Había estado pasando Shabat tras Shabat con Jonathan y Julie y nos habíamos hecho amigos cercanos. Entonces, en un almuerzo de Shabat, Jonathan me preguntó de la nada: "Has estado disfrutando cenas de Shabat con nuestro grupo por tanto tiempo, pero creo que nunca te he preguntado: ¿Cómo llegaste aquí?"

Así que le conté esta historia.

Hace más o menos un año atrás, era Januca, y para mi deleite, el grupo The Grateful Dead estaba tocando cuatro conciertos seguidos, dos de los cuales coincidían con noches de Januca.

 

Llevé mis velas y mi menorá al "Dead Show" para poder al menos encenderlas en el estacionamiento antes de entrar al concierto.

 

En ese momento, yo no me sentía muy conectada con el judaísmo o con la comunidad judía. Aún así, cuando fui al "Dead Show", llevé mis velas y mi menorá para poder al menos encenderlas en el estacionamiento antes de entrar al concierto. Mis amigos no-judíos estaban desconcertados, mayormente debido a las monedas de chocolate y el sebibón (trompo o perinola) que llevé. Pero ellos realmente no compartían mi "celebración". Me sentí muy sola y triste, como si fuera la única judía en el mundo. Pero luego esa misma noche, algo impresionante ocurrió.

Entre el primer y el segundo acto de la banda, yo estaba caminando por el estadio, cuando alguien me entregó un pedazo de papel. Lo miré y vi una fotografía del icono de Grateful Dead, un esqueleto, ¡usando una kipá y encendiendo una menorá! En el estaban escritas las palabras de una de mis canciones favoritas:

De vez en cuando te muestran la luz en el más extraño de los lugares, si miras bien.

Miré nuevamente mi pequeño papel y reflexioné acerca de su significado. El mensaje me era tan claro. Januca acontece durante la parte más oscura del año (el invierno en Israel). Y es durante esta intensa oscuridad que Januca nos dice que siempre debemos tener esperanza, así como la luz de nuestra menorá rompe con la desolación de la oscuridad. Cuando miramos las llamas, haciéndose la menorá más luminosas cada noche, no solamente sentimos los milagros que les ocurrieron a nuestros ancestros, sino también los milagros que experimentamos en nuestras vidas hoy en día. Sin importar cuán deprimidos o golpeados nos sintamos, o incluso cuán desconectados estemos, nunca debemos darnos por vencidos o perder las esperanzas – porque podemos encontrar la luz incluso en el "más extraño de los lugares" – si mantenemos nuestros ojos y corazones abiertos.

Me alejé de mis intensos pensamientos, intentando ubicar a la persona que me había entregado el papel. Quería manifestarle mi gratitud. ¿Era ese el que se alejaba caminando? Me miró hacia atrás por un momento que pareció muchísimo más, y todo lo que vi fue una gran y dulce sonrisa tipo el gato de Alicia en el País de las Maravillas mientras desaparecía entre la multitud.

Repentinamente, me sentí tan conectada y especial. ¿Quién era este mensajero de Januca que me hizo sentir parte del pueblo judío nuevamente?

Begonias Escarlatas

Unos cuantos meses después mi amiga Janeen me arrastró, pataleando y gritando (bueno, quizás solamente pataleando), a una cena de Shabat en el apartamento de su amigo Stuie. La idea de pasar una noche de viernes con un montón de judíos "religiosos" no me sonaba tan buena en esos momentos. Finalmente, ella dijo las palabras mágicas, "Stuie es parte de la banda Deadhead".

"Mmmm, está bien", pensé, "una pequeña cena no me matará".

¡Que noche tan inolvidable! Sabía que tendría que volver. Todos estaban cantando las melodías más hermosas. A pesar de que no las había escuchado antes, sentí como si siempre las hubiera sabido. Y además, estaba este rabino de San Francisco. Nunca había escuchado a un rabino hablar tan profundamente, y sin embargo, era gracioso al mismo tiempo. Después de que habló me sentí obligada a contarle acerca de mi experiencia especial de Januca. Él se rió y le pidió al anfitrión, Stuie, que me contara como ellos se habían conocido.

 

Stuie quería repartir un mensaje de Januca a todos los judíos que estaban en el concierto de Grateful Dead.

 

Stuie relató una historia de hace varios años atrás, en Januca, cuando él estaba en San Francisco para algunos conciertos de Grateful Dead. La banda había tocado la canción "Begonias Escarlatas" y cuando llegaron a la línea, "De vez en cuando te muestran la luz, en el más extraño de los lugares, si miras bien", tuvo una inspiración. Pensó que era la línea perfecta para simbolizar lo que significa Januca – el "festival de la luces".

Stuie tuvo la idea de hacer un pequeño papel y repartir este mensaje de Januca a todos los judíos que fueran a los conciertos. Pero él quería poner un número telefónico de referencia en el papel. Así que Stuie le preguntó a este rabino si podía poner su número telefónico. Ese fue el nacimiento no solamente de su amistad, sino también del papel que significó tanto para mí. ¡No podía creer que estaba pasando la más increíble cena de Shabat en la casa de la misma persona que creó ese papel!

El Shabat siguiente, regresé, incluso a pesar de que mi amiga Janeen no pudo acompañarme. Y lentamente comencé a ir más y más – primero una o dos veces al mes y eventualmente, cada semana.

"Así que", les expliqué a Jonathan y a Julie, "Así es como llegué aquí...".

Cuando terminé de contar mi historia, miré a mis amigos. ¿Cómo no me había dado cuenta? Ahí mismo al frente mío estaba Jonathan, echándome esa misma gran sonrisa propia del gato de Alicia en el País de las Maravillas, mientras me decía, "Yo soy el que te entregó ese papel".