Si tú eres una madre judía tradicional, como yo, probablemente dedicas muchas horas a preparar Pésaj: limpiar, planificar, comprar, cocinar y servir. Sin embargo, cuando nos sentamos en el Séder para relatar nuestro nacimiento como nación, leemos sobre Abraham, Najor, los Sabios de Bené Brak, Iaakov y su suegro tramposo, Laván, y por supuesto sobre el Faraón.

Es fácil preguntar: ¿Dónde están las mujeres?

Señoras, no lo tomen como algo personal. También hay un hombre crítico en la historia que apenas aparece: ¡Moshé! El líder del pueblo judío sólo recibe un rol de narrador en todo el relato. Las personas mencionadas en la narración de la Hagadá son herramientas para transmitir la historia.

El foco principal de la Hagadá es la redención personal de Dios del pueblo judío. Este es un tema al que le damos honor cada día en nuestras plegarias. Nuestra conexión con Dios, y la de Él con nosotros, no se basa en el hecho de que Él haya creado el universo y la humanidad. Lo que resalta dramáticamente en la historia del Éxodo es su participación constante en nuestras vidas.

Obviamente, las mujeres tuvieron un rol central en la historia del Éxodo, tal como afirma el Talmud: “Israel fue redimido de Egipto por el mérito de las mujeres rectas de esa generación” (Sotá 11b).

Aquí hay cinco valientes heroínas que enfrentaron la tiranía, y sin ellas la redención de Pésaj no hubiera tenido lugar tal como la conocemos.

1. Iojeved – La madre de Moshé estuvo dispuesta a tener un hijo a pesar del decreto de muerte del faraón contra todo recién nacido judío. Ella ocultó a su bebé prematuro de los egipcios (antecesores de los nazis), luego tejió una canasta a prueba de agua y colocó al bebé en el Nilo. ¿Quién puede imaginar su agonía y su fe al rezar para que su preciado hijo sobreviviera? ¿Habrá llegado a tener el mínimo indicio espiritual de que ese niño cambiaría el destino judío?

2. Miriam – La hermana de Moshé sin duda tiene parte del crédito por el nacimiento de su hermano. Miriam fue una profetisa. Ella supo que había un rol especial para un hermano que tendría en el futuro. Siendo una niña pequeña, Miriam desafió a su padre, Amram, quien planeó divorciarse de su esposa para evitar tener más hijos, porque esos hijos estarían condenados al decreto de muerte del faraón. Como es sabido, Miriam le dijo: “Padre, tu decreto es peor que el del faraón. Él sólo decretó contra los niños, pero tú estás decretando también contra las niñas”. Miriam fue quien se quedó al lado del Nilo para observar qué ocurría con su hermano bebé que flotaba sobre el río. Cuando la hija del faraón rescató al bebé, Miriam aprovechó la oportunidad y se ofreció a buscar una mujer judía para que lo amamantara: su propia madre.

3 y 4. Shifra y Puá – Estas son las parteras que desafiaron la sentencia de muerte contra los recién nacidos judíos al ayudar en los partos y salvar innumerables vidas. ¿Quiénes eran estas mujeres misteriosas? Algunos comentaristas creen que eran Iojeved y Miriam. En hebreo ellas son llamadas: “hameialdot haivriot”, lo cual puede significar “las parteras judías” o “las parteras de los judíos”. Quienesquiera que fueran, estas mujeres se encuentran entre las primeras practicantes de la desobediencia civil.

5. Batia – La hija del faraón vio por inspiración Divina que ella sería quien criaría al redentor de Israel, y de acuerdo con el Midrash ella caminó cada día a lo largo del Nilo para encontrarlo. Batia rescató a Moshé, creyendo que él era ese niño judío elegido, y se atrevió a educarlo en el palacio, bajo la nariz del cruel tirano. ¡Qué increíble acto de belleza moral y valentía! Su nombre significa “hija de Dios”.

Iojeved, Miriam, Shifra, Puá y Batia ayudaron a “dar a luz” una de las mejores historias de la humanidad. Como está escrito: “Quien se extiende en el relato de la historia del Éxodo merece ser alabado”. Agrega color y profundidad a tu Séder recordando a estas mujeres sorprendentes que cambiaron la historia.