Una gran lección de Purim es que a veces las cosas que parecen malas son en realidad mecanismos ocultos que Dios utiliza para darnos algo bueno. En la Meguilá, la historia de Purim, las cosas se veían realmente mal para el pueblo judío. Hamán, un terrible antisemita, se transforma en el primer ministro del rey y planea matar a los judíos. Entonces Ester es forzada a dejar su casa y a casarse con el desagradable y malvado rey. Pero a medida que la historia se desarrolla vemos como todas estas cosas eran en realidad partes del plan oculto de Dios para traernos un gran bienestar.

Todos nosotros tenemos ‘historias de Purim' privadas que están ocurriendo en nuestras vidas. Pero podemos estar seguros de que, aun cuando las cosas parecen oscuras, en realidad, Dios nos está entregando un bien escondido.

En nuestra historia, un niño participa en un ‘viaje de Purim' no planificado.

Yo sentí el golpeteo seco de la rueda pinchada, y no lo podía creer. ¿Cuántas cosas podrían salirle mal a una persona en un día? Yo me bajé de mi bicicleta, saqué rápidamente la cámara de repuesto que siempre llevo en mi bolso, y me puse a trabajar. Estaba enojado pero no realmente sorprendido, porque simplemente había sido uno de esos días, tú sabes, la clase de día que tienes cuando te levantas con el pie izquierdo y nunca encuentras la forma de reponerte.

En realidad el día empezó muy bien. Recibí una llamada de un par de amigos y quedamos en ir a la ciudad a la gran exposición de última tecnología en el museo de ciencias. Se suponía que iba a ser asombrosa. El señor Shapiro iba a llevarnos a todos en su furgón. El único inconveniente era que teníamos que encontrarnos en la casa de Sam porque su padre no quería hacer cien paradas, e iban a salir exactamente a las dos, estuviéramos ahí o no.

No hay problema, pensé yo. Mi papá es realmente bueno con esas cosas y yo estaba seguro que no le molestaría llevarme en su auto a través de la ciudad adonde vivía Sam.

Bueno, ese fue mi primer error. Mi padre se sintió realmente mal, pero tenía una junta importante ya programada y no iba a estar en casa.

Era un problema, pero no tan malo, porque yo todavía tenía mucho tiempo para ir en bicicleta. Pero ni eso resultó ser tan simple como yo pensé porque aunque mi bicicleta estaba atada al poste de luz en frente de mi casa, ¡yo no tenía ni idea adónde había dejado la llave!

Finalmente encontré la llave, de todos los lugares posibles, ¡estaba en la casa de muñecas de mi hermana! Yo estaba atrasado y apurado, pero estoy en buena forma, por lo que lo podía hacer.

Le di un beso de despedida a mi mamá y salí al camino que me llevaría directamente hacia allí de la manera más rápida. ¡El único problema es que el camino estaba cerrado! Sólo mi suerte, sólo ese día, ellos decidieron pintar de nuevo las rayas separadoras de carril por primera vez en años. Yo estaba loco, pero cuando el policía de tránsito grandote me indicó que tome la desviación yo no iba a discutir.

Era la 1:45 pm, y llegar al furgón a tiempo se estaba convirtiendo en algo muy difícil. Aceleré lo más que pude a través del camino de desviación, sinuoso y lleno de baches. Quizás llegue después de todo, pensé. En ese momento se me pinchó la rueda.

Bueno, con mi inflador viejo y agujereado, y la llanta oxidada, ¡cambiar la rueda me llevó casi una hora! Ya estaba todo perdido. No había forma de que Sam y la pandilla estuvieran todavía allí. Me di vuelta y comencé a volver a casa, ¿qué más había para hacer? ¡Todo estaba saliendo simplemente mal!

Yo volví a mi calle y podía ver mi casa. Ey, ¿Por qué estaba el auto de mi papá de nuevo en el camino de entrada, qué pasó con su junta? ¿Y por qué estaban él y mi mamá saliendo apurados de la casa de esa manera?

