Comencemos con una pregunta obvia: ¿por qué esta festividad se llama “Purim” (sorteo)? ¿Por qué no tiene un nombre relacionado con alguno de los temas centrales del día, tales como “Salvación”, “Teshuvá” (retorno a Dios); “Unidad”, “Kabalat HaTorá” (recibir la Torá), etc.?

Es importante recordar que Purim es una festividad rabínica. Mientras que todas las festividades de la Torá, como Pésaj, Rosh Hashaná y Iom Kipur, son inherentes al hecho de ser judíos, el pueblo judío existió casi mil años sin Purim. ¿Qué fue lo que hizo que Purim fuera una parte esencial del año judío y de la vida judía? Para entender esto, necesitamos ver cómo y de qué manera entra este capítulo en la historia judía.

Antes de la destrucción del Primer Templo, aparentemente lo teníamos todo: nuestra propia tierra, unidad física, Beit HaMikdash (el Templo en Jerusalem), profecía, milagros diarios, etc. Pero con el jurbán (la destrucción del Templo) perdimos todo.

Purim tuvo un rol clave para ayudar al pueblo judío a enfrentar esa nueva realidad de jurbán y galut (destrucción y exilio).

La Guemará resalta un versículo de la Torá como una alusión a Purim (Devarim 31:18): “Veanojí haster astir panai baiom hahu al kol haraá asher asá, ki fanaj el elohim ajerim – Y ese día por cierto ocultaré Mi rostro por todo el mal que ellos [los judíos] hicieron, porque acudieron a otros poderes”. Por lo tanto, una clave para entender Purim es esta idea de que Hashem oculta Su rostro y actúa específicamente por detrás de la escena.

Para entender esto, veamos qué ocurrió en la historia de Purim.

Purim de la A a la Z

  1. La Meguilá comienza contándonos que el rey Ajashverosh hizo un gran festín.

  2. Al estar borracho, le ordenó a su esposa, la reina Vashti, que se presentara ante sus invitados. Ella se negó y Ajashverosh ordenó que la mataran.

  3. Convencen al rey para que elija una nueva reina con un gran concurso de belleza.

  4. Cuando Ester es llevada a la fuerza de la casa de Mordejai para participar en ese “concurso”, Mordejai le dice que se cuide de no revelar su origen judío.

  5. Ajashverosh elige a Ester como su reina. Ella es cuidadosa y oculta su judaísmo, tal como le instruyó Mordejai.

  6. Bigtan y Seresh, dos de los siervos del rey, planean asesinar al rey. Mordejai los escucha y le informa a Ester, lo que frustra su plan. En las crónicas del rey queda registrado que Mordejai salvó la vida del rey.

  7. Hamán sube a un puesto de poder gracias a su cercana relación con el rey.

  8. El rey ordena que todos se prosternen ante Hamán. Todos, incluso los judíos, cumplen con su orden. Excepto Mordejai, quien se niega a prosternarse ante él.

  9. Por lo menos en parte debido a su furia con Mordejai, Hamán planea destruir a todos los judíos. Basado en un sorteo (purim) efectuado el 13 de nisán (el primer mes del año judío), el día elegido para exterminar a los judíos es el 13 de adar (el décimo segundo mes, exactamente once meses más tarde). Ajashverosh acepta el plan de Hamán, y envía un decreto autorizando el asesinato de todo hombre, mujer y niño judío.

  10. Cuando Mordejai se entera de esto, le envía un mensaje a Ester suplicándole que interceda en defensa de su pueblo.

  11. Ester sugiere que tal vez sea mejor esperar hasta que el rey mismo la mande a llamar, porque era una ofensa capital que alguien se acercara al Rey sin haber sido convocado.

  12. A Mordejai le preocupó que Ester no tomara demasiado en serio el decreto contra los judíos. Le dice que si ella no está dispuesta a arriesgar su vida por el pueblo judío, entonces finalmente los judíos se salvarían a través de otra fuente, pero ella y toda su casa serían destruidos.

  13. Ester acepta hablar con el rey, pero pide que todo el pueblo judío ayune y clame a Hashem (junto con ella) durante tres días seguidos (el 13, 14 y 15 de nisán).

