Estas recetas son el giro perfecto de platillos clásicos para entrar al nuevo año. Muchos pueden prepararse con anticipación y colocarse en el congelador para ahorrar tiempo. ¡Que tu año sea bendecido y lleno de dulzura en todos los sentidos!

COSTILLAS MARINADAS CON MANZANA

Foto de waitrose.com

Para 6 porciones

¡Dulces, pegajosas y deliciosas! Las costillas que se caen del hueso son siempre un plato favorito de mi familia. Mis hijos esperan con ansias nuestras costillas de Rosh HaShaná durante todo el año. Me gusta servirlas con puré de papas. Debes comenzar a preparar esta receta la noche anterior o al menos unas horas antes del tiempo de cocción, para permitir que se marinen. Esta receta también se puede preparar con días de anticipación y congelar.

Ingredientes:

  • 1.3 kilos de costillas de res

Marinada:

  • 1 1/4 tazas de jugo de manzana
  • 1/3 taza de salsa de soja
  • 1/4 taza de jugo de limón fresco
  • 4 cebolletas, en rodajas finas
  • 3 dientes de ajo picados
  • 1 cucharada de jengibre fresco pelado y picado
  • 1 cucharada de aceite de sésamo tostado

Salsa:

  • 1 cucharadita de aceite de canola
  • 2 chalotas, en rodajas finas
  • ½ cucharadita de sal gruesa
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 2 cebolletas, en rodajas finas
  • 1/3 taza de miso (con hejsher, disponible en algunos supermercados, yo uso miso blanco)
  • 2 1/2 cucharadas de salsa de chile con ajo
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz sin condimentar
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo tostado
  • 2 cucharadas de azúcar

En una bolsa grande con cierre, combina el jugo de manzana, la salsa de soja, el jugo de limón, las cebolletas, el ajo, el jengibre y el aceite de sésamo. Agrega las costillas, sella la bolsa y agita para cubrir bien las costillas y masajea la marinada por sobre las costillas. Refrigera durante al menos 4 horas y hasta 24 horas.

En una sartén pequeña, calienta el aceite de canola. Agrega las chalotas, sazona con sal y pimienta y cocina a fuego moderadamente alto, revolviendo, hasta que estén ligeramente doradas y blandas, aproximadamente 5 minutos. Transfiere a un tazón pequeño y deja enfriar un poco.

En una licuadora o procesadora de alimentos, combina las chalotas cocidas con el ajo, las cebolletas, el miso, la salsa de chile, el vinagre, el aceite de sésamo y el azúcar y procesa hasta obtener un puré suave. Sazona la salsa con sal y transfiérela a un tazón pequeño.

Saca las costillas del refrigerador y déjalas reposar a temperatura ambiente.

Precalienta el horno a 180°C.

Coloca las costillas en una bandeja para hornear y vierte la salsa encima de las costillas. Cubre bien. Cocina durante aproximadamente 1 hora y 15 minutos.

Sirve las costillas con la salsa.

Estas costillas se congelan bien. Déjalas enfriar, cúbrelas bien con papel aluminio resistente y congélalas. Descongélalas en el refrigerador, retira la grasa y vuelve a calentar suavemente. Sirve las costillas calientes con la salsa.

ENSALADA DE CEBADA CON CALABAZA, PISTACHOS Y ARÁNDANOS

Foto de domesticate-me.com

Para 8 personas

¡La textura y el sabor de esta ensalada son deliciosos y la calabaza naranja brillante y los arándanos rojos crean el toque de color perfecto! Se puede preparar con unos días de anticipación, ya que su sabor mejora a medida que se asienta. Siéntete libre de omitir los pistachos si no te gustan o si alguien tiene alergia a las nueces.

  • 1 calabaza pequeña, pelada, sin semillas y cortada en cubos de 2 centímetros (aproximadamente 3-4 tazas de calabaza en cubos)
  • 3½ cucharadas de aceite de oliva extra virgen, dividido
  • ½ cucharadita de canela en polvo
  • ½ cucharadita de sal gruesa
  • 1 pizca de pimienta de cayena
  • 1½ tazas de cebada
  • Jugo de 1½ limones
  • 3 cucharaditas de salsa de soja
  • 3 cucharaditas de jarabe de arce puro
  • ½ taza de pistachos picados en trozos grandes
  • 1/3 taza de arándanos secos
  • 3 cebolletas, en rodajas finas
  • Pimienta recién molida al gusto

Precalienta el horno a 200°C. Cubre una bandeja de metal con papel para horno. Coloca los cubos de calabaza en la bandeja. Rocía con 1½ cucharada de aceite de oliva y espolvorea con canela. Agrega sal gruesa y pimienta de cayena y mezcla para combinar, asegurándote de que cada cubo esté cubierto. Asa la calabaza durante 25-35 minutos, volteándola una vez a la mitad del tiempo de cocción, hasta que la calabaza esté tierna y ligeramente dorada. Reserva y deja enfriar un poco.

Mientras la calabaza se asa, cocina la cebada de acuerdo con las instrucciones del paquete. Deseas que la cebada sea masticable, pero que aún mantenga su forma (para la mayoría de los casos eso significa llevar 1½ tazas de cebada y 3 tazas de agua con una pizca de sal a ebullición, tapar y cocinar a fuego lento durante 20 minutos).

En un tazón grande, mezcla las 2 cucharadas restantes de aceite de oliva, jugo de limón, salsa de soja y jarabe de arce. Agrega la cebada cocida al tazón con el aderezo y mezcla para combinar. Agrega la calabaza asada, los pistachos, los arándanos y las cebolletas y mezcla suavemente todos los ingredientes. Prueba y sazona con pimienta recién molida y un poco de sal extra (si es necesario).

