En Pésaj, los judíos de todo el mundo comen un pan especial muy delgado llamado matzá. La única diferencia entre él y el pan regular es que la matzá es horneada antes de tener la oportunidad de inflarse y subir. Pero el pan no es lo único que se infla. En ocasiones la gente también se infla al jactarse y actuar con vanidad. Una de las grandes lecciones de Pésaj es sobre cómo desinflarnos y aprender a mantener los pies en la tierra como la humilde y sagrada matzá.

En nuestra historia un niño aprende la lección de la matzá.

Uno de los mejores momentos de las vacaciones de Pésaj en nuestra comunidad es la feria anual de ciencias. Los niños vienen juntos a un gran auditorio desde escuelas de toda la región para mostrar sus proyectos y competir por el gran premio de un viaje a Israel. Aunque no ganó el gran premio, Alex Frankel se estaba sintiendo muy orgulloso de sí mismo, ya que uno de los jueces le acababa de decir que había ganado una mención de honor –y cincuenta dólares en efectivo para su proyecto de fotosíntesis.

Mientras Alex esperaba su premio, decidió mirar algunos de los otros proyectos. Se dio cuenta que el niño en el puesto siguiente había hecho un proyecto sobre cómo el pan y la torta se elevan y cómo la matzá sin levadura sigue siendo matzá. “Hey, eso está bueno”, le dijo al niño cuya etiqueta con el nombre decía ‘Yosi’. “Se nota que has trabajado duro, Yosi. Es una pena que no todos puedan ganar un premio como yo, ¿no?”.

Yosi sonrió incómodo y asintió. Alex esperaba no haber herido los sentimientos del niño, pero igualmente se había ganado el derecho a jactarse un poco, ¿no? Con la cabeza en alto, Alex miraba hacia abajo desde la punta de su nariz al proyecto del niño, y meneó su cabeza. “Disculpa que te diga, Yosi, pero si quieres ganar un premio el año que viene –como lo hice yo— tienes que hacer que las cosas se vean un poco más, eh… profesionales”.

Alex continuó dándole a Yosi una lista completa de consejos, mientras que Yosi escuchaba atentamente, asintiendo con su cabeza, y diciendo “buena idea” cada tanto.

De repente hubo una gran conmoción. Alex se dio vuelta para ver a todo el panel de jueces con grandes sonrisas en sus caras, junto a lo que parecían ser reporteros con grandes cámaras utilizando auriculares, apurados en su marcha.

Deben estar viniendo a darme mi premio, pensó.

“Un placer hablar contigo, Yosi, que tengas mejor suerte la próxima vez”, dijo Axel apurado mientras se metía la camisa dentro del pantalón y caminaba hacia la delegación para aceptar su premio.

A medida que el reportero se acercaba, Alex puso su sonrisa de ganador en su cara y estiró la mano. Pero en lugar de estrechársela, el hombre lo empujó hacia un lado. “Discúlpame, niño, no tengo tiempo para autógrafos. Tengo trabajo que hacer”. Alex no entendió. Se dio vuelta y los siguió, pero no tuvo que ir muy lejos ya que toda la delegación paró en el puesto adyacente al suyo, ¡justo enfrente de Yosi! Los flashes empezaron a dispararse, y el juez principal estrechó la mano de Yosi con una gran sonrisa y lo premió ceremoniosamente con un viaje gratis de ida y vuelta a Israel.

Alex no lo podía creer. ¡Yosi había ganado el gran premio! ¡Y aún más increíble era que todo el tiempo durante el cual él se había jactado sobre su propio premiecito, Yosi sabía que era el ganador del gran premio y simplemente se quedó allí humildemente sin decir nada!

Después de que se calmó la excitación y todos estaban empacando, Alex volvió a Yosi y estrechó su mano. “Supongo que piensas que soy bastante tonto, jactándome como lo hice, cuando tú eras el ganador real”.

Yosi sólo sonrió con sinceridad y dijo: “Todos aquí son ganadores, con o sin premio”, y le dio a Axel uno de los snacks de matzá que había traído.

Alex aceptó agradecidamente la matzá y pensó que al comer la matzá este Pésaj él podría aprender a ser un poco más “humilde” como ella.

Preguntas

3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Axel mientras hablaba con Yosi?

R. Se sintió orgulloso por haber ganado un premio y quería jactarse sobre eso con Yosi, quien supuestamente no había ganado nada.

P. ¿Cómo se sintió Axel al final?

R. Estaba sorprendido porque Yosi había ganado un premio mucho más grande que él y no se había jactado. Sintió que jactarse es tonto y decidió ser más humilde de ahora en adelante.

6 a 9 años

P. ¿Por qué crees que la matzá que comemos en Pésaj es un símbolo de humildad?

R. La matzá no leudada es plana y humilde. No se infla con aire en la forma en la que lo hace el pan normal cuando sube. Por lo tanto, simboliza humildad y nos enseña a tampoco dejarnos inflar con orgullo vanidoso. Pero más que esto, nuestros sabios y místicos enseñan que comer matzá en Pésaj puede realmente darnos un empuje espiritual en nuestros intentos de ser más humildes y mejores personas.

P. ¿Hay algún momento en el que deberíamos “inflarnos”?

R. Pueden haber ocasiones en las que tenemos que ponernos firmes para defender nuestros derechos o los de los demás. Además, deberíamos querernos a nosotros mismos y no tirarnos hacia abajo. Pero inflarse para jactarse y hacer que los otros se sientan mal no tiene cabida en una vida espiritual.

10 años y más

P. Pésaj es la festividad de la libertad del pueblo judío de la esclavitud en Egipto. ¿Quién crees que es más libre, alguien que se jacta sobre sus logros ante otros o alguien que los conserva humildemente para sí mismo? ¿Por qué?

R. La libertad, en un sentido espiritual, significa no depender de la aprobación de los demás para sentirnos bien sobre nosotros mismos, sino obtener nuestro sentimiento de autoestima de nuestra cercanía con Dios y de hacer lo correcto. Cuando nos jactamos, en realidad estamos diciendo apruébame, para que me pueda sentir bien acerca de mí mismo’. Una persona que es verdaderamente libre se siente bien sobre sí misma aún sin la aprobación de los demás.

P. Nuestros sabios enseñan que la masa de matzá sin hornear no comienza a elevarse mientras está siendo trabajada y amasada, pero una vez que se queda quieta comienza a inflarse y a subir. ¿Qué analogía crees que podemos aprender de aquí para la naturaleza humana?

R. Mientras una persona se mantenga ocupada haciendo cosas que valen la pena se sentirá bien sobre sí misma y no tendrá ninguna necesidad de rebajar a nadie, pero una vez que se ‘quede quieta’ va a comenzar a sentirse improductiva y mal sobre sí misma hasta que la única manera en la que pueda construirse sea rebajándo a los demás. ¡Un gran secreto de la felicidad es mantenerse ocupado haciendo cosas importantes!