  14. Ester se acerca al rey la noche del 15 de nisán (la noche del Séder) y él le perdona la vida. Sin tener idea de qué pedido podía ser tan importante como para que Ester arriesgara su vida para hablar con él, el rey le ofrece entregarle hasta la mitad de su reino. Ester sólo le pide que él y Hamán asistan a un banquete privado al día siguiente (es decir, el 15 de nisán).

  15. Durante el banquete, el rey repite su oferta de entregarle a Ester hasta la mitad de su reino. Una vez más ella sólo pide que el rey y Hamán asistan a un segundo banquete al día siguiente, el 16 de nisán.

  16. Entre estos dos banquetes reales privados, cuando Hamán se sentía en la cima del mundo, se cruza con Mordejai, quien una vez más se niega a prosternarse ante él. Esto enfurece a Hamán y decide construir una horca muy alta y pedirle permiso al rey de inmediato (antes de que comience el segundo banquete) para colgar a Mordejai.

  17. En la misma noche, entre los dos banquetes, el rey no puede dormir. Termina leyendo las crónicas reales y se da cuenta que aunque Mordejai le salvó la vida hace algunos años (del plan de Bigtan y Seresh), nunca fue debidamente recompensado.

  18. Justo en ese momento, en la madrugada del 16 de nisán, Hamán llega para hablar con el rey para poder colgar a Mordejai en la gran horca que había erigido.

  19. Sin embargo, antes de que Hamán tenga la oportunidad de efectuar su pedido, el Rey Ajashverosh le ordena colocar a Mordejai sobre el caballo real y llevarlo por la ciudad brindándole grandes honores, como una recompensa a Mordejai por haber salvado la vida del rey.

  20. Justo después de esta terrible desilusión para Hamán, y precisamente cuando él había comenzado a planear con su esposa y sus consejeros cómo podían vengarse de Mordejai, los siervos del rey llevan a Hamán al segundo banquete (el 16 de nisán).

  21. Durante este segundo banquete, finalmente Ester revela su identidad judía y confronta a Hamán por tratar de matarla a ella y a todo su pueblo.

  22. El rey sale al jardín para tratar de organizar sus pensamientos, y descubre la elevada horca que Hamán construyó para colgar a Mordejai (la misma persona que el rey acaba de comprender que le salvó la vida). Mientras tanto, Hamán se acerca a Ester para suplicar por su vida, tropieza y cae sobre ella. En ese momento entra el rey y ordena que Hamán mismo sea colgado en la horca que él construyó.

  23. Mordejai recibe tanto los bienes como el puesto de Hamán en el reinado.

  24. Luego de un nuevo pedido de Ester, el rey emite un nuevo decreto, permitiendo que los judíos luchen contra sus enemigos el día 13 de adar (once meses más tarde).

  25. Los judíos luchan y vencen a sus enemigos el 13 de adar, y celebran su victoria el 14, excepto los judíos de Shushán que vencieron a sus enemigos el 13 y el 14 de adar y sólo celebraron la victoria el 15 de adar.

  26. Se estableció Purim para celebrar nuestra milagrosa victoria y supervivencia. En la mayoría de las ciudades se celebra el 14 de adar y en todas las ciudades amuralladas como Shushán, el 15 de adar.

Emerge un patrón

El patrón distintivo que impregna toda la historia de Purim es la carencia de milagros obvios. Más bien hay una serie increíble de lo que puede considerarse “coincidencias fortuitas”. Si bien cada detalle por separado puede no parecer algo significativo, todos esos detalles juntos fueron los que salvaron de la destrucción al pueblo judío.

Esto fue lo que fijó el tono de toda la historia judía desde entonces, particularmente en los remarcables eventos de Israel en nuestros días.

Probabilidad vs. Hashgajá (Supervisión Divina)

El término Purim, en referencia al sorteo que efectuó Hamán para determinar el mejor momento para destruir a los judíos, nos enseña que el concepto de la probabilidad es central en la festividad. Toda la historia de Purim gira en torno a cómo debemos ver lo que en nuestras vidas y en el mundo parece ser obra del azar. El mensaje de Purim es que Hashem trasciende y controla lo que generalmente percibimos como teva (las leyes de la naturaleza), y, por lo tanto, no existen las probabilidades ni el azar. Si fuéramos capaces de mantener esta consciencia respecto a que todo lo que ocurre en verdad es la hashgajá de Hashem, y necesariamente para nuestro bien, entonces seríamos capaces de mantener la verdadera simjá (alegría) de Purim durante todo el año.