"Gambito de dama", la popular miniserie de Netflix, recibió críticas muy favorables. La fascinante historia de una huérfana, prodigio del ajedrez, que lucha contra demonios emocionales mientras se convierte en campeona mundial de ajedrez, resuena profundamente en los espectadores (y convirtió al ajedrez en una nueva moda).

¿Por qué tanto alboroto?

La gente ama a los desamparados. Harvard Business Review y otras publicaciones exploraron el "efecto del underdog" o "efecto del desvalido" en el contexto del branding, las elecciones y los deportes. Cuanto más extremos son los desafíos que enfrenta una persona, más personas la alientan para que se eleve por sobre esos desafíos.

La protagonista de "Gambito de dama" tiene un don increíble para el ajedrez, pero las circunstancias de su vida hacen que sea poco probable que ese don llegue a ser descubierto, mucho menos que pueda desarrollarlo.

E incluso cuando esos obstáculos se superan, el autosabotaje, el aislamiento social y la carga de su pasado continúan tirando hacia abajo. En definitiva, es una historia asombrosa de triunfo y voluntad interior.

El 2020 fue el año de los desvalidos. Este año todos enfrentamos luchas personales. Tuvimos que cavar profundo para descubrir nuestro potencial y elevarnos por sobre nuestros instintos básicos y la necesidad de conexión social.

Resurgieron diversas dificultades y traumas emocionales del pasado. Como dice el refrán: "Cada persona que encuentras (¡o que no encuentras!) libra una batalla de la cual no sabes nada".

En este contexto, la festividad de Janucá no podía llegar suficientemente rápido. Janucá es la festividad de los desvalidos y los desamparados.

Ella conmemora dos eventos milagrosos: cómo unos pocos guerreros pudieron vencer al poderoso ejército griego, y, lo más famoso, cómo una pequeña vela milagrosamente permaneció ardiendo y triunfó más allá de las expectativas naturales.

En la tradición judía, la vela representa la llama del alma, la fuerza vital de un ser humano. Como comentó el gran sabio Rav Israel Salanter (1809-1883): "Mientras la vela arda, es posible rectificar y arreglar".

Janucá también es un momento para la gratitud.

Durante los ocho días de la festividad recitamos la plegaria Halel, de alabanza a Dios.

Es difícil sentir gratitud en momentos de tanto peligro. Sin embargo, si nuestra vela sigue ardiendo y nos mantenemos unidos con nuestra familia relativamente intacta, tenemos mucho por lo que agradecer.

Todos somos desvalidos en la lucha contra esta pandemia. Nos alentamos mutuamente, a nuestra comunidad y al mundo.

En el ajedrez, el Gambito de dama es una jugada de aparente sacrificio para obtener una ventaja imprevista. Sacrificamos mucho, pero nuestra ventaja es nuestra perseverancia y persistencia.

Uno de mis mantras favoritos es: "Mantén la visión y confía en el proceso".

Ahora es el momento de expresar gratitud por lo que tenemos, recordar hacia dónde vamos y saber que los eventos todavía se están desarrollando.