"Hola a todos, bueno, esta va a ser una petición muy extraña. Pero le estoy pidiendo a cada uno de ustedes que me ayuden".

Así es como comencé un correo electrónico masivo que envié hace dos años. Todavía soltera a los 39 años, realmente no quería entrar sola a los cuarenta. A pesar que conozco muchas mujeres que se casaron por primera vez en sus cuarentas, incluyendo a mi hermana que se caso a los 43, sentí que ese año realmente debía probar algo diferente, algo más serio para poder llegar a mi objetivo.

Estaba pensando sobre todo esto en el mes hebreo de Elul, el mes cuyo acrónimo de las letras en hebreo "Alef", "Lamed", "Vav", "Lamed" representa las palabras "Ani Ledodi Vedodi Li" que significan "Yo soy para mi amado y mi amado es para mí" (El cantar de los cantares, 6:3). ¡Que romántico! Ocho años antes cuando aprendí esto, pensé, Elul es el mes en el que me quiero casar. Pero mientras pasaba cada Elul, me sentía triste de saber que tal vez pasaría por lo menos otro año hasta aquella boda. ¿Y qué pasaría si no fuera a llegar nunca?

Pero al haber cumplido 39 años, recordé una hermosa enseñanza jasídica sobre el mes de Elul. Es en este mes que "el Rey está en el campo". En Likkutei Torá, el Rabino Schneur Zalman de Liadi habla de esto en una parábola:

Antes que un rey entre a su ciudad, sus habitantes salen a saludarlo y a recibirlo en el campo. En aquel momento, quien sea que lo desee recibe permiso [y puede] para aproximarse a él y saludarlo. Él los recibe a todos amablemente y muestra a todos un rostro sonriente...

En Elul, Dios está accesible a cada uno de nosotros de una manera en la que no está el resto del año.

 ¿Qué significa esto exactamente? Éste mes es un momento muy propicio para rezos, auto-introspección, y arrepentimiento. Mientras nos vamos acercando a Rosh Hashaná nos damos cuenta que a pesar de que Dios está con nosotros todo el año, en Elul, Dios está accesible a cada uno de nosotros de una manera en la que no está el resto del año. Éste es el momento para realmente abrir nuestros corazones y recordar que Dios está justo aquí.

Con eso en mente, escribí el siguiente correo electrónico a toda mi familia y amigos, judíos de distintos orígenes y tendencias, y a mis amigos no judíos también.

Hola a Todos,
Bueno, esta va a ser una petición muy extraña. Pero le estoy pidiendo a cada uno de ustedes que me ayude. El jueves por la noche comienza el primer día del mes hebreo de Elul, el cual tiene mucho significado en el calendario judío. Es el mes anterior al comienzo del nuevo año. Y yo estoy triste que otro año ha pasado y todavía no he encontrado a mi Beshert (alma gemela) ni me he casado.

¡Aquí es donde ustedes entran en juego! Le estoy pidiendo a cada persona en mi lista de correo que diga una plegaria especial para mí en algún momento de la próxima semana para que pueda conocer a mi alma gemela, y casarme. Ésta sería una excelente oportunidad para interceder por otros que conozcan y también se quieran casar (incluyéndolos a ustedes mismos, si es aplicable). La plegaria no debe ser nada formal, simplemente usen sus propias palabras. Si no creen en Dios, entonces sencillamente manden este mensaje al universo, ¡a nadie y a todos! No puede hacer mal, ¿verdad?

¡Pero esperen, hay más, háganlo ahora y recibirán como regalo extra una increíble fotografía, especialmente elegida para ustedes, la cual les enviare por correo electrónico! ¡Que buen negocio!

¡Y eso no es todo! Sólo por estar en mi lista de correo, recibirán, gratuitamente, una inspiradora foto de una novia que tomé en el Kotel (Muro de los Lamentos) en Israel.

Ese es el trato. Avísenme cuando hayan dicho una plegaria (o lo que les sea cómodo) por mí (y por cualquier otro que lo necesite), ¡y les enviaré una foto especialmente escogida para ustedes!

 

¡Gracias! Con cariño,
Batsheva.

Las respuestas que recibí fueron increíbles. Tanta gente me contó sobre como rezaron por mí. Algunos amigos en Israel hicieron visitas especiales al Muro de los Lamentos por mí. Incluso mis amigos que están realmente desconectados de su judaísmo y mis amigos no judíos estuvieron contentos de tomar parte.

Es gracioso que con todo el flujo de amor y apoyo, para noviembre yo me había olvidado completamente sobre mi petición. Estaba tan comprometida con mi nuevo y exigente trabajo, y lo que es más importante, con mi nueva relación formal, que para el tiempo que yo estaba lista para comprometerme, ni siquiera se lo había mencionado a mi futuro prometido, a pesar que nos conocimos al final de Elul.

Fueron algunos familiares los que me recordaron. Querían que esperara unos meses para anunciar el compromiso. "¿Qué pensarían todos los familiares y el resto de la gente después que mandaste ese correo pidiéndoles que recen para que conozcas a tu alma gemela, y ahora, sólo tres meses después estás comprometida? ¡Van a pensar que estás loca!".

Yo pensé que esa era una interesante manera de verlo, pero según mi manera de verlo, en vez de pensar que soy una loca, mis familiares y amigos podrían realmente ver que cuando una persona está dispuesta a abrir su corazón, humillarse a sí misma para pedir ayuda a otros, y verdaderamente rezar, ¡podría realmente funcionar!

En el mes de Elul todo es posible. Mientras Rosh Hashaná se acerca, estamos entrando en el tiempo en el cual todos somos enjuiciados, así que es mucho más dulce que se nos dé esta oportunidad para presentarnos a nosotros mismos ante el Rey del universo en una forma no sentenciosa. Así que, aprovecha este tiempo, anda "sal al campo", abre tu corazón con honestidad y dile al "Rey" que es lo que necesitas. ¡Quién sabe! Funcionó para mí.