Para conectarnos con la energía de Purim, nos disfrazamos con prendas que revelan aspectos de nuestro yo interno que de otra forma permanecerían escondidos. El tema del ocultamiento impregna el día. Es una maravillosa oportunidad para expresar un ámbito de nosotros que no compartimos a menudo.

La alegría de Purim puede incluso extenderse y transformar a los humildes productos. La cremosa y suave textura de un pudín de calabaza brilla con un tono naranjo brillante. Un kugel de zapallito (calabacín) es una sedosa porción de cremosa bondad. El suave kugel de brócoli es un verde resplandeciente. Buñuelos de champiñones o espinaca triangulares, de masa filo, revelan un relleno oculto que nos permite regocijarnos en la alegría de Purim con cada mordida.

Los vegetales a menudo reciben una mala crítica. Ellos también quieren sacarse de encima esa reputación de que debemos comerlos porque son buenos para nuestra salud y quieren vestirse de “postre”. A todo el mundo le gusta el postre. Al preparar platillos saludables para enviar en nuestras canastas de Purim, ayudamos a nuestros amigos a conservar la salud y además, a comer un poco de postre.

¿Por qué no dejar que nuestro Mishloaj Manot consista de una bandeja presentando un trío de kugels de vegetales? Un generoso cuadrado de cada uno acompañado de unos racimos de uvas o gajos de naranja hace una presentación hermosa para la comida festiva. Al tomarnos tiempo de preparar una delicia casera, todos en la casa ven, y huelen, el esfuerzo. Que forma más deliciosa y saludable de aumentar el amor y la amistad entre los judíos.

Kugel de Calabaza

8 porciones

Prepara una fuente para horno de 40 x 30 centímetros y de 6 centímetros de profundidad forrándola con papel mantequilla.

1 calabaza grande, pelada, sin semillas y cortada en trozos grandes.

4 huevos, separados.

1/3 taza de margarina o aceite.

1/3 taza de azúcar.

1 cucharita de sal.

½ cucharita de pimienta blanca.

1 taza de harina.

Cocina la calabaza al vapor poniéndola sobre agua hirviendo durante 15 o 20 minutos. Cuando esté suficientemente fría como para tocarla, pon los pedazos en un procesador de alimentos y hazlos puré hasta que estén suaves.

Precalienta el horno a 180ºC.

Bate las claras de huevo hasta que estén firmes y déjalas aparte.

En una batidora, agrega la margarina o el aceite y el azúcar y bate por unos minutos hasta que el azúcar se disuelva.

Agrega gradualmente las yemas de huevo y continúa mezclando.

Agrega el puré de calabaza y los aliños y mezcla.

Agrega la harina y mezcla solamente hasta que la harina se absorba.

Retira el recipiente de la batidora e incorpora a mano suavemente las claras batidas para no bajar las claras.

Vierte el pudín en la fuente y hornea durante 50-60 minutos o hasta que esté ligeramente dorado encima y bien armado.

Este kugel puede comerse caliente o a temperatura ambiente y se congela bien.

Kugel de Zapallitos Italianos (Calabacín) o Brócoli

8 porciones

Zapallitos (calabacín) rallado o brócoli picado forman el cuerpo de estos adorables budines. (Un procesador de alimentos hace que el trabajo sea más rápido). Una salsa blanca les da cuerpo y yemas de huevo y claras batidas se agregan, como en un soufflé.

3 cucharadas de margarina.

3 cucharadas de harina.

2 tazas de leche de almendra o de soya sin azúcar.

½ cucharita de sal.

¼ cucharita de pimienta.

Uno de los siguientes ingredientes:

8-10 zapallitos (calabacines), rallados o 1 bolsa de 800 gramos de brócoli congelado picado gruesamente.

2 cebollas, picadas finas.

2-3 cucharadas de aceite de oliva.

1 cucharita de sal.

½ cucharita de pimienta.

4 huevos separados, con las claras batidas hasta que estén firmes.

Prepara una fuente de 40 x 30 centímetros y una profundidad de 6 centímetros, forrándola con papel mantequilla.

Precalienta el horno a 180ºC.

Para hacer la salsa blanca, calienta la leche hasta justo antes de hervir.

En una cacerola, derrite la margarina a fuego medio. Agrega la harina y cocina, revolviendo continuamente hasta que la pasta haga un poco de burbujas y la harina esté cocida pero no dorada. Agrega la leche caliente y cocina hasta que la salsa espese. Baja el fuego y cocina por unos cuantos minutos más. Aliña con sal y pimienta y deja aparte.

Calienta el aceite de oliva en una sartén profunda. Saltea la cebolla por unos cuantos minutos o hasta que esté transparente y luego agrega los zapallitos (calabacines) o el brócoli.

(Si estas haciendo kugel de zapallitos (calabacín), tiene que cocinarse por unos 20 minutos porque suelta mucho líquido. Si estás haciendo el kugel de brócoli, saltea por unos 5-10 minutos).

Aliña con sal y pimienta.

Agrega la salsa blanca y las yemas de huevo, una a la vez.

Agrega las claras.

Vierte el pudín en la fuente y hornea por unos 50-60 minutos.

Triángulos de Masa Filo con Relleno de Champiñones

Alcanza para 2 docenas

La forma de estos triángulos de masa filo me recuerda el sombrero de tres puntas de Hamán.

2-3 cebollas moradas, rebanadas delgadas.

1,5 kilogramos de champiñones, limpios y rebanados delgados.

3 cucharadas de aceite de oliva.

½ cucharita de sal.

¼ cucharita de pimienta.

400 gramos de masa filo.

2-3 cucharadas de margarina, derretida.

Primero haz el relleno calentando el aceite en una cacerola. Fríe la cebollas a fuego medio durante unos minutos y luego agrega los champiñones. Sube un poco el fuego y cocina hasta que todo el líquido se evapore, 20-30 minutos. Deja aparte para enfriar.

Cuando se trabaja con masa filo, debes trabajar rápida y metódicamente. Si la masa se seca, se hace muy difícil de manejar.

En un mesón limpio y seco, saca la masa del paquete y desenróllala. Ten tu margarina derretida y un cepillo de pastelería a mano. Cubre la masa con un pedazo de toalla de papel ligeramente humedecida.

Saca una hoja de la masa filo y píntala ligeramente con la margarina. Toma 2 hojas más y haz lo mismo.

Corta 3 tiras a lo largo. Ahora tienes 3 tiras, del ancho de 3 hojas.

Pon una cucharada de relleno en la esquina de debajo de cada tira. Dobla la esquina hasta el otro lado para encerrar al relleno. Comienza a doblar el paquete como una bandera por toda la tira hasta que llegues al final. Este es tu primer triangulo. Entusiásmate. Se hace rápidamente una vez que te acostumbras. Sigue hasta que la masa o el relleno se hayan acabado. Pincela la parte de arriba de cada paquete con un poco de margarina.

Pon los paquetes en una bandeja de horno forrada con papel mantequilla y hornea a 200ºC durante 20-25 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.