Januca".

Su madre sonrió. "Seguro que sí. Y lo que es aún más hermoso es mi bella hija, y la bella decisión que acaba de tomar".

Preguntas para discutir

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Dafy cuando su mamá le sugirió que jugara con Malkie?
R. Ella sintió que a pesar de que Malkie le agradaba, de todas formas, no quería jugar con ella de nuevo porque se veía diferente y algunas de las otras niñas criticaban su apariencia.

P. ¿Es correcto menospreciar a los demás por la forma en que se ven? ¿Por qué si o por qué no?
R. Está mal menospreciar a otras personas y juzgarlas por su apariencia. Todos fuimos creados por Dios y todos somos bellos a sus ojos. Lo que más debe importarnos es cuan buenas son las personas por dentro.

De 6 a 9 años

P. ¿Cuáles son algunas cualidades que determinarían la belleza interna de una persona?
R. Una señal de belleza interna es el hecho de tratar bien a los demás – ser generoso, amable y preocupado, en vez de estar centrado en uno mismo. Otra bella característica es siempre querer hacer lo correcto, en cada situación, incluso cuando lo correcto no es siempre lo más fácil o lo más conveniente. Si realmente abrimos nuestros ojos, podemos ver como brilla la belleza interna de una persona.

P. ¿Qué tipo de belleza es más valiosa a largo plazo – la belleza física externa o la belleza espiritual interna? ¿Por qué?
R. La belleza física se esfuma con el tiempo. El proceso natural de envejecimiento de seguro hará que la belleza externa desaparezca. Incluso las modelos más famosas o las estrellas de cine eventualmente pierden su belleza. Pero la belleza interna puede permanecer con una persona durante toda su vida.

10 años y más

P. ¿Porque crees tú que Dios creó a algunas personas más atractivas físicamente que otras?
R. Podemos entender mejor esto cuando recordamos que la razón por la cual somos puestos en este mundo es para crecer y transformarnos en personas más orientadas a lo espiritual. Virtualmente todas las circunstancias de la vida son pruebas o desafíos que nos ayudan a entrenarnos en esa dirección. Para la persona que Dios bendijo con belleza física, la prueba puede ser seguir siendo humilde y realista a pesar de su belleza. Una persona bella debería tratar de recordar que la belleza externa es un regalo de Dios y no una razón para sentirse superior. O bien, una persona a la que la sociedad considera fea debe aprender que la auto valoración no depende de la belleza solamente, y que todos fuimos creados a la "imagen de Dios". Aquellos de nosotros que estamos en el "medio" tenemos la prueba de darnos cuenta de que la belleza interna y la bondad de los otros es lo que debemos valorar.

P. La Torá nos enseña, "no sigas a tu corazón y a tus ojos que te llevarán por el mal camino". ¿Cómo podemos entender esta enseñanza? ¿Qué debemos seguir entonces?
R. La vida está llena de cosas que son visual y emocionalmente atractivas pero que son realmente dañinas para nuestro bienestar. Nuestros ojos (y otros sentidos) y nuestros corazones (nuestras emociones) pueden engañarnos fácilmente. Es por esta razón que es sabio depender de la mente – en vez de depender de los ojos o del corazón. La mente es un juez calmado y tranquilo que puede ayudarnos a decidir si realmente vale la pena "seguir" algo o no. Es también el intelecto el que a menudo nos permite percibir la belleza interna de alguien, ya que con el corazón y los ojos hay más probabilidades de dejarla pasar por alto.