Toda persona tiene algo por lo cual está viviendo. Llamaremos a esto un "fundamento personal". Para algunos es el dinero, para otros el prestigio, para otros la búsqueda de placer. Ahora imaginemos que te enfrentas a una situación en la que estás a punto de perder todo – tu trabajo, tu casa, tu automóvil, incluso tu salud y tu familia (Dios no lo permita). Pero... te dan la opción de aferrarte a UNA SOLA COSA, sólo una cosa. ¿Cuál sería?

* * *

Presupuesto a Futuro

Esta semana comienza el mes de Elul. En muchos aspectos, éste es el momento más importante del calendario judío. Como el mes que precede a las Fiestas (Iamim Noraim), Elul es un período crucial de preparación.

Para empezar, preguntemos: ¿De qué se trata Rosh Hashaná?

Imagina que eres un investigador científico y que tu trabajo es financiado a través de una fundación filantrópica. Cada año, debes comparecer ante la junta de directores y presentar un resumen de tus logros alcanzados durante el año que acaba de pasar. La cantidad de dinero que la junta te otorgará para el próximo año se basará en lo bien que hayas utilizado el presupuesto del año pasado, y en la solidez de tus planes para el próximo año. Por supuesto, si has malgastado los recursos y no estás preparado para el futuro, tus posibilidades de recibir una subvención adicional son muy reducidas

Esto es lo mismo que ocurre en Rosh Hashaná. Desde la creación de Adán y Eva, Rosh Hashaná ha sido el día en que todo ser humano (por así decirlo) es creado de nuevo. Nos presentamos ante nuestro Creador y decimos: "Así es como he utilizado mis recursos, y este es mi plan para el futuro".

* * *

Apreciando el Regalo

Este es un negocio bastante serio. La vida no debe ser tomada por sentado. La vida es un regalo precioso. Es delicada y frágil, y puede ser quitada en cualquier momento.

Cuentan la historia de un escultor que estuvo a cargo de diseñar un caballo de bronce para la plaza del pueblo. Después de muchos meses de trabajo, produjo una escultura con perfecto detalle, que mostraba cada nervio y cada folículo piloso. ¡Era realmente una obra maestra! Sin embargo, cuando la estatua fue colocada con orgullo en la plaza del pueblo, todo el mundo pasaba a su lado y la ignoraba. El escultor estaba muy decepcionado al ver que todo su arduo trabajo no era apreciado. Finalmente un amigo le dijo: "Creo que el problema es que el caballo es tan perfecto, ¡que la gente piensa que es real! Pero si le haces una fisura, entonces la gente se dará cuenta de que es una obra de arte".

El punto de esta historia, explica el Jatám Sofer, es que nuestras vidas están llenas de bendiciones. ¡Nuestros ojos por sí solos valen muchos millones de dólares! ¡Pero no debemos tomar nuestro "presupuesto" por sentado!

La relación de una persona con Dios es similar a la relación de un padre con un hijo. Por ejemplo, ¿qué ocurre cuando un niño pide una galleta? El padre felizmente le da una. Pero que ocurre si el niño muestra una falta de apreciación (negándose a decir "gracias", o tirando la comida al suelo), ¿crees tú que el padre le dará al niño otra galleta? ¡De ninguna manera!

Ahora imagina que el niño toma la galleta y dice algo así como: "Muchísimas gracias. Esta galleta es dulce, fresca y deliciosa. Realmente aprecio el esfuerzo que hicieron para conseguirme esta galleta". ¿Qué van a decir a los padres cuando el niño levante la vista tímidamente y pida una segunda galleta? "¡Será un placer!".

Este Rosh Hashaná, ¿seremos capaces de presentarnos ante Dios con confianza? Sólo lo lograremos si hemos realizado un verdadero cuestionamiento espiritual – ¿qué somos y hacia dónde nos dirigimos? Ya que si no tenemos esta claridad, entonces ¿cómo podemos esperar que Dios (la junta de directores) nos conceda un año más de vida?

* * *

Fundamento Personal

Hay algunas costumbres especiales, que los judíos realizamos durante el mes de Elul, que nos ayudan a llevar a cabo la tarea que tenemos por delante. Una de ellas es la recitación diaria del Salmo 27. Allí, el rey David, exclama:

"Una sola cosa pido... habitar en la casa de Dios todos los días de mi vida".

El rey David nos dice una idea muy profunda: Si yo estuviera completamente desposeído y sólo pudiera elegir una sola cosa, serías Tú, Dios. Ese es mi "fundamento personal". Una relación con Dios reemplaza todo lo demás, porque Él es la fuente de todo. Sin peros.

Entender esto es todo el sentido del mes de Elul.

No hace mucho tiempo yo estaba sentado estudiando Torá en una sinagoga cerca de mi casa. Esta sinagoga está situada en el sótano de un gran edificio de apartamentos. (En Israel, el sótano de cada edificio es un refugio antibombas).

Así que estoy sentado en este refugio antibombas convertido en sinagoga, y estoy pensando que si alguna vez (Dios no lo quiera) debe haber una guerra, este refugio antibombas sería un buen lugar para quedar atrapado. Hay libros de Torá, rabinos estudiosos y santidad impregnada en las paredes. ¡Podría pasar semanas aquí!

Entonces recordé una época de mi vida en la que yo era menos observante. Había salido una noche con algunos amigos a escuchar un poco de música en una taberna local. Cuando nos preparábamos para volver a casa, descubrimos que soplaba un viento de 100 kilómetros por hora y que había caído un metro de nieve. ¡Se trataba de una tormenta! Las calles fueron clausuradas y toda la ciudad se detuvo por completo. Nadie iba a ninguna parte. Estábamos desamparados. Atrapados por la nieve.

Pasé las siguientes 48 horas en la taberna con un grupo de extraños, y recuerdo que en aquel momento me consideraba afortunado de haber quedado atrapado allí y no en otro lugar. Habían muchas cosas para mantenernos entretenidos: juegos de vídeo, una mesa de billar, un magnífico sistema de sonido, etc. ¡Estaba profundamente agradecido de no haber quedado atrapado en la oficina del dentista o en una gasolinera!

Así que, recientemente, cuando me imaginé atrapado en mi sinagoga antibombas, aquella tormenta de nieve se me vino a la mente. Taberna versus Sinagoga. La diferencia cualitativa es impresionante. ¿Existe acaso alguna duda? Las palabras del rey David sonaron como una campana: "Una sola cosa pido... habitar en la casa de Dios...".

Que este Elul sea un momento de crecimiento para todos nosotros.