Entonces mi mamá me vio viniendo, ella y mi papá comenzaron a correr rápidamente en dirección a mí. "¡Mark! ¡Mark! No lo puedo creer. ¿Estás bien? Yo no entendía. ¿Cómo se enteraron que mi rueda se pinchó? Mi mamá se veía como si hubiese estado llorando. O sea, yo estaba bastante desilusionado conmigo mismo, pero no era TAN malo. Traté de calmarla.

"Está bien, mamá, solamente se me pinchó la rueda y perdí el aventón. Es sólo un poco de mala suerte..."

Ella miró a mi papá y me dio un gran abrazo. "¿Mala suerte?" dijo mi papá. "Mark, ¿sabes lo que pasó?"

Yo di vuelta mi cabeza en signo negativo.

Mi madre habló lentamente. "Mark, el furgón sufrió un accidente".

"¿¡Qué!?"

"Tus amigos están un poco sacudidos, pero gracias a Dios van a estar bien. Los padres de todos los chicos ya han sabido de sus hijos, pero cuando yo no escuché nada de ti,... yo... yo no sabía qué pensar. Entonces tu padre volvió rápidamente de su reunión y estábamos justo saliendo al hospital para buscarte. ¡Pero ahora veo que hemos tenido un milagro!"

¡Huau! Yo estaba demasiado sorprendido como para siquiera hablar. ¡Todo el tiempo, toda la ‘mala suerte' que yo estaba teniendo era solamente la manera de Dios de mantenerme fuera del accidente! Puedes apostar que voy a poner atención extra cuando escuche la historia de Purim este año. Después de todo, ¿cuánta gente tiene la chance de vivir la historia en primera persona?

Preguntas Para Discutir

De 3 a 5 años

P. ¿Cómo se sintió Mark cuando perdió el aventón?

P. ¿Cómo se sintió al final?
R. Él se sintió agradecido cuando vio cómo lo que él pensaba que era mala suerte era en realidad Dios haciéndole perder el aventón para que no estuviera involucrado en el accidente.

De 6 a 9 años

P. ¿Qué piensas que aprendió Mark de lo que pasó ese día?
R. Mientras él estaba tratando de encontrarse con sus amigos y se topó con tantos obstáculos, él estaba viendo lo que pasaba como algo negativo. Él aprendió que cosas negativas pueden resultar en verdad positivas y vio como Dios estaba cuidándolo y ayudándolo a vivir su propio milagro privado de Purim.

P. ¿Deberíamos enojarnos cuando las cosas salen mal?
R. Aunque es difícil no hacerlo, debemos al menos tratar de recordar que en el fondo lo que esta pasando es solamente un historia de Purim con un final feliz que algún día seremos capaces de ver.

10 años y más

P. ¿Qué tipo de milagro te parece que es más grande, uno que se ve abiertamente o uno que está disfrazado como coincidencia o ‘suerte'?
R. El primer tipo es ciertamente más dramático, pero realmente el milagro de tipo escondido es aún más profundo, porque cuando presenciamos uno, podemos usarlo para recodar que Dios está con nosotros en nuestra vida diaria y podemos inspirarnos para ser gente mejor y más espiritual.

P. Aunque Mark fue "salvado" del accidente y no se vio involucrado, sus amigos sí estuvieron involucrados. ¿Por qué no les pasó algo bueno a ellos también?
R. A veces lo bueno no es fácilmente visible. En el caso de los amigos de Mark, lo bueno estaba escondido aún más profundamente de lo que estaba en el caso de él. Posiblemente algo aún peor podría haberles pasado a ellos después si Dios no los hubiese dejado a ellos tener el accidente menor, o posiblemente la experiencia los va a llevar a grandes cambios positivos en sus vidas. Nosotros nunca podemos saber con seguridad qué o por qué, pero podemos confiar y saber que nada ocurre fuera del plan hecho a medida por Dios para cada uno de nosotros, y todo al final resultará ser para nuestro bien eterno.