La relación de amor especial que el pueblo judío comparte con Dios, fue forjada en esta noche de Pesaj, la noche de la salida de Egipto.

La palabra en hebreo Pesaj significa "saltear", más que "pasar por encima" como es traducida comúnmente. Aprendemos del Midrash un significado más profundo de este término:

La voz de mi amado, aquí viene, saltando por las montañas, brincando sobre las colinas (Cantar de los Cantares 2:8).

Cuando Moisés se dirigió al pueblo judío y dijo, "Este mes serán redimidos", ellos le dijeron, "¿Cómo podemos irnos cuando todo Egipto está lleno de nuestra idolatría?". Moisés contestó, "Ya que Dios desea redimirlos, Él no se fijará en su idolatría. Él está salteando las montañas". Ellos le dijeron, "¿Cómo podemos ser redimidos si sólo han pasado 210 años de los 400 años de esclavitud decretados? Él dijo, "Ya que Dios desea redimirlos Él no se fijará en sus cálculos. Él está salteando las montañas" (Midrash Shir Hashirim Raba 2).

En esta noche, el orden natural de las cosas fue revertido. En vez de que el pueblo judío llamara a Dios para redimirlos, Dios fue a ellos en el momento en el que estaban menos preparados, cuando estaban en el nivel espiritual más bajo, cuando no eran merecedores de un cambio de destino.

Sin embargo, en estas circunstancias Dios le dice a Moisés:

"Israel es mi primogénito" (Éxodo 4:22).

Dios, nuestro Padre, se relaciona con nosotros como Sus hijos. Un padre no espera a que sus hijos se merezcan ser salvados de la boca del león.

Este es el elemento fundamental de nuestra entrada a la condición de nación, la amorosa e incondicional relación entre Dios y Su pueblo. Dios salteo nuestros malos actos, como un amante muy enamorado que pasa por alto los defectos de su amada.

"El amor cubre todos los crímenes" (Proverbios 10:12).

(Pareciera como que ésta es la fuente original del cliché "el amor es ciego")

La Historia de Amor Comienza Aquí

La festividad de Pesaj nos provee el punto de inicio del calendario judío. Dios inicia la relación, en un principio unilateral e incondicional, con la recién nacida nación judía. Su amor nos da la seguridad y la fuerza que necesitamos para responder del mismo modo, y tomar la responsabilidad en el Monte Sinai.

Esto explica porque leemos el "Cantar de los Cantares" – la historia de amor por excelencia – en el Shabat de Pesaj. También explica un punto interesante en relación a los nombres de las festividades.

Llamamos a esta festividad Pesaj para recordar que Dios "paso por alto" a las casas judías durante la última plaga. Mientras que en la Torá, este nombre no es mencionado. En cambio, Dios la llama la "Fiesta de las Matzot" para recordar nuestra buena voluntad de salir de Egipto apresuradamente, dejando de lado nuestras preocupaciones por la masa y confiar en Él.

Cada uno de nosotros – Dios e Israel – aprecia y elige recordar la bondad y contribución del otro a la relación.

Amor, confianza y apreciación son los ingredientes principales de cualquier relación cercana, sea entre marido y mujer, padre e hijo o entre dos amigos. Aquí, durante la historia de Pesaj, lo fundamental es el carácter de nuestra especial relación con Dios; no una relación de sirviente a amo, de súbdito a rey, sino una relación de amado y amante.

Ocurrirá de Nuevo

Nuevamente, este año, experimentaremos la primera noche de Pesaj, que es llamada Leil Shimurim – la noche en que Dios está mirando.

Este es el momento en que Dios, nuevamente, desea nuestra redención y no exige nada a cambio.

Es una oportunidad para sentir la amorosa presencia de Dios, mientras nos envuelve en un capullo seguro, protegiéndonos de cualquier peligro.

Permitámonos confiar en Él para corresponderle, y tomar los riesgos involucrados en el amor y el compromiso.