En Rosh HaShaná, los judíos de todas partes del mundo comemos alimentos dulces para que el nuevo año sea dulce y evitamos comidas agrias y nueces, cuyo valor numérico es el equivalente al valor numérico de la palabra ‘pecado’ en hebreo.

Es tradicional comenzar la cena con una jalá redonda, alimentos simbólicos como manzanas untadas en miel y una cabeza de pescado —para que estemos “a la cabeza y no en la cola”—, con pescado y con tzimes de zanahoria.

Tzimes de zanahoria

Guezer, la palabra en hebreo para ‘zanahoria’, está relacionada fonológicamente con la palabra hebrea guezerá, que significa ‘un mal decreto’. Al comer un trozo de zanahoria le pedimos a Dios protección de los decretos malvados.

En ídish zanahoria se dice mehren, que significa ‘aumento’. Se rebanan en redondelas —que parecen monedas de oro— y se saltean en miel. Los tzimes se comen en el nuevo año para atraer la prosperidad. Esta receta ha estado en mi familia por generaciones. Es tradicional servirla durante todo el período de las Altas Fiestas.

  • 6 zanahorias medianas.
  • 2 cucharadas de aceite vegetal.
  • 1 cucharada de harina.
  • ¼ taza de miel.
  • ¼ taza de agua.

Pela las zanahorias (utiliza solamente zanahorias frescas, nunca congeladas o enlatadas). Rebánalas a mano en redondelas. No uses un procesador de alimentos, pues las rebanadas quedarían demasiado delgadas.

Combina la harina y el aceite para formar una pasta espesa y café (roux). Agrega las zanahorias y rocía gradualmente la miel y el agua. Hierve hasta que estén blandas y dulces (unos 30 minutos). Alcanza para cuatro porciones. Puedes congelarlas, pero las zanahorias se pondrán un poco blandas.

Plato principal: Couscous Aux Sept Legume – Estofado marroquí para Rosh HaShaná.

Couscous Aux Sept Legumes es un platillo marroquí tradicional que los judíos de Marroco convirtieron en una especialidad de Rosh HaShaná al interpretar el número siete (sept es siete en francés) con ojos judíos. Los judíos viven en el mundo de los ‘sietes’. Rosh HaShaná es en tishrei, el séptimo mes (contando desde Nisán, el mes de la festividad de Pésaj). Hay siete festividades en el año judío, siete años en el ciclo sabático, siete sefirot (o ‘emanaciones divinas’), aunque hay quienes dicen que son diez.

El cuscús, una pasta granulosa hecha de pequeñas motas de sémola, es un favorito para todos los marroquíes. En Rosh Hashaná a los judíos les gusta decir que sus méritos y buenas acciones sean tan numerosos como los granos del cuscús.

  • 2 cucharadas de aceite.
  • 750 gramos – 1 kilo de asado de tira, costillas de cordero o carne roja de pavo cortada en trozos.
  • 1 cebolla grande o 2 cebollas pequeñas, en cubos finos.
  • 1 nabo o calabaza (zapallo italiano) en cubos.
  • 1 taza de calabaza en cubos.
  • 2 zanahorias medianas en cubos.
  • 1 camote (papa dulce) en cubos.
  • 1 papa blanca en cubos.
  • 1 pimiento rojo en rebanadas delgadas (puedes sustituir por tomates, repollo o nabo).
  • Agua para cubrir.
  • ½ cucharadita de azafrán o cúrcuma.
  • ½ cucharadita de canela.
  • ¼ taza de azúcar rubia o miel.
  • Sal y pimienta a gusto.

Saltea las cebollas en dos cucharadas de aceite hasta que estén doradas. Dora la carne. Cubre con agua y cocina a fuego bajo, quitando la capa de suciedad que se forma en la superficie. Cuando la carne esté blanda, agrega las verduras y cocina hasta que estén blandas (una ½ hora). Sirve la carne, las verduras y la salsa sobre el cuscús y cómelos juntos. Alcanza para cuatro porciones.

Postre: Teiglaj

Teiglaj es ídish para ‘bolitas de masa’ (teig es la palabra en ídish para masa), es un antiguo pastel ahskenazí de Rosh HaShaná que se arma de cientos de pequeñas bolitas de masa remojadas en miel. Hace una generación, el teiglaj era un producto básico en las panaderías judías. Hoy en día es muy difícil de conseguir. La mayoría de las personas no se molestan en hacerlo porque es un patchke (muy trabajoso). La verdad, sí toma tiempo y paciencia cortar y preparar todas esas pequeñas bolitas de masa, pero los resultados son deliciosos y también es muy lindo. Si piensas seriamente intentar esto, anima a tus hijos o amigas para que te ayuden.

Receta adaptada de A Treasury of Jewish Holiday Baking, por Marcy Goldman

Masa

  • 3 huevos.
  • 1 cucharadita de azúcar.
  • ¼ cucharadita de sal.
  • 1½ taza de harina más otro poco de harina para trabajar la masa.

Jarabe de miel

  • ¾ taza de miel
  • 1/3 taza de azúcar

Precalienta el horno a 185°C

Forra una bandeja para horno con papel encerado. Usando la paleta de una batidora de pie, mezcla los ingredientes de la masa. Vierte la masa sobre una superficie enharinada. Sigue agregando harina hasta que tengas una masa suave y fácil de trabajar. Amasa para formar tiras del ancho de un lápiz y corta trozos pequeños (media pulgada). Pueden ser un poquito más grandes. Las bolitas de teiglaj no tienen que ser perfectas. Pon los trocitos en un papel encerado, para que no se toquen, y hornea hasta que estén inflados y dorados (unos 20 minutos).

Jarabe

En una olla, calienta la miel y el azúcar y hierve levemente, por tres a cinco minutos hasta que el jarabe tenga color ámbar. Reduce el fuego, agrega las bolitas de masa y las nueces (si deseas utilizar), mezclándolas con el jarabe. Ten cuidado de no romperlas. Apaga el fuego. Prepara una bandeja para horno ligeramente engrasada. Mójate las manos con agua fría. Vierte las bolitas empapadas en miel en la bandeja para horno y forma pirámides. Déjalas enfriar.

Los teiglaj son pegajosos. Guárdalos en un contenedor hermético. Puedes hornear los teiglaj primero y preparar el jarabe y armar al día siguiente. Se congela bien.

Extraído de Jewish Soul Book: Traditional fare and what it means.