Si amas limpiar, organizar, fregar, sacar brillo y desempolvar, este artículo no es para ti. Simplemente ignóralo y regresa a divertirte con tus productos de limpieza favoritos.

Pero si eres como yo y la idea de limpiar toda la casa y revisar los armarios y cajones por todo un mes te aterroriza y buscas cualquier otro proyecto para distraerte de esta masiva tarea hasta el último minuto, sigue leyendo.

Yo no disfruto limpiar y organizar y no soy una buena ama de casa, pero mi cerebro es más bien lineal y orientado a soluciones, así que con el correr de los años he desarrollado trucos probados que permiten incluso a la peor ama de casa llegar al Séder de Pesaj sin signos obvios de TEPT (Trastorno por estrés postraumático).

1. Consigue ayuda:

Delega todo lo que puedas y contrata la mayor cantidad de ayuda profesional que puedas pagar. Ahora no es el momento de ahorrar; velo como un sustituto de terapia por trauma.

Si estás planeando tener estudiantes o personas solteras para el Séder o para otras cenas en Pesaj, pídeles por adelantado si podrían contribuir con unas cuantas horas en las semanas antes de Pesaj para ayudarte a limpiar un cajón o unos cuantos estantes de tu despensa.

No me refiero a tus hijos o a tu esposo cuando digo “delega”. Ellos pueden y deben limpiar sus propios cuartos o posesiones, pero ellos no reemplazan a una persona de limpieza en quien puedes realmente confiar para hacer el trabajo con tus especificaciones exactas.

2. Despeja tu mente:

Asegúrate de salir al menos una vez al día a una actividad que no tenga nada que ver con limpiar: haz ejercicio en el gimnasio, ve a una clase de Torá, reúnete con una amiga para un café. No te sientas culpable por esto y no dejes que comentarios como: “Oh, seguramente te vas de tu casa para Pesaj”, te pongan nerviosa.

3. Ponte espiritual:

Utiliza la limpieza de Pesaj como una metáfora para búsquedas más espirituales. Mientras friegas tu refrigerador o limpias un cajón, imagina que estás limpiando tu mente de mugre y excesos, de malas tendencias, trivialidad, enojo, celos, etc. (Yo nunca he hecho esto, pero me parece que la idea tiene mucho potencial). Si no eres tan espiritual, quizás simplemente imagina que eres un esclavo en Egipto ¡y cuán maravilloso será cuando Dios te redima!

4. Ponte intelectual:

Baja la mayor cantidad de clases que puedas en tu mp3 o computadora y escúchalas mientras limpias, pones cloro, hierves, quemas con soplete, cocinas y horneas. Hasta este día yo asocio los últimos días antes de Pesaj con la fuerte y resonante voz de Rav Avigdor Miller sonando en la vieja grabadora que mi padre ponía en la cocina para sobrevivir los pesados trabajos de casherización. Y si prefieres buena música de fondo en vez de clases, ¡hazlo!

5. Enfócate:

Es clave recordar que el foco de la limpieza de Pesaj está en remover el jametz y no en realizar una limpieza de primavera. Sobrevivirás esto y después de Pesaj podrás hacer otros trabajos que no pudiste terminar.

Si priorizas y te mantienes organizada, eso te dará una sensación de control, muy necesaria para la salud mental. Saca tu calendario y cuenta en reversa desde la noche del Séder la cantidad de días que tienes para tener toda la cocina completamente “transformada” para el día antes. (Transformada es ese estado de éxtasis cuando la cocina está completamente libre de jametz, con ollas y sartenes, platos y cubiertos de Pesaj todos afuera de sus zonas de almacenaje de todo el año, toda la comida de Pesaj e ingredientes comprados y accesibles, todas las superficies en contacto con comida cubiertas, todos los hornos limpios y casherizados).

Entonces… espera ¿sabes qué? Dale un pequeño vistazo a mi propio calendario de limpieza:

Noche del Séder

3 últimos días antes del Séder: comprar lácteos y verduras, cocinar y congelar (Durante estos días puedes pedirle a tus hijos que te ayuden a limpiar los muebles y paredes del salón y del comedor).

4 días antes del Séder: Hacer tu cocina "Casher para Pesaj"

5 días antes: limpiar cajones de ollas, cajones de cubiertos y desechables y comprar cosas de despensa

6 días antes: limpiar closet de especias, estantes de la despensa y cocina

Una semana antes: limpiar refrigerador, congelador y comprar carne y pollo

8 días antes: ¡siéntete libre de limpiar lo que quieras! Ups, eso es hoy...

Por supuesto, cada quien tiene su propio ritmo y personalidad y esto es solamente un ejemplo de lo que funciona para mí. Una amiga dijo que ella hace toda la cocina en tres días completos una semana antes de Pesaj y luego se van de vacaciones familiares por dos días, regresa revitalizada y con energías dos días antes de la noche del Séder y cocina desde la mañana hasta la noche.

Mientras hagas las cosas que te gusta hacer la mayoría del tiempo, dejando el tiempo necesario para quitar el verdadero “jametz” de las áreas problemáticas, debieras poder mantenerte a flote… ¡quizás incluso divertirte!

¡Feliz limpieza de Pesaj y no dejes que nadie te llame tonta!