Sirve tibio o a temperatura ambiente.

POLLO ESTOFADO CON DÁTILES Y ESPECIAS MARROQUÍES

Foto de kiyoshi togashi

Para 6 personas

Las recetas de pollo súper simples y siempre tienen mucho sabor. Esta se convirtió en parte de mi repertorio de Iom Tov hace unos años porque es deliciosa, fácil y se congela bien. Sirve con arroz o cuscús.

  • 1.5 kg. de trozos de pollo
  • 1 cucharada de harina para todo uso
  • 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
  • 800 gr. de chalotas (aproximadamente 11 grandes), peladas
  • 3 palos de canela
  • 1 1/2 cucharaditas de jengibre molido
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1/8 cucharadita de pimienta de cayena
  • 3 tazas de caldo de pollo
  • 5 cucharadas de jugo de limón fresco, dividido
  • 12 dátiles, sin hueso, cortados a la mitad
  • 1/4 taza de cilantro o perejil fresco picado

Espolvorea los trozos de pollo con sal, pimienta y harina. Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio-alto. Agrega la mitad de los trozos de pollo y cocina hasta que se doren por todos lados, volteándolos ocasionalmente, aproximadamente 12 minutos.

Transfiere el pollo a una bandeja; repite con el pollo restante. Reduce el fuego a medio alto. Agrega las chalotas a la sartén; saltea hasta que estén doradas, unos 6 minutos. Agrega los palos de canela, jengibre, comino, cúrcuma y cayena. Revuelve hasta que esté fragante, aproximadamente 1 minuto. Aumenta el fuego a alto; agrega el caldo y 3 cucharadas de jugo de limón. Hierve; reduce el fuego a bajo, cubre y cocina a fuego lento hasta que las chalotas comiencen a ablandarse, aproximadamente 18 minutos. Coloca los trozos de pollo encima de las chalotas en una olla. Lleva a ebullición a fuego medio. Reduce el fuego a medio-bajo, cubre y cocina a fuego lento hasta que los jugos salgan claros, aproximadamente 25 minutos.

Transfiere el pollo y las chalotas a un plato; cubre con papel de aluminio. Hierve los jugos restantes en una olla hasta que espese un poco. Agrega los dátiles y las 2 cucharadas restantes de jugo de limón. Reduce el fuego y cocina a fuego lento hasta que los dátiles estén bien calientes, aproximadamente 2 minutos. Vierte la salsa y los dátiles sobre el pollo. Espolvorea con cilantro y sirve.

PASTEL DE MANZANA Y CANELA

Para 10-12 porciones

Cuando se trata de postres de Shabat, preparo recetas bastante simples. Sin embargo, para las fiestas, me gusta preparar postres más elaborados. Los postres de canela y manzana suelen dominar nuestra mesa de Rosh HaShaná. Este postre es único, y es fácil de preparar si utilizas masa para tartas comprada en la tienda.

  • 1 caja de masa para tartas comprada en la tienda o masa para tartas casera
  • 2 cucharadas de margarina a temperatura ambiente
  • ½ taza de azúcar
  • 1⅛ cucharaditas de canela
  • 5 manzanas para hornear variadas (alrededor de 1 kg.)
  • Jugo de 1 limón
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 huevo, ligeramente batido
  • ⅔ taza de azúcar glass
  • 2 cucharadas de leche de soja, y más si es necesario
  • Helado parve (no lácteo).

Forra un molde para tarta con 1 capa de masa; refrigera hasta que todo esté listo para ensamblar.

Para la corteza de rollos de canela: coloca el resto de la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y esparce la margarina uniformemente encima. En un tazón pequeño, mezcla 1/4 taza de azúcar y 1 cucharadita de canela; espolvorea uniformemente sobre la margarina y presiona suavemente para ayudar a que la mezcla se adhiera. Enrolla la masa para que quede como un tronco apretado. Recorta aproximadamente 3 cm. de ambos extremos para emparejar; luego corta el tronco restante transversalmente en trozos de 1.5 cm. de grosor. Coloca las piezas en un círculo ajustado sobre un trozo de papel para horno enharinado. Espolvorea con más harina. Coloca un trozo de papel para horno encima y envuelve suavemente. Refrigera hasta que todo esté listo para armar el pastel.

Precalienta el horno a 200°C (esto ayudará a que la corteza se dore).

Para el relleno: Pela y corta las manzanas. Mezcla con jugo de limón, vainilla y ¼ de taza de azúcar restante y ⅛ de cucharadita de canela en un tazón grande. Vierte las manzanas en el molde para pastel forrado con masa.

Retira los rollos de canela del refrigerador y remueve la capa superior de papel. Invierte suavemente la circunferencia de rollos de canela encima para cubrir todo el pastel y finalmente remueve la capa inferior de papel (está bien si los rollos de canela individuales se separan un poco en el proceso). Júntalos con los dedos si se separaron un poco y unta con huevo batido.

Coloca el pastel en una bandeja para hornear; hornea hasta que la corteza esté dorada y el relleno burbujee, aproximadamente 50 minutos. (Cúbrelo con papel aluminio, sin apretar, si la parte superior se dora demasiado rápido). Transfiere a una rejilla para que se enfríe un poco.

Batir el azúcar glass y la leche de soja en un tazón pequeño hasta que quede suave. Rocía el pastel con la mezcla.

Sirve tibio o a temperatura ambiente con helado no lácteo.